Para evitar que una tarjeta gráfica pueda llegar a sobrecalentarse, estas incorporan un sistema de refrigeración avanzado que se compone de un disipador, varios ventiladores y en ciertas ocasiones una cámara de vapor. En este aspecto hay quienes se pueden preguntar qué sucedería si reemplazamos los ventiladores por unos más potentes, y la respuesta está bastante clara.
La refrigeración de un PC es uno de los aspectos clave para lograr que un sistema funcione de forma óptima. Debido a la potencia que tienen algunos componentes como la tarjeta gráfica o la CPU, las temperaturas que generan resultan realmente altas haciendo que sin una disipación correcta de la carga térmica puedan llegar a sufrir Thermal Throttling. Este mecanismo se centra en reducir el rendimiento de los componentes para evitar que se sobrecalienten, de esta forma logra evitar que un PC se apague al evitar que lleguen al límite. Pero existen muchas formas de optimizar el flujo de aire y la refrigeración de un ordenador, una de ellas está en utilizar ventiladores más potentes.
Aunque seguramente no son demasiadas las personas que se habrían planteado reemplazar los que incluye una tarjeta gráfica por otros que están diseñados para servidores, ya que no solo es un proceso complicado (por las dimensiones y diseño de cada uno), sino también por la configuración que supone.
Unos ventiladores de 6000 RPM en una gráfica Astral ¿qué podría salir mal?
Los ventiladores de stock que utilizan las tarjetas gráficas actuales tienen un diseño que permite conectarlos directamente al PCB de este componente, esto elimina la necesidad de enchufarlos a la placa base ya que no la placa de la gráfica actúa como controlador y como método para transmitir energía. A la hora de modificarlos resulta bastante complejo ya que cada uno de los fabricantes que hay en el mercado puede utilizar un diseño de controlador distinto, por ejemplo las tarjetas gráficas Astral de ASUS utilizan un sistema de doble controlador que tiene un máximo de dos ventiladores por cada uno.
Esto impide, por ejemplo, que el firmware de otras gráficas sea completamente compatible ya que modelos como los de Gigabyte que tan solo utilizan tres ventiladores cuentan con un único controlador. Pero en este caso el TechTuber JayzTwoCents no ha necesitado hacer ninguna modificación de software para lograr conectar unos ventiladores distintos, ya que tampoco habría podido conseguirlo.
Uno de los aspectos que explica sobre este proyecto que combina ventiladores de servidor con 6000 RPM en una gráfica Astral se centra en que estos modelos son demasiado potentes como para integrarlos en la propia placa de la tarjeta (además de que utilizan conectores de 4 pines, no de 3), haciendo que sea necesario utilizar un controlador externo que se conecte directamente a la fuente de alimentación, esto elimina la capacidad de poder manejar los ventiladores por software. Pero aun así el modelo Frankestein que ha logrado montar presenta una serie de mejoras en la carga térmica general de la gráfica, aunque el ruido que hace no es precisamente soportable.
Según las pruebas mostradas en el vídeo de JayzTwoCents, la temperatura máxima bajo carga se redujo de 60°C a 55°C, lo que representa una mejora térmica del 8.3%. Esta estabilidad térmica permitió un ligero aumento en la frecuencia sostenida de la GPU, que pasó de 2780 MHz a 2800 MHz.
El experimento utilizó ventiladores de servidor modelo Delta AFB1212HH de 120mm. La diferencia con los ventiladores de consumo es abismal: mientras que los ventiladores de serie de una GPU de gama alta pueden generar un flujo de aire de ~80 CFM (pies cúbicos por minuto), estos modelos de servidor alcanzan los 190 CFM. Además, su presión estática, crucial para atravesar disipadores densos, es de 15.4 mmH₂O, frente a los ~3.5 mmH₂O de un ventilador de PC de alto rendimiento. Esta potencia se paga con un consumo eléctrico de 43W (frente a los 8W de los ventiladores de serie) y un nivel de ruido insostenible.
