Google Sycamore y su procesador cuántico causan pánico entre los mineros de Bitcoin

El pasado día 23 de octubre de 2019 es un día que pasará a los anales de la informática. En aquel momento se proclamó la «supremacía cuántica» (quantum supremacy). Esto significa que un ordenador que montaba un procesador cuántico fue más rápido a la hora de resolver problemas que uno binario. Sin embargo, este hecho también coincidió con otro hecho: el desplome del precio del Bitcoin, que perdió una parte importante de su precio. Y así ha estado durante varios días.

La epifanía que va a suponer en el mundo de la informática el momento producido el pasado día 23 de octubre, casi va a ser similar al famoso «Hello World». Es el comienzo del desarrollo de la computación cuántica a gran escala. Y las enormes posibilidades que puede tener frente a la computación tradicional, a base de bits. Porque, es indudable que la computación cuántica está mejor preparada a la hora de resolver problemas, que la binaria.

Cierto es que, actualmente, este tipo de procesadores cuánticos, todavía distan bastante de ser tan populares como los modelos de AMD o de Intel. Y más, si tenemos en cuenta toda la parafernalia que es necesaria para que estos ordenadores funcionen.

Sin embargo, donde sí han causado un impacto que se ha dejado sentir en la comunidad, es en la minería de criptomonedas. Porque, a la vez que se anunciaba Google Sycamore en la revista Nature, se producía un desplome del precio del Bitcoin. Precisamente, por lo que hemos comentado previamente: la computación cuántica resuelve bastante mejor los problemas de cifrado de las criptomonedas.

A estas alturas, el Bitcoin ha recuperado con creces sus pérdidas

Ante esta tesitura, muchos mineros de esta criptomoneda entraron en pánico. Porque no se sabe muy bien cómo de efectiva será este tipo de computación a la hora de romper los cifrados de los algoritmos. Se sabe que mucho más efectiva. Tanto que es capaz de hacerlo en cuestión de minutos, en lugar de los miles de años que se necesitan con los procesadores binarios.

Ahora bien, los procesadores cuánticos están sujetos al ruido cuántico. Este tipo de ruido de fondo, puede causar que los qubits produzcan un resultado erróneo. Ello significa que deben de llevar más qubits que se encarguen de hacer corrección de errores en estos procesadores. Esto, sin contar con que la tecnología está todavía en su infancia. Y que estos procesadores son todavía muy complicados y caros, tanto de construir, como de operar.

Aunque el Bitcoin se mantuvo varios días con las mismas pérdidas del pasado día 23 de octubre, a estas alturas, como podéis ver en la anterior gráfica, ha superado con creces la anterior cotización que poseía antes de esta mini crisis. Porque, está claro que aún faltan bastantes años hasta que la computación cuántica realmente suponga una amenaza para las criptomonedas. Y, si sacamos un paralelismo entre la evolución de la computación binaria con la cuántica, es muy probable que vayan a pasar decenas de años hasta ese momento. Porque solo, cuando los usuarios comencemos a tener un equipo en cuyo interior haya un procesador descendiente del Google Sycamore, realmente comenzará la explosión de este tipo de sistemas.