
Si hablamos de iGPU entonces veremos que AMD es la reina absoluta en cuanto a rendimiento. Sin embargo, nunca hemos visto un procesador Ryzen con gráfica gaming integrada. Y con ello nos referimos a una que tenga el nivel de poder mover gráficos al nivel de una tarjeta gráfica con cara y ojos. ¿Qué es lo que le impide a AMD realizar este movimiento cuando ya lo han hecho en consolas? Os lo explicamos.
















































