¿Merece la pena un SSD externo por USB?: Comparativa

Escrito por Juan Diego de Usera

Hasta hace bien poco, el estándar de almacenamiento portátil eran los pen drives USB, porque su pequeño tamaño permitía su transporte a cualquier sitio sin depender de alimentación externa para ellos. Pero los tiempos han cambiado y el SSD externo se ha abierto un importante hueco en ese mercado. Uno que el pen drive no puede llenar aunque quiera.

Vamos a hacer un repaso de las opciones de almacenamiento externo que ha habido y hay en el mercado actualmente, con sus ventajas e inconvenientes.

Disco duro externo de 3,5 pulgadas

Este tipo de unidades fueron las primeras que se emplearon como unidades de almacenamiento externo. De hecho, el concepto es tan antiguo que ya se usaban este tipo de dispositivos cuando los únicos discos que había para los usuarios de escritorio eran los discos PATA.

Sí, es verdad que permitían transportar la información de un lado a otro, pero para poder hacerlo había que comprarse una carcasa externa con su correspondiente adaptador de corriente. Vamos, que para llevarlo necesitabas una mochila a parte para todos los cables más la unidad extraíble. Su tasa de transferencia de archivos nunca fue el punto fuerte de este tipo de soluciones, dado que dependía en gran medida de la que era capaz de proporcionar el disco duro instalado.

Por otro lado, una de las ventajas de este tipo de unidades es que su durabilidad en el tiempo es mayor que el de sus otros contrapartes, pero también lo es su fragilidad en el uso dado que un golpe mal dado puede hacer que la unidad se estropee y se pierdan todos los datos en ella almacenados.

Pen drive

Los primeros pen drives o unidades de almacenamiento extraíble por USB comenzaron a parecer en el mercado en el año 2000 con unas capacidades que se medían en megabytes. Sin embargo, a medida que pasó el tiempo las capacidades se incrementaron de manera sustancial, de la misma manera que sus velocidades, a la par que el precio de estos bajaba.

Hoy en día hay pen drives de hasta 2 TB de capacidad pero algo que debe de tener siempre muy presente su usuario es que la memoria NAND y los controladores internos que se suele emplear en su construcción no suelen ser los que tienen una mejor calidad y suelen ser unidades con bastante propensión al borrado o corrupción de los datos almacenados.

Por no contar que el límite de ciclos de escritura de sus celdas suele ser bastante inferior tanto al de un SSD externo como al de un disco duro mecánico externo.

Disco duro externo de 2,5 pulgadas

Los discos duros de 2,5 pulgadas son al evolución natural de los externos de 3,5 pulgadas. Por principio, requieren de mucha menos alimentación, con lo que ya no es necesario el uso del adaptador de corriente externo (aunque los primeros modelos sí requerían de alimentación extra desde un segundo puerto USB).

Por supuesto siguen manteniendo los beneficios de las unidades de 3,5 pulgadas sobre la integridad de los datos, pero también se mantiene la fragilidad de estas unidades a los golpes imprevistos.

Unidad SSD externo

Este tipo de unidades extraíbles son relativamente modernas en el mercado de unidades extraíbles, aunque previamente ya se vendían carcasas externas que permitían montar un SSD interno en ellas, convirtiéndolo de esta manera en unidad externa.

Un SSD externo presenta numerosas ventajas sobre todas las unidades extraíbles que hemos citado anteriormente. Por principio, la memoria NAND que emplean es de bastante mejor calidad que la que se emplea en la fabricación de los pen drive, por lo que nos aseguramos una mayor longevidad de los datos que hayamos almacenado en su interior. Por otro lado, estas unidades suelen ser varios órdenes de magnitud más rápidas que lo pen drive tradicionales, llegando en muchos casos a obtener un rendimiento muy parejo al de las unidades internas.

Otra gran ventaja de este tipo de unidades externas es que, por definición, son bastante más resistentes al abuso que las unidades mecánicas, algo que es básico cuando se quiere tener una unidad plenamente portátil.

Por supuesto, su principal desventaja es que suelen ser también considerablemente más caros que el resto de unidades en todas sus capacidades.

En resumidas cuentas, la mejor y más rápida unidad extraíble que puedes comprar es un SSD externo.

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