
La eterna guerra entre Intel y AMD se está cobrando víctimas en forma de cuota de mercado para unos y pérdida de dicha cuota para otros. Zen 2 está haciendo estragos en lo que respecta al «share» general de procesadores, hasta tal punto que, efectivamente, Intel ha tenido que admitir que no han podido competir frente a los de Lisa Su en dos mercados concretos: portátiles y escritorio.












































