
Desde hace un tiempo ya conocíamos la polémica que surgió acerca de la política de HP y sus impresoras, que solo admitían cartuchos y tóners originales de la marca. Fue una medida muy criticada pero que, dentro de lo que cabe, es entendible porque la empresa quiere vender sus propios consumibles… el problema es que, por lo que parece, ahora también requiere que sus impresoras (aquellas que tienen WiFi al menos) estén permanentemente conectadas a Internet.
















































