
Los portátiles MacBook Pro son «pro» porque están orientados a profesionales. Pero con un procesador quad-core bajo el capó, la realidad es que no tienen actualmente potencia suficiente para sustentar aplicaciones de creación de contenido profesionales. Pero, ¿y su pudieran duplicar su potencia? Es justamente lo que sucedería si Apple decidiera abandonar a Intel y pasar a utilizar procesadores AMD en sus MacBook Pro.
























