Corsair Ironclaw Wireless RGB, review: ratón gaming inalámbrico con 50 horas de autonomía

Tras el exitoso lanzamiento del Ironclaw RGB, Corsair ha decidido ir un paso más allá, y ahora ha lanzado la nueva versión Corsair Ironclaw Wireless RGB, una versión inalámbrica del dispositivo que, además, incorpora numerosas mejoras que van más allá de la conectividad inalámbrica, como la inclusión de más botones para que el usuario pueda configurarlos a su gusto, o su potente sensor óptico PixArt de 18.000 DPI de sensibilidad. En el día de hoy os presentamos nuestro análisis de este nuevo Corsair Ironclaw Wireless RGB.

Corsair ha mejorado la primera versión del Ironclaw y lo ha dotado de conectividad inalámbrica. Y, ya que se ponen, lo han hecho poniendo toda la carne en el asador, puesto que este nuevo Ironclaw Wireless RGB puede conectarse tanto con el receptor inalámbrico 2.4 Ghz incluido como directamente por Bluetooth con dispositivos compatibles. Pero sin duda, una de las características más interesantes es que, según el fabricante, su batería integrada nos proporcionará hasta 50 horas de autonomía con una sola carga, por lo que podremos olvidarnos de tener que conectarlo durante días.

Índice

Características técnicas

Como podemos ver en las características técnicas, el ratón monta un sensor óptico PixArt PWM3391 de última generación que ofrece una sensibilidad máxima de hasta 18.000 DPI, configurable en saltos de 1 en 1 DPI para la máxima personalización. Adicionalmente, cuenta con conectividad inalámbrica Corsair Slipstream que permite latencias inferiores a 1 ms en modo inalámbrico cuando lo utilizamos con el receptor de 2.4 Ghz, si bien también podremos utilizarlo conectándolo por Bluetooth (por ejemplo para portátiles o consolas). Además, como ya hemos mencionado antes, el ratón ofrece hasta 50 horas de autonomía si desconectamos la iluminación, o bien hasta 30 horas con ella (con Bluetooth, pues con el modo 2.4 Ghz la autonomía baja a 16h con iluminación o 24h sin ella).

A destacar que el ratón tiene un peso de 130 gramos, siendo con ello bastante pesado, pero es normal dado que cuenta con la batería incorporada y, además, no es que vaya corto de características como la iluminación en tres zonas o sus 10 botones programables con tres perfiles en la memoria integrada.

Unboxing y análisis externo

Como es habitual en todos los periféricos de Corsair, el Ironclaw Wireless RGB viene embalado en una caja de cartón blando de colores amarillo y negro en cuya cara frontal podemos ver una imagen del ratón, dejando las características principales de éste para la parte trasera.

Dentro de la caja encontramos un total de 4 panfletos: información sobre la garantía, manual de instrucciones, información de cumplimiento de normativas e información de seguridad.

También se incluye, por supuesto, un cable USB Type-A – micro USB de 1,8 metros de longitud y mallado con hilo de nailon para cargar la batería del ratón (o para usarlo con cable si queremos), así como el mini receptor USB y un adaptador para poder conectar el receptor directamente con el cable, de manera que podamos usarlo de quita y pon ocupando un solo USB del PC.

Aquí tenemos el nuevo Corsair Ironclaw Wireless RGB ya fuera de su embalaje. Como se puede ver, lo primero que llama la atención es su forma ergonómica para diestros, así como la gran cantidad de botones colocados en la zona izquierda, tres de ellos para pulsarlos con el pulgar y dos de ellos con el índice, dado que están colocados justo a la izquierda del botón de clic izquierdo.

El ratón cuenta con iluminación en tres zonas, que veremos más adelante (el logo en la palma, la zona de la rueda del scroll y en la parte delantera). Además de los botones ya mencionados tenemos, por supuesto, los tres habituales (izquierdo, derecho y en la rueda), y dos más en la zona centro que de fábrica vienen configurados para cambiar entre los perfiles del dispositivo.

El lateral izquierdo es el que tiene más de lo que hablar, pues es en el que se han acoplado los botones adicionales. Hay que decir que los dos botones de navegación habituales para el pulgar están bastante retrasados, lo que favorecerá a los usuarios que sujeten el ratón en modo garra, pero el tercer botón, ubicado un poco más arriba, encima de éstos, queda un poco más inaccesible o al menos más incómodo. Por cierto, hay una inserción de goma perfectamente integrada en el lateral para facilitar el agarre. También aquí tenemos tres LED multipropósito que nos informarán de cosas como el perfil activo, la sensibilidad, o el nivel de carga de batería.

Nada destacable en el lateral opuesto salvo otra inserción de goma.

Nos vamos a la zona inferior del dispositivo, donde predominan cuatro grandes inserciones de teflón deslizante con el sensor en el centro. A la derecha de éste tenemos un interruptor que nos permitirá cambiar entre conexión 2.4 Ghz, Bluetooth, o apagar el dispositivo.

Visto el ratón, es hora de encenderlo y ver qué tal se comporta, pero no sin antes mostraros su iluminación.

La verdad es que la intensidad de la iluminación no es demasiado elevada, y esto es algo que queda plasmado en la foto de arriba en condiciones de mucha luz. Si apagamos la luz, así es como se ve:

El software

Como todos los periféricos y piezas de hardware digitales de la marca, el software que utilizaremos para la configuración del dispositivo es Corsair iCUE. Nada más conectar el ratón el software lo detectará y nos informará de que hay una actualización de firmware disponible, que podremos instalar directamente desde ahí solo pulsando el botón.

En la zona de configuración del dispositivo, tenemos parámetros como la carga de batería, el estado, índice de refresco (que de serie viene a 1000 Hz), brillo, modos de ahorro de energía, etc.

En cuanto a las opciones específicas del dispositivo, tenemos como siempre la asignación de teclas con el editor de macros en la primera de ellas.

En la segunda zona tenemos los efectos de iluminación, en las tres zonas de que dispone el dispositivo.

En el apartado DPI podremos configurar los perfiles y los niveles de sensibilidad en cada uno de ellos, además de asignarles un color específico para poder reconocer en qué perfil estamos solo mirando el ratón.

En el apartado rendimiento podremos activar características como el ajuste de ángulo de elevación o la mejora de precisión del puntero, así como el color del indicador de perfil.

Finalmente, el último apartado nos lleva al habitual calibrador de superficie, aprovechando que el ratón monta sensor óptico.

Visto el software, vamos a poner a prueba el dispositivo.

Probando el Corsair Ironclaw Wireless RGB

Comenzamos como siempre probando el ratón con un par de softwares que nos van a mostrar cuánto se acercan los valores teóricos a los reales, y para ello comenzamos con Enotus Mouse Test.

Los valores que nos da son muy buenos, especialmente el de velocidad pues creo que es el primer ratón inalámbrico que pasa por nuestro laboratorio que alcanza 999 Hz de frecuencia de respuesta, lo cual es asombroso. Eso sí, en cuanto a la suavidad de movimiento el resultado es «malo», según esta prueba.

Esto es algo que, en cualquier caso, vamos a comprobar a continuación. La siguiente gráfica muestra una prueba moviendo el ratón rápidamente de lado a lado, primero a 2.200 DPI y luego a su máximo, 18.000 DPI. Lógicamente, la prueba ha sido realizada en modo inalámbrico.

Como podemos ver, efectivamente el ratón «pierde» algunos puntos que se salen bastante de las gráficas, lo que significa que la transmisión de información entre el ratón y el receptor no es todo lo buena que sería deseable, algo que al final impacta en su precisión.

Vamos a pasar a pruebas más personales y menos técnicas, empezando por la comodidad. Soy un usuario de manos bastante grandes y que suelo sujetar el ratón con agarre de tipo garra, y he de decir que el ratón me ha resultado comodísimo desde el principio, incluso forzándome a colocar la mano con tipo palma o incluso fingertip. De hecho, la protuberancia que tiene el dispositivo en el lateral izquierdo me ayuda mucho a hacer movimientos rápidos con agarre tipo garra.

Todos los botones me resultan muy cómodos y accesibles salvo el botón colocado justo encima de los laterales de navegación. Como se puede ver en las imágenes de arriba, con agarre tipo palma me queda debajo de la segunda falange del dedo índice, y es impracticable. Ya en modo garra puedo pulsarlo, pero tengo que forzar un tanto el dedo índice para hacerlo.

He estado utilizando el dispositivo durante varios días, esencialmente para jugar, y he de decir que en ningún momento he notado falta de precisión alguna, a pesar de que las pruebas técnicas sugerían lo contrario: el Ironclaw Wireless RGB es muy preciso y responde al instante a todos los movimientos y pulsaciones que le haces sin el menor inconveniente.

Finalmente, a destacar la prueba de batería: con una carga completa, estuve utilizando el ratón a máximo rendimiento, es decir, conectado con el receptor inalámbrico de 2.4 Ghz y con la iluminación encendida con el brillo al máximo. La autonomía del ratón en este modo fue de unas 14 horas y media hasta que empezó a avisarme de que la batería estaba baja y que debía conectarlo para recargarla. Sobresaliente en este sentido.

Conclusión y veredicto

Corsair propone el nuevo Ironclaw Wireless RGB como un ratón gaming inalámbrico de máximo rendimiento y con una amplísima personalización, pero sobre todo con una autonomía enorme de batería. Y tras estar utilizándolo durante unos días tengo que decir que cumple con estas tres premisas con creces, puesto que el ratón se ha comportado a las mil maravillas en todo este tiempo y la batería ha durado lo esperado. Además, con tal cantidad de botones configurables se me ha hecho ideal para configurar macros para MMORPGs, mejor incluso que esos ratones que tienen una botonera con 9 o incluso 12 botones para el pulgar.

El Corsair Ironclaw Wireless RGB tiene un precio de venta de 80 euros, precio que considero adecuado teniendo en cuenta la calidad y todo lo que ofrece.

PROS:

  • Buen rendimiento.
  • Buena calidad de materiales.
  • Grandísima personalización con 10 botones configurables.
  • Inalámbrico tanto por 2.4 Ghz como por Bluetooth.
  • Muy buena autonomía.
  • Muy cómodo.
  • Precio adecuado.

CONTRAS:

  • Poca suavidad de movimientos en pruebas técnicas.
  • Tercer botón del lateral poco accesible.

Por todo ello, este nuevo Corsair Ironclaw Wireless RGB se lleva nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su relación prestaciones / precio y por su diseño.