¿Merece la pena actualmente un monitor con NVIDIA G-SYNC?

Es una eterna pregunta que a cualquier usuario se le ha pasado por la cabeza en el momento de comprar un monitor. Al igual que en el resto de tecnologías, las sincronizaciones adaptativas avanzan, los monitores hacen lo mismo y con el paso del tiempo volvemos a la pregunta inicial. Por ello, hoy repasaremos cómo está actualmente la tecnología G-SYNC y sus variantes.

NVIDIA G-SYNC ¿qué hay de nuevo?

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La tecnología de NVIDIA lleva con nosotros bastantes años, en los cuales lógicamente ha ido evolucionando en base a estándares creados por la propia marca que añaden o complementan los que ya existían. Actualmente, en 2019, los estándares que NVIDIA certifica se basan de menor a mayor calidad en G-SYNC Compatible, G-SYNC y G-SYNC Ultimate.

En el primer caso (G-SYNC Compatible) es una tecnología basada en Adaptive SYNC como estándar VESA y por lo tanto no usa ningún tipo de procesador de NVIDIA para la sincronización del monitor con la GPU. Lo único que garantiza NVIDIA al ser una tecnología adaptada bajo sus drivers es que no tendremos artifacts en el monitor que la porte, aparte por supuesto de una tasa de refresco variable, sin tearing o stuttering, algo que lógicamente también ofrece AMD.

Por ello, es el rival directo de FreeSync, ya que se basan en la misma tecnología para lograr los mismos resultados.

En el segundo caso tenemos a G-SYNC, donde aparte de lo nombrado con G-SYNC Compatible tendremos un procesador de NVIDIA para realizar dicha sincronización en tiempo real. Además, cada monitor que va certificado ha pasado 300 rigurosos test, donde entre ellos se asegura que cada monitor es compatible con Overdrive variable.

Por lo tanto, hablamos de una tecnología superior que ofrece un mejor rendimiento para VRR que su versión G-SYNC Compatible.

Por último y en tercer caso, tenemos a G-SYNC Ultimate. Es la tecnología más avanzada de NVIDIA y va enfocada a los monitores que consiguen al menos 1000 nits para HDR. Esto garantiza un brillo muy alto, un mejor contraste y además al pasar los 300 test de NVIDIA consigue un mejor color para películas y juegos.

G-SYNC Compatible vs G-SYNC vs G-SYNC Ultimate vs FreeSync ¿qué escoger?

G-Sync-Vs-FreeSync

Es la gran pregunta que se puede hacer cualquier usuario, pero la respuesta puede no ser lo esperado. Hace pocos meses ya analizamos G-SYNC Compatible vs G-SYNC en exclusiva, donde pudimos ver que la diferencia no es tan abultada como cabría esperar.

Pero como dijimos en aquel artículo, esa diferencia sí se deja notar en pantalla, lo cual es el último paso que nadie puede mostrar a no ser que uno esté viendo in situ ambos monitores al mismo tiempo.

Por lo tanto, el debate tiene que centrarse en G-SYNC Compatible vs FreeSync y G-SYNC vs G-SYNC Compatible. En todos los casos vamos a eliminar o paliar (al menos) los temidos efectos de cinetosis que sufren algunos usuarios.

Como ya hablamos en su respectivo artículo, la cinetosis es un mareo por movimiento y es debido a un desajuste entre el movimiento percibido mediante la visión y el sentido del movimiento del sistema vestibular, donde entran en juego la aceleración y desaceleración lineal y angular.

Por lo tanto, esto es algo de lo que podemos olvidarnos o en el peor de los casos mejorará la sensación del usuario que lo padece. Dicho esto, la elección entre G-SYNC Compatible y FreeSync debe estar impulsada, en primer lugar, por la tarjeta gráfica que tenemos, ya que cada marca enfoca a su tecnología y no permite la contraria.

Es decir, si tenemos una tarjeta gráfica NVIDIA lo ideal es que optemos por un monitor G-SYNC Compatible, en el caso de AMD y sus tarjetas gráficas exactamente igual pero enfocado hacia FreeSync.

En el debate de G-SYNC vs G-SYNC Ultimate es totalmente distinto, el primero nos ofrecerá todas las características de los módulos G-SYNC, mientras que el segundo se basa en dichos módulos, pero añade el factor de la calidad de imagen superior gracias a HDR 1000.

El problema es la diferencia de precio entre unos monitores y otros. Actualmente G-SYNC Ultimate se está enfocando a los monitores más TOP del mercado, donde hablamos de pantallas de 43 pulgadas, 4K y 144 Hz por norma general. Para el resto de monitores está G-SYNC, donde podremos tener unas características muy parecidas, pero sin HDR.

Todo se resume en necesidades y dinero disponible

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Por lo tanto y volviendo al inicio del artículo, todo se resume a un problema de necesidades y dinero, porque, evidentemente, podemos afirmar que la tecnología merece la pena, sobre todo cuando el monitor escogido tiene menos de 100 Hz, donde sus efectos son más notables a la vista humana común.

A partir de 100 Hz la vista tiene que afinarse algo más para percibir la sensación de suavidad en cualquiera de las tecnologías escritas, por lo que hablamos de un entrenamiento visual que propiciará que estemos más o menos satisfechos con la compra realizada.

Además, la sensibilidad ocular de cada persona juega un papel clave en esto de VRR y sus tecnologías de sincronización adaptativa. Hay gente que sin tener el ojo entrenado consigue apreciar la diferencia desde el primer segundo, pero otra gente no consigue lograrlo a la primera y requiere un prueba-error para que entienda dónde está la mejora.

Si somos un gamer casual y no necesitamos demasiados FPS (más de 60 Hz) y los juegos a los que jugamos no tiene escenas y cambios rápidos, sino que son más estáticos, quizás este tipo de tecnología no nos sea tan atractiva.

Pero en el resto de casos sí que lo es, por lo tanto, por muchos datos que aportemos, la decisión se basa como decimos en necesidad vs dinero, donde en cualquier caso y a nuestro juicio después de multitud de monitores probados, la tecnología G-SYNC merece la pena.