¿Merece la pena usar el AMD FSR 2.0 en una gráfica integrada Intel?

Una de las mayores ventajas que tiene el algoritmo de superresolución automática de AMD es que por su naturaleza es compatible con todas las GPU. No solo con las que se incluyen en sus tarjetas gráficas, sino también con las de la competencia. ¿Cómo se benefician las gráficas integradas Intel del FSR 2.0 de AMD? Pues de una forma que nos ha sorprendido muy gratamente.

El DLSS de NVIDIA y el FSR de AMD sirven para lo mismo, pero parten de dos filosofías distintas. Mientras que el algoritmo de las GeForce está pensado para que tomen ventaja de las unidades Tensor de los procesadores gráficos de NVIDIA. La solución de AMD, en cambio, utiliza programas shader de computación que se pueden ejecutar en cualquier tarjeta gráfica. Si a esto le añadimos que no es necesario entrenar al algoritmo, entonces tenemos que el FidelityFX Super Resolution tiene una ventaja: es compatible con todos los juegos con muy pocos cambios.

Por lo que poco a poco se está convirtiendo en un estándar del que se aprovechan muchos juegos. Dado que por su naturaleza funciona en una tarjeta gráfica de cualquier marca y, por tanto, cualquier usuario puede sacar ventaja. Claro está que nadie hasta el momento se había atrevido a probar el algoritmo con GPU de menor potencia en el mercado. Estamos hablando de la iGPU de dentro de los Intel Core.

Este es el rendimiento del AMD FSR 2.0 en las gráficas integradas Intel

Por el momento solo el clásico de Arkane, Deathloop, es el único juego que usa el FidelityFX Super Resolution en su segunda versión. Si bien requiere más potencia para funcionar que la primera versión del algoritmo, la mejora es notable. Y es que se acerca y en muchos casos iguala la calidad obtenida por el DLSS 2.0. Eso sí, AMD recomienda un nivel de potencia mínimo. Pero, ¿qué ocurre si se prueba el algoritmo en una gráfica muy modesta?

A día de hoy sabemos que las tarjetas gráficas de menor potencia son las que la marca azul tiene integradas en sus procesadores. ¿Cómo funciona el FSR 2.0 en las gráficas integradas de Intel? Para ello, la gente de Tom’s Hardware ha ejecutado Deathloop con FSR 2.0 en varios portátiles. El primero con un Intel Core i7-1165G7 con una gráfica integrada Iris Xe de 96 EU, el segundo mucho más modesto y con un Core i7-1065G7 con una arquitectura gráfica Gen 11.

Como podéis ver, hay una mejora de unos pocos frames por segundo de más. Claro está que estamos hablando de ejecutar el juego a 720P de resolución de salida y con las opciones gráficas muy bajas. Nos preguntamos si la calidad de imagen no se verá muy afectada en el proceso. Pues bien, como se puede ver en las gráficas arriba de estas líneas. Tanto en un caso como en otro se consigue algún otro fotograma de más. Pero no mucho, no olvidemos que este tipo de algoritmos tienen la paradoja que si bien ahorran potencia se vuelven al mismo tiempo más eficientes cuanto más capacidad de cálculo tiene la tarjeta gráfica.