
Estamos en pleno proceso de transición entre dos tipos de memorias y como ya ocurriera en el pasado es lógico pensar que el paso a lo nuevo va a traer consecuencias. Y no estaríamos falta de razón, porque un cambio de este tipo implica comprar un PC nuevo casi en su totalidad, al menos en los componentes clave, donde el precio no acompaña, pero ¿veremos una vez más algunas placas base con DDR4 como DDR5 tanto en AMD como en Intel?















































