En la actualidad, encontrar una conexión Wi-Fi gratuita es relativamente sencillo, sin embargo, no está exenta de riesgos para nuestra seguridad, ya que cualquier persona que se encuentre conectada a la misma señal, puede rastrear nuestros datos de acceso al banco, plataformas de streaming online, nuestro correo entre otros.
Para evitarlo, podemos utilizar una VPN o bien compartir la conexión a Internet de nuestro móvil directamente con nuestro portátil. Si bien es cierto que la mayoría de las tarifas de datos son más que generosas en cuanto a GBs disponibles, si no queremos quedarnos sin datos de la noche a la mañana, debemos realizar una serie de ajustes en Windows para indicarle que estamos compartiendo la conexión de nuestro móvil.
De esta forma, desactivará todos los procesos en segundo plano que necesitan de una conexión a Internet pero que no son fundamentales para el funcionamiento del equipo. Pero, además, también debemos realizar una serie de ajustes para evitar que las aplicaciones que no forman parte de Windows también lo sepan.
Activar la Conexión de uso medido en Windows
Windows incluye una función que permite al equipo cambiar su funcionamiento cuando se utiliza una conexión a Internet desde un teléfono móvil. Esta función se encarga de pausar las descargas e instalación de actualizaciones del sistema en segundo plano. Para activar esta función, debemos seguir los pasos que os mostramos a continuación.
- Accedemos a las opciones de configuración de Windows (Win + i).
- Seguidamente, pulsamos en Red e Internet. Dentro de este apartado, pulsamos en Wi-Fi.
- A continuación, seleccionamos la red móvil generada por nuestro smartphone y activamos la función Conexión de uso medido.
Otros ajustes
Además de decirle a Windows que estamos compartiendo la conexión a Internet de nuestro móvil, para evitar disgustos, también debemos tener en cuenta lo siguiente.
Sincronización en la nube
Las aplicaciones de almacenamiento en la nube, sincronizan en tiempo real cualquier cambio que se hace en los archivos, tanto en los almacenados en el PC como en los almacenados en la nube. Si los archivos que modificamos ocupan mucho espacio o no hemos sincronizado todos los archivos antes de salir de casa, debemos cerrar la aplicación o pausar su funcionamiento para evitar que el equipo utilice los datos móviles para sincronizar los archivos.
Consumo de vídeo en streaming
Si no podemos renunciar a nuestra serie favorita de cualquier plataforma de vídeo en streaming, debemos reducir la resolución para evitar que nuestra tarifa vuele como, por ejemplo, 720p. Si la tarifa anda muy justa y solo queremos pegarle un vistazo de vez en cuando, podemos optar por reducir la resolución a 480p. Otra opción pasa por descargar el contenido tanto si la tarifa que tenemos contratada como si la aplicación lo permiten.
Cerrar las plataformas de juegos
Si cuando iniciamos el PC, se ejecuta, Steam, Epic Games o cualquier otra plataforma de juegos en segundo plano, debemos cerrarla para evitar que, si el desarrollador ha lanzado una nueva actualización, esta se encargue de consumir todos los datos de nuestra tarifa. Esto es especialmente importante en juegos triple A donde algunas actualizaciones obligan a descargar varias decenas de GBs.
Comprobar el uso de Internet de las aplicaciones que utilizamos
Si notamos que, con todos estos ajustes, nuestro portátil está consumiendo datos a pasos agigantadas, debemos asegurarnos de qué uso hacen de Internet las aplicaciones que utilizamos. Un ejemplo de esto que estamos diciendo lo encontramos en Photoshop. Aunque Photoshop no necesita de una conexión a Internet para funcionar, las solicitudes de creación de contenido mediante IA no se procesan de forma local, sino a través de los servidores de Adobe, aunque su consumo es muy reducido.
