
Se han filtrado varios documentos internos de AMD que cifran el incremento de IPC, de los nuevos procesadores AMD Ryzen 2, cercano al 10%, frente al IPC que tienen los actuales procesadores AMD Ryzen. Esos documentos vendrían a confirmar lo que sospechábamos: que los nuevos procesadores son solo una revisión incremental en potencia, más que un salto hacia adelante.
















































