Si un mini PC te parece un equipo más asequible que un sobremesa u otro ordenador, seguro que cambias de opinión al ver el precio de este modelo, y es que su coste supera los 1,7 millones de dólares, lo que equivaldría a 1,5 millones de euros, aunque tiene trampa.
Y es que su precio no viene por sus componentes, sino por el material del que está construido, ya que estaría lleno de oro, siendo su peso total de 13 kg, por lo que podemos intuir que el mayor valor del producto está en el material más que en los componentes que encontramos en su interior.
Un mini PC construido de oro
Lo curioso de este ordenador es que no estamos hablando de una carcasa normal con un poco de color dorado (o bañado en oro, como suele ser habitual). Está fabricado con oro de 24 quilates, y ahí es de donde salen esos más de 1,7 millones de dólares que cuesta.
El ordenador está basado en el Kubb Fanless, un mini PC bastante pequeño que normalmente utiliza una carcasa de aluminio. En su versión normal pesa unos 2,1 kg, pero en este caso el peso llega hasta los 13 kg, y es que el oro tiene un peso importante, por lo que podemos deducir la cantidad de él que lleva.
Y aunque pueda parecer que el oro está ahí únicamente para presumir, también tiene una función. Este mini PC es un equipo sin ventiladores, por lo que necesita aprovechar bien su propia carcasa para sacar el calor de los componentes. El oro es un buen conductor térmico y puede transferir el calor entre un 30% y un 50% más rápido que el aluminio, por lo que, aunque el coste no justifica la eficiencia, es un producto mejor que el original.
Ahora bien, hay algo que llama bastante la atención. El cobre habría sido una opción todavía mejor para disipar el calor, además de ser muchísimo más barato. Su conductividad térmica es superior a la del oro, por lo que desde un punto de vista práctico no tiene demasiado sentido utilizar un material tan caro, a menos que sea un capricho.
FanlessTech@FanlessTechA rich client asked for a solid gold Kubb Fanless and it’s a cooling marvel https://t.co/QyPMRKefTz https://t.co/a9hIdznNYw25 de septiembre, 2026 • 14:04
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Pero claro, aquí está precisamente la gracia de este ordenador. Nadie va a pagar 1,7 millones de dólares porque necesite un mini PC que mantenga mejores temperaturas. El objetivo es tener un equipo construido con un material que ya de por sí tiene un valor enorme. Hay quien guarda lingotes, ¿por qué no un mini PC?
Sus componentes tampoco justifican ese precio. El Kubb Fanless puede utilizar procesadores como el Intel Core Ultra 5 225H, hasta 128 GB de RAM y un SSD NVMe de 1 TB, además de conexiones modernas como USB4 y Wi-Fi 7.
Para que nos hagamos una idea, el Kubb Fanless normal con un Core Ultra 5 cuesta alrededor de 1.600 euros. Es decir, estamos hablando de un ordenador que puede costar más de mil veces su precio normal simplemente por cambiar el material de la carcasa.
Así que, aunque técnicamente sigue siendo un mini PC, poco tiene que ver con los modelos que normalmente buscamos cuando queremos ahorrar espacio o montar un ordenador barato. En este caso, lo que estamos comprando realmente es el oro, y el ordenador casi parece lo de menos, al menos si comparamos su coste con el precio total.
