Microsoft utiliza imanes en el Surface Laptop 3 para que sea fácil de reparar

Microsoft utiliza imanes en el Surface Laptop 3 para que sea fácil de reparar

Rodrigo Alonso

Cuando Microsoft anunció el lanzamiento del nuevo portátil Surface Laptop 3 a principios de mes, el director de producto de la compañía, Panos Panay, levantó sin esfuerzo la parte del teclado para mostrar el interior del equipo. Todos pensaban que esa muestra estaba preparada precisamente para mostrar el interior en la presentación del producto, pero resulta que no: Microsoft ha cerrado el equipo con imanes para que resulte sencillo acceder a su interior.

No os asustéis: en realidad no es tan sencillo abrir el equipo, hasta el punto de que vayas con él bajo el brazo y se abra sin querer, porque sí que hay que quitar unos tornillos ubicados en la base, así que mientras esos tornillos estén en su sitio el Surface Laptop 3 no se abrirá sin querer. Tendríamos que levantar cuatro tapitas de plástico, retirar cuatro tornillos y entonces ya podremos abrirla fácilmente, pues solo quedará sujeta con los imanes.

Tornillo para abrir la Surface Laptop 3

Eso no quita el hecho de que podríamos retirar los tornillos y dejarlo así si quisiéramos para tener un fácil acceso al hardware interno del equipo, porque los imanes lo sujetan muy bien. En cualquier caso, se eliminan esos anclajes de plástico que suelen traer los portátiles y que muchas veces se rompen al abrirlos. La inclusión de imanes parece un acierto total por parte de Microsoft para facilitar estas cosas.

El Surface Laptop 3 es el «Surface» más fácil de reparar

Y aun así no es que sea coser y cantar. Una vez abierto el dispositivo, se puede acceder muy fácilmente al SSD de formato M.2, puesto que tras retirar la tapa magnética tan solo tendremos que quitar el habitual tornillo que fija este tipo de SSDs y ya podremos quitarlo para poner otro si queremos.

SSD del Surface Laptop 3

Para acceder al resto de componentes, la cosa se complica un poco más, pero dado que, en teoría, el SSD es el único componente que Microsoft te «permite» cambiar, al menos se agradece que hayan facilitado las cosas de esta manera. Cambiar el SSD físicamente no debería llevar más de 5 minutos siempre que tengamos las herramientas adecuadas, entre otras cosas porque este fabricante es muy amigo de los tornillos tipo Torx en lugar de Philips.

Eso sí, si necesitáramos acceder al interior del equipo para cambiarle la batería, la cosa se complicaría bastante más. Tendríamos que empezar desmontando el disipador, luego la placa electrónica con sus correspondientes conexiones, y luego ya la batería. No es cosa sencilla, e incluso la gente experta de iFixit han valorado el hacerlo como moderadamente difícil.

Batería de una Surface Laptop 3

En resumen, Microsoft ha mejorado las cosas y ahora el Surface Laptop 3 es bastante más sencillo de reparar o sustituir hardware interno que los modelos anteriores. La inclusión de los imanes para cerrar el dispositivo se agradece mucho y es, de hecho, una muy buena idea que ojalá que otros fabricantes de portátiles imiten, ya que facilita en gran medida las cosas y además ahorra tiempo.