
Es uno de los lanzamientos más esperados de lo que queda de marzo, un Resident Evil 4 que ha sufrido, como en el caso de las tres primeras entregas, un remake de esos que hacen época, capaces de actualizar un viejo clásico a los modos y tecnologías actuales para insuflarle de nuevo una buena cantidad de años de vigencia. A Capcom la jugada la ha salido tan bien en el pasado, que nadie duda de que será otro éxito más.


































