Por qué los componentes mini ITX cuestan más que los ATX

Por qué los componentes mini ITX cuestan más que los ATX

Juan Diego de Usera

La gran mayoría de vosotros habrá visto alguna vez un componente mini ITX. Este tipo de componentes se caracterizan por tener unas dimensiones realmente pequeñas. Bastante más pequeñas que las de los componentes ATX o micro ATX. Sin embargo, y de manera generalizada, lo que no son nada pequeños son los precios por los que se venden. Estos precios pueden ser iguales o incluso superiores a los de sus hermanos más grandes. ¿Por qué?

El concepto de «componente mini ITX» no hace referencia solo al formato de las placas base. También hace referencia al formato de ciertas cajas de ordenador. Y de tarjetas gráficas dedicadas. En resumidas cuentas, hace referencia a una serie de componentes diseñados para ocupar el menor espacio físico posible. Es por ello que las placas mini ITX son tan reducidas. O las cajas para ese formato. Incluso las tarjetas gráficas. De hecho, no es raro que las cajas mini ITX utilicen fuentes de alimentación formato SFX.

Pero, como decíamos al comienzo de este artículo, si bien los tamaños de los componentes son reducidos, sus precios no lo son tanto. De hecho, no es raro ver que este tipo de componentes suelen tener unos precios iguales o superiores a los modelos ATX más normales. Pero, ¿por qué? Al fin y al cabo, los componentes micro ATX suelen ser sensiblemente más baratos que los ATX. ¿Cuál es el motivo para que exista esta diferencia de precios?

El tamaño de los componentes mini ITX es el culpable de su elevado precio

Como ya hemos dicho, los componentes mini ITX suelen destacar por ser modelos de muy reducidas dimensiones. Y este pequeño tamaño, es el causante de su elevado precio. Dado que los fabricantes han de meter casi todos los mismos componentes que se usarían en uno de dimensiones normales. El trabajo de diseño de este tipo de componentes es mucho más elevado que el del resto. Algo que es muy fácil de ver si miramos la superficie de una placa base mini ITX.

De hecho, no es raro que en este tipo de placas base, también se permita la instalación de componentes por la parte trasera del PCB.

Como veis, para este modelo (que es el mismo de la foto anterior a esta), se ha colocado la ranura M.2 en la parte trasera de la placa base. El trabajo de rediseñar todas las trazas de datos para que atraviesen el PCB, desde su parte posterior a la superior es bastante importante.

Algo similar ocurre con las cajas mini ITX. Este tipo de cajas, no solo han de albergar a la placa base, con espacio también para el disipador del procesador. También deben de poder albergar las unidades de almacenamiento (en el caso que nuestra placa base no disponga de ranuras M.2).

Que alberguen o no la fuente de alimentación puede depender del tamaño de la caja. En cajas muy pequeñas se usa un transformador externo, similar al de los portátiles. En las no tan pequeñas, sí se emplea una fuente de alimentación en su interior.