XPG Spectrix S40G 512GB, review: un SSD NVMe de gran rendimiento e iluminación RGB

A día de hoy, todos los fabricantes están tendiendo a abandonar los SSDs en formato 2,5 pulgadas e interfaz SATA en favor de aquellos en formato M.2 y con interfaz PCI-Express, mucho más pequeños y con un rendimiento abrumadoramente superior. De igual manera, en los últimos tiempos todo parece tener iluminación RGB incorporada, sea cual sea el componente. Y es justo el caso que hoy nos atañe, pues a continuación vamos a analizar el nuevo XPG S40G, la nueva incorporación al catálogo de productos gaming de ADATA que precisamente es un SSD en formato M.2 con iluminación RGB.

ADATA, y su división XPG, es un aclamado fabricante que cuenta con un extenso catálogo de productos de almacenamiento, tanto los relativos a la memoria RAM como a los SSD o dispositivos de almacenamiento externos. En este caso, con el XPG Spectrix S40G de 512 GB que vamos a analizar en el día de hoy, el fabricante nos hace una interesante propuesta en la que pretende combinar el elevado rendimiento de los SSDs en formato M.2 con interfaz PCI-Express y protocolo NVMe con una estética gaming, a la que a su disipador de calor le ha añadido iluminación RGB que, además, es configurable mediante software.

Índice

Características y especificaciones técnicas del XPG Spectrix S40G

Estamos, como podemos ver en las especificaciones técnicas, ante un dispositivo de estado sólido en formato M.2 con lo que esto implica en cuanto a peso y dimensiones (formato 2280 estándar en los SSDs PCIe NVMe). Según el fabricante, cuenta con unas velocidades teóricas que alcanzan los 3.500 MB/s de lectura y 3.000 MB/s de escritura, si bien es cierto que con su memoria NAND Flash 3D TLC parecen unas velocidades exageradas, al menos en lo que a escritura se refiere.

En todo caso, la parte buena es que este dispositivo está respaldado por 5 años de garantía del fabricante, con un MTBF de 2 millones de horas nada más y nada menos. Aunque no dan el dato de TBW, desde luego deben estar seguros de su durabilidad para dar tanta garantía.

Por último, a destacar (que no lo dicen en las especificaciones técnicas) que el fabricante ha incorporado un disipador de aluminio con el añadido de dos bandas LED RGB, controlables desde el software del fabricante o bien desde los muchos ecosistemas de iluminación de fabricantes como Asus, Gigabyte, ASRock y demás.

Unboxing, análisis y primeras impresiones

Como es habitual en este fabricante, el embalaje no es uno de sus puntos fuertes y este XPG S40G viene embalado en una sencilla caja de cartón blando con un blíster de plástico transparente en su interior. En la cara frontal encontramos una imagen del dispositivo a todo color sobre fondo negro acompañada de la marca y el modelo, dejando para la parte trasera sus características técnicas y demás información sobre el dispositivo.

De hecho, no hay folletos informativos ni manuales de instrucciones. Para acceder a ellos, tendríamos que romper la caja externa de cartón puesto que están impresos en sus caras interiores, así que vamos a pasar a ver ya directamente el dispositivo.

Vamos primero a la cara posterior del SSD, la que irá de cara a la placa base y que no tiene disipador. Aquí, además del chip de la controladora, podemos ver una etiqueta identificativa.

En la cara que da hacia fuera, tenemos el disipador de aluminio cepillado, de color negro con el logo de XPG destacando en rojo. En la zona exterior se ve claramente las bandas blancas en cuyo interior se esconden los LED RGB que iluminarán al dispositivo cuando esté conectado.

Visto el dispositivo, es la hora de conectarlo a nuestro banco de pruebas y ver qué tal se comporta, pero no sin antes dejaros ver una pequeña galería para que podáis verlo a todo color.

Se puede ver claramente que el SSD cuenta con 8 LED configurables, 4 en cada lado.

Aunque podremos configurar la iluminación utilizando el software de la placa base, XPG también pone a nuestra disposición su propio software, en el que podremos controlar los efectos y el color de los 8 LED RGB con los que cuenta el dispositivo.

Pruebas/Rendimiento

Vamos a empezar con las pruebas de rendimiento y, para ello, hemos utilizado un procesador Intel Core i7-8700K con una placa base MSI Z370 Gaming M5. El SSD de XPG estaba conectado al zócalo M.2 superior de la placa, mientras que en el zócalo inferior estaba el SSD del sistema, un Corsair MP500.

Dicho esto, comenzamos con una captura de CrystalDisk Info, como siempre, y procedemos con las pruebas.

Temperatura

Ya sabéis que la temperatura es un factor crucial para los SSDs en formato M.2, y más para los que tienen interfaz PCIe y protocolo NVMe como es este caso dado que se suelen calentar mucho y, para preservar su integridad, se activa el Thermal Throttling mediante el que su rendimiento se ve reducido.

Teniendo esto en cuenta, hemos medido la temperatura del dispositivo con OpenHardwareMonitor en situación de Idle (sin hacer nada durante 20 minutos) y Load (haciendo benchmark al SSD con CrystalDiskMark), y el dato que mostramos a continuación es el delta de temperatura, es decir, la temperatura medida menos la temperatura ambiente, de manera que así la ambiente no influya a la hora de comprar diferentes dispositivos. Este ha sido el resultado.

Como se puede apreciar, si bien el XPG Spectrix S40G no tiene problemas de temperatura, no está demasiado alejado de los 70ºC que el propio fabricante marca como máximo, así que habrá que tener cuidado con dónde lo colocamos y cómo está diseñado el flujo de aire de la caja para asegurar que la temperatura no se dispare.

CrystalDiskMark

Este benchmark nos va a mostrar el rendimiento bruto del SSD en diferentes escenarios, dependiendo del tamaño de asignación de archivo, tanto en lectura como en escritura.

En esta prueba podemos ver que en cuanto a velocidad de lectura, el SSD nos da lo que el fabricante prometía, pero no ha sido así en cuanto a escritura pues se ha quedado bastante por detrás de los datos teóricos. No obstante, da unos resultados muy buenos en cuanto al manejo de archivos pequeños.

ATTO Disk Benchmark

Este benchmark va a someter al SSD a una prueba de lectura y escritura con diferentes tamaños de archivo, desde 512 bytes hasta 8 MB.

Aquí nos encontramos con algo extremadamente raro, y es ver mayores velocidades de escritura que de lectura en los archivos pequeños, puesto que generalmente cuesta menos leer que escribir. En cualquier caso, a partir de archivos de 64 KB la velocidad de lectura ya se dispara hasta los 3500 MB/s, aunque nuevamente la velocidad de escritura queda muy por debajo de lo prometido y, de hecho, ni siquiera llega a los 2000 MB/s en este benchmark.

AS SSD Benchmark

Finalmente, en esta prueba vamos a ver datos parecidos a los de CrystalDiskMark, pero calculados de manera diferente.

En esta prueba volvemos a encontrarnos con un rendimiento bastante por debajo de lo que debería, con apenas 2673 MB/s de lectura y 1442 MB/s de escritura, siendo este último parámetro menos de la mitad de su valor teórico.  AS SSD Benchmark tiene, además, dos benchmarks adicionales que nos van a mostrar tanto el rendimiento de gestión del SSD en diferentes ámbitos (ISO, programas y juegos) como el rendimiento con archivos no comprimibles.

Diferente benchmark, mismos datos de rendimiento. Hay que destacar que, a tenor de los resultados obtenidos en las pruebas de rendimiento, procedimos a probar el SSD en otro zócalo M.2 e incluso en otro equipo diferente, obteniendo resultados similares, por lo que resulta evidente que no se trata de un problema del hardware con el que lo hemos probado sino de la unidad en sí.

Opinión personal y conclusión

El XPG Spectrix S40G es un SSD que se puede encontrar por menos de 100 euros en su variante de 512 GB, que es la que hemos analizado hoy. A cambio nos proporciona un dispositivo con 5 años de garantía con un rendimiento decente -aunque por debajo de las expectativas, sigue siendo decente para su precio- y un añadido de color RGB configurable para completar nuestro ecosistema gaming.

Sin duda es una apuesta interesante para todos aquellos usuarios que busquen un SSD rápido para sus juegos y que añada un toque más de color al interior del equipo, sin tener que rascarse en exceso el bolsillo puesto que se trata de uno de los SSDs PCIe NVMe de 512 GB más económicos que podemos encontrar en el mercado actual.

PROS:

  • Buena calidad de materiales y construcción.
  • Disipador incorporado.
  • Iluminación RGB configurable mediante software.

CONTRAS:

  • Rendimiento de lectura por debajo de los valores teóricos.
  • El color blanco de la iluminación es más bien azulado o violáceo.

Por todo ello, el XPG Spectrix S40G de 512 GB se lleva nuestro galardón de Oro, así como nuestra recomendación por su relación calidad / precio.