La tecnología G-Sync es la alternativa de frecuencia de refresco variable de NVIDIA, y en muchas ocasiones ha demostrado ser determinante para mejorar la experiencia de juego de los usuarios más exigentes. Sin embargo, NVIDIA ofrece tres niveles en ésta y puede no quedar demasiado clara cuál es la diferencia entre ellas; hablamos de la tecnología NVIDIA G-Sync «base», G-Sync Compatible y G-Sync Ultimate, así que vamos a ver qué es lo que aporta cada una de ellas.
Tener un ordenador con el hardware mejor optimizado posible muchas veces no implica que la experiencia en los juegos vaya a ser la mejor, ya que esto no solo depende de lo que ofrece solo el PC, también de las capacidades que tienen los periféricos. Uno de los mejores ejemplos está en la capacidad que tienen los nuevos títulos de resultar extremadamente realistas, si esto lo combinamos con una pantalla que no tiene una fluidez adecuada y que además tiene una resolución extremadamente básica, tener un ordenador de 2000€ termina siendo peor que comprar una consola ya que no aprovecha el potencial.
Por este motivo tener un monitor a la altura resulta extremadamente importante, y dentro de esto las tecnologías de sincronización tienen una importancia muy grande ya que permiten que no exista problemas visuales entre la pantalla y el ordenador. Pero no todas son iguales, hay modelos que incorporan una tecnología como es el G-Sync mientras que otros hacen uso del AMD FreeSync e incluso en estos casos existen diferentes tipos y versiones de cada tecnología, así que en este caso os vamos a explicar qué ofrece cada una de las que podemos encontrar en la de NVIDIA.
¿Qué es G-Sync?
Es una tecnología pensada para mejorar de manera considerable la experiencia de juego ofreciendo mayor fluidez visual. Lo que nos ofrece NVIDA G-Sync es que no existan variaciones bruscas entre la tasa de FPS por lo que durante toda la partida obtenemos unas cifras de rendimiento muy parecidas, prácticamente estables.
Se busca ofrecer una solución estable que permita tener una experiencia de juego fluida. Ayuda, además, a corregir problemas de tearing o lag de entrada. Disfrutar de esta tecnología requiere de, fundamentalmente, dos elementos: tarjeta gráfica compatible y un monitor certificado.
G-Sync sincroniza la tasa de imágenes generadas por la tarjeta gráfica y la frecuencia de refresco del monitor. Habitualmente, la cantidad de FPS y los Hz del monitor difieren bastante. Lo que hace esta tecnología es «sincronizar» ambos parámetros para obtener una imagen nítida y sin problemas obteniendo las ventajas de las que antes os hacíamos referencia.
Versiones de G-Sync
Actualmente, NVIDIA tiene tres tipos de certificaciones G-Sync según sus propios criterios. Cualquier monitor que utilice este identificador, debe haber pasado por los laboratorios de la compañía para ser certificado. Vamos a explicarte las características de cada una de estas certificaciones.
Si tienes el monitor pero no la tarjeta, o viceversa, no podrás obtener los resultados que os mostraremos más adelante en el artículo. Así que tenedlo en cuenta para no crearos falsas expectativas.
G-SYNC Compatible
Ha sido el último en llegar y representa la gama más baja de las tres tecnologías existentes. Se basa en Adaptive SYNC de VESA al igual que FreeSync, siendo su competidor natural y directo, con la salvedad que al igual que en el caso de AMD, NVIDIA debe soportarlo mediante drivers.
Pero hay más particularidades que lo diferencian de FreeSync. Aunque ofrece soporte para VRR, NVIDIA quiso garantizar que los monitores que tuviesen dicha tecnología pasasen una serie de pruebas para «homologar» y demostrar que eran aptos a los términos fijados por los de Huang.
Y es que VRR solo puede funcionar en rangos estrechos de framerate, por lo que para NVIDIA era importante validar cada monitor para darles su visto bueno. Además, NVIDIA se asegura que la calidad del panel, su visualización, que no contenga blanking, artifacts, ghosting u otros problemas derivados, para así garantizar su funcionamiento.
Por ello, tal y como vimos ahora casi hace un año, el 95% de monitores actuales no pasan la primera validación para la tecnología G-SYNC, es decir, no son aptos para portar G-SYNC Compatible. Hasta tal punto es exigente NVIDIA, que la propia compañía ofrece un listado para los usuarios, donde los monitores aptos están incluidos en ella.
Por lo tanto, lo primero que tenemos que tener en cuenta con esta tecnología mediante Adaptive SYNC + driver es que los monitores están testeados por NVIDIA y garantizados para gaming bajo sus premisas, sean de la marca que sean.
Los primeros monitores que se lanzaron al mercado con soporte para G-SYNC contaban con paneles TN, tipo de panel que ofrece una elevada tasa de refresco, pero con unos ángulos de visión y contraste muy pobres. En la actualidad, la mayoría de los fabricantes con monitores gaming en su catálogo ofrecen paneles IPS que ofrecen una mayor calidad de color y un amplio ángulo de visión sin sacrificar velocidad de fotogramas, mismas características que podemos encontrar en monitores OLED, aunque su precio es más elevado.
Otro aspecto a tener en cuenta es la resolución, donde al igual que el tipo de panel, abundan las resoluciones 1080p por encima del resto. Es otra tendencia que está cambiando, pero con menor velocidad. El último detalle a tener en cuenta es que casi todos los monitores (menos tres) son compatibles con esta tecnología mediante DisplayPort.
Esos tres que no lo son se corresponden con los últimos modelos de LG y se han obtenido los datos a través del uso de HDMI, para que lo tengáis en cuenta.
Requisitos
Los requisitos mínimos del sistema para poder utilizar la tecnología compatible con G-Sync es contar con Windows 10 de 64 bits o superior, una gráfica GeForece Serie 10 o superior, conectar la gráfica al monitor utilizando el puerto DisplayPort, cuya versión mínima debe ser la 1.2 y contar la versión 417.71 o superior.
G-SYNC
Fue la primera en llegar allá por el 2013, pero supuso un cambio en el sector muy importante. Lo primero que debemos saber de ella es que esta tecnología a diferencia de G-SYNC Compatible no se basa en un driver en exclusiva, sino que incluye un módulo de sincronización físico en el propio monitor, lo cual asegura una perfecta sincronización entre el monitor y la tarjeta gráfica.
Ahora el monitor espera a la GPU y no a la inversa, lo que garantiza una jugabilidad mucho más suave que lo ofrecido por G-SYNC Compatible.
A diferencia de esta última, y aunque NVIDIA pasa las mismas pruebas para ambos, los de Huang suman más de 300 pruebas en total a cada monitor que quiere optar al certificado de la compañía. Entre ellas y siendo las más destacadas son: soporte para el rango completo de VRR, variable overdrive, función de overclocking (si fuera preciso), Ultra Low Motion Blur y calibración mejorada de serie.
Como se puede fácilmente entender, estamos ante el siguiente paso en la escala de la tecnología, lo cual lleva a elevar el precio de todo monitor que lo incluya por todo lo nombrado. A cambio, los fabricantes ofrecen muchas más opciones de resolución, tamaños de pantalla y tipos de panel disponibles, así como un rango de hercios mucho mayor que en algunos casos incluye opciones de overclock.
Históricamente, para poder disfrutar de G-SYNC era necesario utilizar la conexión DisplayPort. Sin embargo, con la llegada de HDMI 2.1, algunos monitores compatibles con esta tecnología son capaces de ofrecer VRR a través de este conector (esta información se muestra en las especificaciones del monitor) pero no soporte completo para G-SYNC.
Sin embargo, para poder disfrutar de todas las funciones que ofrece, sigue siendo recomendable utilizar el puerto DisplayPort, un conector que se encuentra en todos los monitores gaming disponibles en el mercado, incluso modelos antiguos.
Requisitos
- Monitores G-Sync conectados a un ordenador gaming:
- Windows 10 o superior
- NVIDIA GTX 650 Ti o superior
- DisplayPort 1.2 o superior
- Drivers certificados para ese monitor o posteriores
- Monitores G-Sync conectados a un portátil
- Windows 10 o superior
- NVIDIA GTX 980M, 970M, 965M o superior
- DisplayPort 1.2 o superior
- Drivers certificados para ese monitor o posteriores
G-SYNC Ultimate
Ha sido el último en llegar, y por ello es el que más novedades incluye dentro de las tres tecnologías. Cabe mencionar que por ello solo se incluye en los monitores de gama más alta y por lo tanto el precio de estos será muy superior a lo que podemos encontrar en sus dos hermanos.
La principal diferencia entre estos dos y esta versión Ultimate es la incorporación del soporte para HDR. Esto implica otra serie de mejoras clave como un brillo de hasta 1000 nits, soporte de serie para DCI-P3, un rango extendido de HZ (desde 75 hasta 360) y un soporte mejorado para pantallas de altas resoluciones y tamaños.
Este tipo de certificación esta pensados para monitores de gran formato, denominados monitores BFGD (Big Format Gaming Displays). Son un tipo de monitor poco común y olvidado por parte de los fabricantes de monitores. Son productos caros, para usuarios muy nicho y parece que fueron más una estrategia de marketing que una realidad.
Requisitos
- Monitores G-Sync Ultimate conectados a un ordenador gaming
- Windows 10 o superior
- NVIDIA GTX 1050 o superior
- DisplayPort 1.4 o superior
- Drivers certificados para ese monitor o posteriores
- Monitores G-Sync Ultimate conectados a un portátil
- Windows 10 o superior
- NVIDIA GTX 1050 o superior
- DisplayPort 1.4 o superior
- Drivers certificados para ese monitor o posteriores
Resumen y comparativa de G-Sync
Aquí os dejamos una tabla con información comparativa sobre G-Sync y cada una de sus variantes donde es posible apreciar que existen grandes, y profundas, diferencias:
| Característica | G-Sync Compatible | G-Sync | G-Sync Ultimate |
|---|---|---|---|
| Tecnología base | Adaptive Sync (VESA) | Módulo físico NVIDIA v1 | Módulo físico NVIDIA v2 Avanzado |
| Rango VRR | Variable (ej. 48-144Hz) | Completo (1Hz hasta máx. del panel) | Completo (1Hz hasta máx. del panel) |
| Soporte HDR | Opcional (sin certificación HDR estricta) | No (en la mayoría de modelos) | Sí (Certificado HDR1000, DCI-P3 ≥ 95%) |
| Variable Overdrive | No | Sí | Sí, avanzado |
| Ultra Low Motion Blur | No | Sí | Sí |
| Conexión Principal | DisplayPort 1.2a+ / HDMI 2.1+ | DisplayPort 1.4 | DisplayPort 1.4 |
