Elden Ring no necesita demasiadas presentaciones a estas alturas. El juego de FromSoftware llegó originalmente en 2022 y desde entonces se ha convertido en uno de los títulos más importantes de su generación. Más tarde recibió Shadow of the Erdtree, una expansión enorme que amplió todavía más las Tierras Intermedias y que terminó de completar una aventura que fácilmente puede mantenernos ocupados durante decenas y decenas de horas. Por eso, desde que se anunció Elden Ring: Tarnished Edition para Nintendo Switch 2, teníamos clara una cosa: este juego tiene que estar sí o sí en nuestro repertorio.
FromSoftware ha tenido por delante una adaptación bastante complicada, y las primeras demostraciones tampoco ayudaron a despejar las dudas. Aquellas versiones preliminares mostraron problemas importantes de rendimiento, especialmente al jugar en portátil, algo que llevó al estudio a tomar la dificil decisión de retrasar su lanzamiento para continuar trabajando en ella. Y menos mal que lo hicieron.
Después de jugar a la versión que finalmente ha llegado a las tiendas, tanto en portátil como conectando Switch 2 al televisor, podemos decir que aquellos meses adicionales de desarrollo han servido para bastante. Sigue siendo una adaptación con concesiones evidentes, y hay momentos en los que Switch 2 acusa el esfuerzo necesario para mover un mundo abierto de estas dimensiones, pero la experiencia general está bastante por encima de lo que aquellas primeras demostraciones nos hicieron esperar.
No vamos a utilizar buena parte de este análisis para contar nuevamente por qué Elden Ring es uno de los mejores juegos de FromSoftware. Eso ya lo sabemos. Nos interesa mucho más averiguar qué tal se juega en Switch 2, qué se ha tenido que sacrificar por el camino y, especialmente, si merece la pena comprar esta edición cuando probablemente muchos de los interesados ya tengan el juego en PC, PlayStation o Xbox.
Historia: volvemos a las Tierras Intermedias
La historia no presenta cambios respecto al Elden Ring que conocemos. Volvemos a controlar a un Sinluz que regresa a las Tierras Intermedias después de la destrucción del Círculo de Elden y que acaba embarcado en un viaje para reunir las Grandes Runas en poder de los distintos semidioses.
FromSoftware mantiene su particular manera de narrar, dejando buena parte de la información sobre el mundo, sus personajes y los acontecimientos anteriores a nuestra llegada repartida entre conversaciones, escenarios y descripciones de objetos. Podemos seguir la trama principal sin necesidad de estudiar hasta la última pieza de equipo que encontramos, pero comprender realmente todo lo ocurrido exige bastante más atención.
Tarnished Edition incluye también Shadow of the Erdtree, así que quienes lleguen por primera vez a Elden Ring desde Switch 2 tienen acceso al juego y a su gran expansión dentro del mismo paquete. La cantidad de contenido es, por tanto, enorme, aunque quienes ya hayan jugado anteriormente no van a encontrar cambios argumentales que justifiquen por sí mismos regresar a las Tierras Intermedias.
Jugabilidad: Elden Ring se adapta muy bien al formato portátil
En lo jugable tampoco encontramos cambios fundamentales. Sigue siendo el mismo RPG de acción basado en la exploración, el desarrollo del personaje y unos combates en los que conocer los ataques de nuestros enemigos resulta casi tan importante como llevar un buen equipo. El enorme mundo abierto nos permite avanzar con bastante libertad, desviarnos continuamente de nuestro objetivo y terminar descubriendo una cueva, una mazmorra o un jefe que ni siquiera estábamos buscando.
Para esta partida hemos elegido el Astrólogo, apostando desde el principio por un personaje orientado hacia la magia. Sus hechizos permiten mantener cierta distancia durante muchos enfrentamientos iniciales y hacen que volver a acostumbrarnos al ritmo del combate resulte algo más llevadero, especialmente después de llevar un tiempo sin jugar.
Lo que sí cambia considerablemente es la forma en la que podemos acercarnos al juego. Después de alternar entre el dock y el modo portátil, hemos terminado utilizando este último bastante más de lo que esperábamos. Elden Ring funciona sorprendentemente bien en sesiones relativamente cortas: podemos explorar una pequeña mazmorra, conseguir algunas runas, mejorar equipo o dedicar unos cuantos intentos a un jefe sin necesidad de plantearnos una sesión de varias horas.
Los controles con los Joy-Con 2 no nos han planteado problemas y, una vez acostumbrados, podemos jugar prácticamente igual que con un mando tradicional. Para enfrentamientos especialmente complicados seguimos prefiriendo una pantalla grande y un mando convencional, pero recorrer el mundo, explorar y realizar buena parte del contenido secundario desde la propia consola resulta muy cómodo.
Tarnished Edition incorpora además dos clases iniciales nuevas, Caballero Pesado y Caballero de Idus, junto con nuevo equipamiento y aspectos adicionales para Torrentera. Son extras curiosos para comenzar otra partida, aunque tienen un peso bastante pequeño dentro del conjunto. Además, este contenido no está limitado a Switch 2, ya que también puede adquirirse en las demás plataformas mediante el Tarnished Pack.
Hay un problema con la suspensión que resulta especialmente molesto en portátil
La posibilidad de suspender una consola portátil y continuar más tarde exactamente donde estábamos es algo que damos prácticamente por hecho. Podemos jugar unos minutos, pulsar el botón de encendido cuando necesitamos dejarlo y volver más tarde sin preocuparnos demasiado por guardar o cerrar el juego.
Elden Ring complica bastante esta rutina debido a su componente online. Al suspender Switch 2 se interrumpe la conexión con los servidores y, cuando volvemos a la partida, el juego detecta que hemos perdido la sesión. El resultado es que acabamos regresando a la pantalla de título y tenemos que volver a cargar la partida. No hemos perdido progreso por ello durante nuestras pruebas, pero sí hemos terminado encontrándolo bastante pesado. Precisamente una de las razones para querer esta versión es poder jugar durante pequeños ratos y dejar la consola suspendida cuando tengamos que hacer otra cosa. Tener que volver al menú principal cada vez que ocurre rompe parte de esa comodidad.
La desconexión de los servidores al suspender el sistema no resulta extraña teniendo en cuenta cómo funciona el componente online de Elden Ring, pero en una portátil se hace mucho más evidente que en una consola tradicional. Si tenemos pensado utilizar Switch 2 principalmente de esta manera, es un detalle que conviene tener en cuenta.
Gráficos: FromSoftware ha recortado donde podía sin destrozar el conjunto
Desde el principio estaba claro que Elden Ring no podía llegar a Switch 2 manteniendo exactamente la misma configuración gráfica de PS5, Xbox Series o un PC potente. Hay que buscar los recortes para conseguir que un mundo de estas dimensiones funcione en un hardware portátil y FromSoftware los ha hecho en bastantes apartados.
La vegetación es uno de los lugares donde más fácilmente podemos apreciarlos. Hay menor densidad en algunas zonas y determinados elementos aparecen a menor distancia, algo que se nota especialmente cuando nos desplazamos rápidamente a lomos de Torrentera. Las sombras también pierden definición y algunas texturas muestran una resolución inferior cuando nos detenemos a observarlas de cerca.
La distancia de dibujado y el nivel de detalle también han tenido que ajustarse. Podemos encontrar popping mientras recorremos zonas abiertas y los enemigos situados a bastante distancia utilizan animaciones con una frecuencia reducida. Este último recurso llama bastante la atención cuando lo detectamos por primera vez, aunque durante una partida normal rara vez estamos mirando fijamente a enemigos que se encuentran tan lejos.
La reconstrucción de imagen utilizada para mantener una presentación suficientemente nítida puede dejar también algún artefacto en movimiento. Son defectos visibles, especialmente si venimos directamente de jugar a Elden Ring en PC o en una consola de sobremesa, pero ninguno nos ha resultado especialmente molesto.
De hecho, nuestra impresión visual ha sido bastante buena. Elden Ring depende muchísimo de su dirección artística y eso juega a favor de esta adaptación. Los grandes paisajes, la iluminación, los castillos recortándose en el horizonte y la enorme escala de determinados escenarios siguen funcionando igual de bien. Al llegar a una zona abierta y contemplar todo lo que tenemos por delante, continúa siendo difícil no detenernos unos segundos para mirar.
En portátil los recortes quedan todavía mejor disimulados. El tamaño de la pantalla ayuda a esconder algunas diferencias en texturas y vegetación, mientras que la imagen mantiene un nivel de nitidez suficiente para que nunca hayamos tenido problemas identificando enemigos o elementos del escenario. Es en este formato donde creemos que el equilibrio gráfico elegido por FromSoftware funciona mejor.
Al conectar la consola al televisor las diferencias respecto a las versiones de sobremesa se hacen más fáciles de localizar. No llega a resultar desagradable ni mucho menos, pero quien tenga la posibilidad de comparar directamente con PC, PS5 o Xbox Series encontrará rápidamente una imagen menos detallada. Si nuestro objetivo es jugar exclusivamente en el televisor y tenemos acceso a alguna de esas plataformas, Switch 2 no ofrece ninguna ventaja técnica que compense elegir esta versión.
Rendimiento: mucho mejor de lo que apuntaban aquellas primeras demostraciones
El rendimiento era la gran incógnita de Tarnished Edition. Las versiones que pudieron probarse antes del retraso mostraron problemas suficientemente importantes como para preocupar por el estado final del juego, especialmente cuando se utilizaba Switch 2 como portátil. La versión comercial se encuentra en una situación mucho mejor. Hemos jugado tanto en portátil como con la consola conectada al dock y, aunque existen variaciones de fluidez, la mayor parte de la partida transcurre sin que el rendimiento se convierta en un problema constante.
Los escenarios abiertos son los que más trabajo dan a la consola. Zonas como Liurnia, con una gran distancia de dibujado, vegetación, efectos ambientales y numerosos elementos visibles simultáneamente, pueden provocar bajadas más perceptibles. También podemos encontrar pequeñas irregularidades mientras recorremos rápidamente el mapa con Torrentera o durante algún enfrentamiento especialmente cargado. Los interiores y las zonas más contenidas suelen funcionar de manera más consistente. En mazmorras, cuevas y espacios donde la consola tiene que representar menos elementos simultáneamente hemos encontrado una experiencia bastante estable.
Aunque no hemos podido realizar mediciones instrumentales de framerate, sí podemos afirmar que Switch 2 no mantiene siempre el rendimiento objetivo, y que determinadas áreas son más problemáticas que otras. En nuestra experiencia, hemos visto bajadas de FPS bastante notables en algunas zonas, pero no han llegado a impedirnos jugar con normalidad. Esto es especialmente importante en un juego donde el tiempo de reacción tiene mucho peso, ya que una caída brutal durante un jefe podría convertirse rápidamente en una muerte injusta, pero durante nuestras partidas no hemos encontrado problemas de rendimiento suficientemente graves o frecuentes como para condicionar nuestra forma de combatir.
El modo portátil vuelve a ser el que mejor encaja con las concesiones. En la pantalla de Switch 2 las diferencias gráficas son menos evidentes y la fluidez general nos ha parecido adecuada para jugar durante largos periodos. En dock seguimos teniendo una experiencia perfectamente válida, aunque ahí resulta más difícil ignorar que existen versiones técnicamente superiores.
Tiempos de carga: no son rápidos, pero tampoco desesperan
Los tiempos de carga tienen bastante importancia en Elden Ring porque vamos a morir con frecuencia. Cuando estamos intentando derrotar a un jefe y repetimos el combate una y otra vez, cualquier espera excesiva termina haciéndose mucho más pesada de lo que parecería viendo únicamente una medición aislada. Switch 2 no carga Elden Ring con la misma rapidez que un PC equipado con un SSD rápido o las consolas de sobremesa actuales, pero durante nuestras pruebas los tiempos nos han parecido aceptables para el tipo de hardware que tenemos entre manos. Hay que esperar después de morir y los viajes rápidos tampoco son instantáneos, aunque no hemos llegado a encontrarnos con pausas que terminen rompiendo el ritmo de la partida.
Es otro apartado donde se nota que estamos jugando a una adaptación para una máquina portátil, pero también uno donde FromSoftware ha conseguido mantenerse dentro de unos márgenes razonables. Después de varias horas jugando hemos terminado acostumbrándonos a ellos y rara vez hemos pensado en las cargas salvo cuando hemos tenido que repetir muchas veces seguidas un mismo enfrentamiento.
Audio: sin cambios importantes respecto a las demás versiones
El apartado sonoro mantiene prácticamente intacto el trabajo que ya conocíamos de Elden Ring. La música continúa teniendo una presencia relativamente discreta durante buena parte de la exploración y gana muchísimo protagonismo en determinados enfrentamientos, especialmente durante los jefes principales. Los efectos de sonido siguen teniendo mucha importancia en combate. Golpes, bloqueos, hechizos y ataques enemigos cuentan con suficiente presencia como para que determinados sonidos terminen convirtiéndose también en señales que utilizamos para anticiparnos a lo que ocurre en pantalla.
En portátil hemos alternado entre los propios altavoces de Switch 2 y auriculares. Los primeros cumplen para jugar sin complicaciones, aunque utilizar auriculares mejora considerablemente la experiencia, especialmente cuando exploramos zonas cerradas o queremos apreciar mejor los sonidos ambientales. No hemos encontrado cambios específicos de esta edición que merezcan una valoración diferente respecto al juego original.
Precio: depende casi por completo de si ya hemos comprado Elden Ring antes
Tarnished Edition reúne Elden Ring, Shadow of the Erdtree y los nuevos contenidos asociados a esta edición, así que quien llegue por primera vez al juego desde Switch 2 se encuentra con un paquete enorme. Entre la aventura principal, todo el contenido secundario y la expansión tenemos juego para muchísimo tiempo, especialmente si queremos explorar las Tierras Intermedias con calma.
El problema aparece cuando miramos a quienes ya compraron Elden Ring anteriormente. Las nuevas clases y elementos adicionales son demasiado pequeños como para justificar otra compra de 79,99 euros. Y, además, el Tarnished Pack también está disponible para las versiones existentes en otras plataformas por solo 5,99 euros.
En ese caso estamos pagando principalmente por tener una versión para Switch 2. Y creemos que esa es precisamente la forma correcta de valorar esta edición. Quien tenga Elden Ring en PS5 o PC y únicamente quiera volver a jugarlo en el televisor tiene pocos motivos para cambiar, porque esas versiones ofrecen una presentación técnica superior.
La situación es diferente si buscamos jugarlo en portátil. Poder llevar una partida de Elden Ring en Switch 2, utilizarla durante un viaje o simplemente continuar jugando lejos del televisor aporta algo que las consolas tradicionales no pueden ofrecer. Ahí sí podemos encontrar una razón real para volver a pasar por caja, aunque dependerá mucho del uso que cada uno haga de Switch 2.
Conclusión: el port que nos preocupaba ha terminado saliendo bastante bien
Elden Ring: Tarnished Edition tenía más posibilidades de salir mal de las que nos habría gustado. Las primeras versiones mostradas públicamente dejaron claro que adaptar el juego de FromSoftware a Switch 2 no estaba siendo sencillo y el retraso terminó siendo una decisión necesaria. Viendo el resultado final, aquellos meses adicionales parecen haber solucionado buena parte de los problemas más graves.
No estamos ante una adaptación sin sacrificios. La vegetación se ha reducido, las sombras y algunas texturas pierden calidad, existe popping, podemos encontrar enemigos lejanos con animaciones simplificadas y el rendimiento baja en determinados escenarios abiertos. Son concesiones visibles y no tendría sentido ocultarlas.
Lo importante es que ninguna de ellas ha terminado arruinando la experiencia. Hemos podido recorrer Necrolimbo, avanzar hacia Liurnia, entrar en mazmorras y enfrentarnos a enemigos sin estar pendientes continuamente de cómo está funcionando la consola. Cuando dejamos de buscar diferencias y simplemente jugamos, sigue sintiéndose como Elden Ring.
El modo portátil es, además, donde Tarnished Edition termina justificando mejor su existencia. En televisión podemos jugar perfectamente, pero las versiones de PC, PS5 y Xbox Series siguen teniendo una ventaja técnica evidente. En la propia pantalla de Switch 2 los recortes se disimulan mucho mejor y tener un juego de estas dimensiones funcionando en nuestras manos sigue resultando bastante llamativo.
Nos ha molestado especialmente el comportamiento al suspender la consola. Perder la conexión con los servidores y tener que volver a la pantalla de título cuando retomamos la partida va directamente en contra de una de las mayores comodidades de cualquier portátil. No perdemos progreso, pero después de repetir el proceso varias veces termina siendo uno de esos pequeños inconvenientes que deseamos que no estuvieran ahí.
Para alguien que nunca haya jugado Elden Ring y tenga Switch 2 como plataforma principal, Tarnished Edition es fácil de recomendar. Incluye el juego, Shadow of the Erdtree y los contenidos adicionales en una versión que, aun con sus limitaciones, funciona suficientemente bien como para disfrutar de principio a fin de las Tierras Intermedias. Quienes ya tengan el juego en otra plataforma tendrán que valorar la compra de otra manera. Las nuevas clases no son motivo suficiente y tampoco vamos a mejorar técnicamente respecto a las versiones que ya tenemos. Lo que compramos en ese caso es la posibilidad de jugar a Elden Ring en Switch 2.
Después de probarlo de las dos formas, es precisamente lo que más nos ha gustado de esta edición. Podemos empezar jugando en el televisor, sacar la consola del dock cuando nos apetezca y continuar explorando desde cualquier otra parte. Tiene sus peajes técnicos y el sistema de suspensión debería funcionar bastante mejor, pero la adaptación ha terminado siendo mucho más competente de lo que aquellas primeras versiones hacían pensar.

