¿Por qué el hardware suele fallar más cuando es recién comprado?

Es bastante probable que a estas alturas os hayáis dado cuenta de que, estadísticamente hablando, los componentes de hardware tienen a fallar más cuando son nuevos o cuando han llegado al final del ciclo de su vida que en mitad de éste. En este artículo te vamos a hablar de la campana de Gauss, un método que nos va a servir perfectamente para explicaros por qué hay más probabilidades de que el hardware nuevo falle que cuando se encuentra en mitad de su ciclo de vida.

En estadística y probabilidad, le llama distribución normal o de Gauss a una de las distribuciones de probabilidad de variable continua que con más frecuencia aparece en estadística y en la teoría de probabilidades. Cuando hablamos de los fallos del hardware, esta distribución de Gauss (representada por la conocida Campana de Gauss) explica perfectamente la estadística de fallos de los dispositivos, pero ¿por qué el hardware nuevo tiende a fallar más?

La estadística explica por qué el hardware nuevo puede fallar

Aceleración hardware

Cuando compras un nuevo componente de hardware, sea una tarjeta gráfica, un procesador o un periférico como un ratón, que el dispositivo falle cuando es nuevo tiene exactamente la misma probabilidad de que falle cuando es viejo, mientras que es bastante raro que una vez que tienes el componente ya instalado y que lleva unos días funcionando falle.

Obviamente no es del gusto de nadie que un componente nuevo te de problemas, pero hay diversos factores que explican esto, empezando por los fallos en el proceso de fabricación. Imagina por ejemplo que una tarjeta gráfica ha tenido un problema en la fabricación y algunos pines de la GPU no se han soldado correctamente: cuando la conectes a tu PC no funcionará, o fallará al poco tiempo de estar funcionando. Sin embargo, si compras una GPU, la instalas en tu PC y ya llevas un mes funcionando con ella sin problemas, es bastante poco probable que te falle hasta que llegue al final de su vida útil, y esto se explica mediante la gráfica de la campana de Gauss de la que te hemos hablado antes.

Campana de Gauss

Según esta función estadística, cuando el hardware es nuevo o cuando ya ha llegado al final de su ciclo de vida es cuando más probabilidades tiene de fallar, en el primer caso casi siempre por problemas en la fabricación o porque ha sufrido algún daño externo, y en el segundo caso, porque los componentes ya han llegado al final de su vida útil.

Sin embargo, en mitad de su ciclo de vida la probabilidad de que falle es tremendamente escasa, y prueba de ello es que es bastante raro que por ejemplo una tarjeta gráfica que ya lleva un año funcionando vaya a fallar (salvo por factores externos) hasta que ya sea bastante vieja y tenga mucho uso. Este es el motivo por el que el hardware nuevo tiene bastantes más probabilidades de fallar que un componente que ya lleva unos meses funcionando sin problema, ni más ni menos, y lo curioso es que esta estadística nos indica que la probabilidad de que falle siendo nuevo es la misma que cuando ha llegado al final de su ciclo de vida.

La política de garantías y la obsolescencia programada

Obsolescencia-PC

Los fabricantes son perfectamente conscientes de cuál es el ciclo de vida de sus productos, y aunque el hardware nuevo tenga más probabilidades de fallar que el que ya lleva un tiempo funcionando, la ley les obliga a dotar a sus productos de un periodo de garantía por si están mal de fábrica. Generalmente el periodo de garantía de sus productos llega justamente hasta la cúspide de la curva de la Campana de Gauss, y por lo tanto cuando las probabilidades de fallo comienzan a aumentar.

Obviamente los fabricantes no son tontos y saben perfectamente hasta dónde llega la vida útil de su producto, así que es bastante normal que los dispositivos comiencen a fallar justo cuando se les termina el periodo de garantía. ¿Casualidad? ¿Obsolescencia programada? Nada de eso: si un fabricante dota a su fuente de alimentación de un periodo de garantía de por ejemplo 5 años es porque sabe que su ciclo de vida son 10, pero a partir del 5º año es cuando la curva de la campana comienza a bajar y por lo tanto las probabilidades de fallo comienzan a aumentar.