
Llega un momento en la vida en que es necesario realizar cambios drásticos para poder seguir avanzando. Intel hace mucho tiempo que lo detecto en sus procesadores, ya que su diseño monolítico no daba para más y cambio a un sistema híbrido. Ahora la compañía ha decidido realizar otro cambio, este más pequeño, que supone el punto y final a la denominación Intel Core.















































