Samsung lleva años siendo uno de los nombres de referencia cuando hablamos de almacenamiento NVMe, con una gama 990 que ya conocemos bien por modelos como los 990 PRO, 990 EVO y 990 EVO Plus. Sin embargo, no todos los usuarios necesitan montar el SSD más rápido o más caro del catálogo para disfrutar de un ordenador ágil: para jugar, trabajar con archivos pesados o renovar el disco principal de un PC, lo importante suele estar en encontrar un equilibrio razonable entre rendimiento, capacidad, consumo y precio. Y es justo aquí donde entra en juego el nuevo Samsung SSD 990.
Este nuevo Samsung SSD 990 no es un modelo PRO ni pretende competir directamente con los SSD PCIe 5.0 de última generación, sino que apuesta por exprimir la interfaz PCIe 4.0 x4, la cual sigue siendo la más habitual en ordenadores de sobremesa y portátiles actuales. Así, la compañía lo plantea como una unidad pensada para quienes buscan velocidades elevadas sin dar el salto a configuraciones más exigentes, con versiones de 1 y 2 TB, formato M.2 2280 y cifras de transferencia que lo sitúan muy cerca del límite práctico de esta generación de PCIe.
Samsung SSD 990: características y especificaciones
| Característica | Modelo 1 TB | Modelo 2 TB |
|---|---|---|
| Formato | M.2 2280 | M.2 2280 |
| Interfaz | PCIe 4.0 x4 (Compatible con PCIe 3.0) | PCIe 4.0 x4 (Compatible con PCIe 3.0) |
| Protocolo | NVMe 2.0 | NVMe 2.0 |
| Controlador | Samsung (Desarrollo interno) | Samsung (Desarrollo interno) |
| Tipo de Memoria | Samsung V-NAND | Samsung V-NAND |
| Caché | HMB (Host Memory Buffer) | HMB (Host Memory Buffer) |
| Velocidad de Lectura Secuencial | Hasta 7.150 MB/s | Hasta 7.250 MB/s |
| Velocidad de Escritura Secuencial | Hasta 6.450 MB/s | Hasta 6.450 MB/s |
| Lectura Aleatoria (IOPS) | Hasta 700.000 IOPS | Hasta 850.000 IOPS |
| Escritura Aleatoria (IOPS) | Hasta 1.100.000 IOPS | Hasta 1.200.000 IOPS |
| Consumo medio (Lectura/Escritura) | 4 W / 3.7 W | 4.3 W / 3.8 W |
| Consumo en Reposo (PS3 / PS4 L1.2) | 55 mW / 3 mW | 55 mW / 3 mW |
| Resistencia (TBW) | 400 TBW | 800 TBW |
| Garantía | 3 años limitada | 3 años limitada |
| Seguridad y Cifrado | AES 256-bit, TCG/Opal V2.0, IEEE1667 | AES 256-bit, TCG/Opal V2.0, IEEE1667 |
| Funciones Adicionales | TRIM, Garbage Collection, S.M.A.R.T. | TRIM, Garbage Collection, S.M.A.R.T. |
Samsung mantiene con este modelo una configuración muy reconocible dentro del mercado actual: el habitual formato M.2 2280, conexión PCIe 4.0 x4 y protocolo NVMe 2.0. Es decir, se trata de una unidad compatible con la inmensa mayoría de placas base modernas, además de poder funcionar también en equipos con PCIe 3.0, aunque en ese caso el rendimiento quedará limitado por el ancho de banda de esta interfaz.
Con este Samsung 990, la compañía ha optado por usar un controlador desarrollado internamente y memoria Samsung V-NAND, dos elementos que tradicionalmente le han permitido controlar buena parte del diseño de sus SSD. Este modelo, eso sí, prescinde de una caché DRAM dedicada y recurre a HMB (Host Memory Buffer). Gracias a ello, el SSD puede utilizar una pequeña parte de la memoria RAM del sistema para gestionar determinadas tareas, reduciendo la necesidad de integrar memoria adicional en la propia unidad.
En cuanto al rendimiento secuencial, encontramos una pequeña diferencia entre capacidades. El modelo de 1 TB alcanza hasta 7.150 MB/s de lectura, mientras que la versión de 2 TB sube hasta 7.250 MB/s, aunque ambos mantienen una velocidad de escritura de hasta 6.450 MB/s. Son cifras propias de un SSD PCIe 4.0 de gama alta, aunque conviene recordar que corresponden a transferencias secuenciales realizadas bajo condiciones concretas. En el uso diario, las velocidades reales pueden variar en función del sistema, la carga de trabajo y la cantidad de datos transferidos.
El rendimiento aleatorio también será importante, especialmente en tareas que implican mover muchos archivos pequeños o acceder constantemente a datos, como el uso del sistema operativo, la apertura de programas o la instalación de juegos. El modelo de 1 TB anuncia hasta 700.000 IOPS de lectura aleatoria y 1.100.000 IOPS de escritura, mientras que la unidad de 2 TB eleva estas cifras hasta 850.000 y 1.200.000 IOPS, respectivamente. Esta diferencia convierte al modelo de mayor capacidad en la alternativa más completa de la gama, no solo por espacio disponible, sino también por rendimiento.
Otro punto interesante es el consumo. Samsung declara una media de 4 W en lectura y 3,7 W en escritura para el modelo de 1 TB, cifras que aumentan ligeramente hasta 4,3 W y 3,8 W en la versión de 2 TB. En reposo, el consumo del SSD baja hasta 55 mW en estado PS3 y apenas 3 mW en PS4 con L1.2 activado. Estas son cifras que pueden resultar interesantes en portátiles, mini PC y otros equipos donde el consumo y la generación de calor tienen más peso que en un PC de sobremesa.
En cuanto a resistencia, Samsung ofrece 400 TBW para la versión de 1 TB y 800 TBW para la de 2 TB, junto a una garantía limitada de tres años. La marca también incluye compatibilidad con TRIM, Garbage Collection y monitorización S.M.A.R.T., además de soporte para cifrado AES de 256 bits, TCG/Opal V2.0 e IEEE1667.
Análisis externo
El SSD viene en una caja de cartón de color azul, con la imagen de la unidad impresa en la parte superior de la misma. En la parte trasera encontramos datos sobre la garantía, y el número de serie y de producto lo tenemos en el lateral de la caja, en una pegatina.
La unidad como tal viene en un blíster de cartón, muy bien sujeta y protegida de posibles golpes o daños que puedan ocurrir durante el transporte.
Debajo del blíster tenemos un pequeño manual de instalación y garantía.
El PCB es de color negro y presenta una distribución bastante limpia. En la cara superior encontramos una gran etiqueta oscura que cubre buena parte de los componentes, con el logotipo de Samsung, la denominación 990 y la dirección web de la marca en la esquina inferior. No es una pegatina cargada de información técnica, sino más bien un elemento visual bastante minimalista, con la información justa, el número de serie, y poco más, algo que encaja con el enfoque general de la unidad.
En el extremo derecho tenemos el conector M.2 estándar, mientras que en el lado contrario aparece el habitual orificio de fijación. Esto significa que su instalación no tiene ningún misterio: bastará con insertarlo en la ranura M.2 correspondiente de la placa base y fijarlo con el tornillo o sistema de anclaje que utilice cada fabricante.
A diferencia de otros SSD PCIe 4.0 orientados a exprimir al máximo el rendimiento, el Samsung 990 no incorpora un disipador de aluminio de serie. Esto no tiene por qué ser un problema en una placa base que ya cuente con cubiertas o disipadores para las ranuras M.2, algo muy habitual actualmente, pero sí conviene tenerlo en cuenta si vamos a instalarlo en una placa más sencilla o en un equipo compacto con una ventilación limitada.
La unidad , además, es muy sencilla. Tiene el controlador cerca del puerto M.2, y un solo chip de memoria de 2 TB en el otro extremo. Esto ayuda, además, a que el calor de uno de los componentes no afecte al resto, una idea muy bien pensada por parte de Samsung.
Además, la unidad solo tiene componentes por la cara de arriba, estando la otra parte totalmente plana.
Pruebas de rendimiento
Para comprobar el rendimiento de este Samsung SSD 990, hemos instalado la unidad en el zócalo M.2 PCIe 4.0 de nuestra placa base, usando el disipador propio de la placa base. El equipo utilizado para las pruebas ha sido el siguiente:
- Procesador: AMD Ryzen 9 9900X
- Memoria RAM: Corsair Vengeance 32 GB DDR5 a 6.000 MHz
- Placa base: ASUS TUF GAMING B850M-Plus WiFi
- Fuente de alimentación: be quiet! Dark Power 12
- Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce RTX 4080
- Sistema operativo: Windows 11 Pro 25H2
La primera prueba ha sido CrystalDiskMark, uno de los programas más utilizados a la hora de medir el rendimiento secuencial y aleatorio de una unidad SSD. Con él hemos obtenido los siguientes resultados:
En esta prueba, el Samsung 990 ha alcanzado una velocidad de lectura secuencial de 7294 MB/s y una velocidad de escritura de 5727 MB/s. Estas cifras se sitúan en torno a los valores que promete el fabricante, aunque la de escritura queda un poco por debajo de lo esperado. Es posible que con un disipador dedicado, o con una actualización de firmware, este Samsung consiga mejorar en el futuro esta velocidad de escritura. De todas formas, aunque el valor está por debajo del esperado, eso no quiere decir que sean malos resultados.
En segundo lugar hemos utilizado AS SSD Benchmark. Aunque persigue el mismo objetivo general, este programa utiliza una metodología distinta a CrystalDiskMark y, por tanto, es normal que las cifras finales no coincidan exactamente. Además de medir las velocidades de lectura y escritura, nos permite obtener una puntuación global para comparar la unidad con otros modelos que hayan pasado por la misma herramienta.
En este caso, el Samsung 990 ha obtenido una puntuación global de 9549 puntos. Más allá del número final, lo interesante es comprobar cómo se comporta la unidad en las distintas pruebas de lectura y escritura, especialmente en transferencias de menor tamaño y accesos aleatorios, escenarios más cercanos a muchas tareas habituales del sistema operativo.
También hemos aprovechado AS SSD Benchmark para realizar sus dos pruebas complementarias. La primera mide la velocidad de transferencia en diferentes tipos de carga.
En ella, el SSD ha registrado los siguientes resultados:
- ISO: 4372 MB/s
- Programa: 1622 MB/s
- Juego: 3388 MB/s
La segunda prueba utiliza datos no comprimibles, un escenario especialmente exigente porque elimina cualquier posible ventaja derivada de la compresión de datos.
Aquí podemos observar que el Samsung 990 mantiene un comportamiento bastante estable a lo largo de la prueba. La gráfica refleja un rendimiento perfecto durante la lectura, y un par de caídas al final de la escritura, aunque nada preocupante, ya que no llegan a bajar de los 2000 MB/s, un detalle importante para valorar cómo responde la unidad cuando tiene que mover archivos de distinta naturaleza de manera continuada.
El tercer programa utilizado ha sido ATTO Disk Benchmark. Esta herramienta resulta especialmente útil para comprobar la evolución del rendimiento con archivos de diferentes tamaños. Es una prueba interesante porque ningún SSD ofrece su máxima velocidad desde los bloques más pequeños: el rendimiento suele aumentar de forma progresiva hasta estabilizarse a partir de determinado tamaño de archivo.
En nuestro caso, el Samsung 990 comienza a acercarse a sus velocidades máximas a partir de bloques de 512 KB. A partir de ese punto, la lectura se mantiene en torno a 6780 MB/s, mientras que la escritura alcanza aproximadamente 5500 MB/s. El comportamiento con archivos pequeños está dentro de la norma cuando trabajamos con este tipo de unidades, algo importante en un SSD destinado a utilizarse como unidad principal, ya que el sistema operativo, los programas y muchos juegos trabajan constantemente con bloques de datos de tamaño reducido.
Para terminar con las pruebas de rendimiento, hemos recurrido a Anvil’s Storage Utilities. Pese a ser una herramienta veterana, sigue siendo muy útil para revisar el rendimiento aleatorio de las unidades SSD y, especialmente, los IOPS que es capaz de alcanzar.
Como ocurre con el resto de herramientas, estos datos no tienen por qué coincidir directamente con las cifras máximas anunciadas por el fabricante, ya que cada programa utiliza sus propias colas, tamaños de bloque y patrones de acceso. Aun así, los resultados nos permiten hacernos una idea clara de cómo puede responder la unidad frente a accesos pequeños y aleatorios, precisamente uno de los apartados que más peso tiene en la sensación de agilidad de un PC cuando usamos Windows, instalamos aplicaciones o cargamos juegos.
Temperaturas
Durante todas las pruebas hemos monitorizado la temperatura del Samsung 990 mediante CrystalDiskInfo. Además de los benchmarks individuales, hemos sometido la unidad a una carga más exigente ejecutando varias pruebas seguidas para comprobar cómo evoluciona la temperatura cuando el SSD trabaja de forma prolongada.
En estas condiciones, el Samsung 990 ha alcanzado una temperatura máxima de 65 ºC, con una temperatura ambiente aproximada de 28 ºC. Para esta prueba, la unidad estaba instalada con el propio disipador de la placa, un detalle importante porque el Samsung 990 no incluye un disipador integrado, de modo que el resultado final dependerá en buena medida de la ventilación de la caja y de si nuestra placa base incorpora una cubierta o bloque de aluminio para las ranuras M.2.
Con los datos obtenidos, podemos decir que el comportamiento térmico ha sido el esperado en este tipo de unidades, sin destacar especialmente por ser uno de los más frescos, ni tampoco por tener serios problemas de temperatura.
Conclusión, ¿merece la pena?
El Samsung SSD 990 llega a un mercado PCIe 4.0 que sigue teniendo muchísima competencia, pero lo hace con una propuesta bastante clara: ofrecer velocidades propias de una unidad rápida de esta generación, buen rendimiento en cargas variadas y una capacidad de 2 TB que, hoy en día, resulta mucho más práctica para instalar juegos, trabajar con archivos grandes o utilizarlo como disco principal del sistema.
Durante nuestras pruebas, la unidad ha cumplido especialmente bien en lectura secuencial, llegando incluso a superar ligeramente la cifra anunciada por Samsung con 7.294 MB/s. La escritura se ha quedado algo más lejos de los 6.450 MB/s prometidos, con 5.727 MB/s en CrystalDiskMark, pero sigue siendo un resultado elevado para cualquier uso doméstico, gaming o de creación de contenido. En ningún momento hemos tenido la sensación de estar ante una unidad limitada o lenta; al contrario, el SSD se ha mostrado ágil tanto en transferencias grandes como en pruebas más orientadas al uso real del sistema.
También nos ha gustado su comportamiento en las pruebas de estabilidad. La lectura se ha mantenido muy uniforme durante el test con datos no comprimibles, mientras que en escritura hemos visto un par de caídas al final de la prueba, aunque sin llegar a valores preocupantes. Que se mantenga por encima de los 2.000 MB/s incluso en ese escenario deja claro que estamos ante una unidad preparada para mover archivos pesados de forma continuada sin venirse abajo de forma brusca.
En temperaturas, el resultado ha sido correcto, aunque no especialmente destacado. Los 65 ºC alcanzados con una temperatura ambiente de unos 28 ºC y usando el disipador de la placa base entran dentro de lo esperable para una unidad PCIe 4.0 de este nivel. Samsung no incluye disipador propio, por lo que recomendamos instalarlo siempre bajo la cubierta M.2 de la placa o utilizar un disipador compatible, especialmente si vamos a someterlo a cargas largas o si nuestro equipo tiene una ventilación limitada.
El principal punto que nos impide dar una recomendación más rotunda es el precio. Sobre el papel, el Samsung SSD 990 de 2 TB ofrece un rendimiento muy competitivo, una resistencia de 800 TBW y la confianza habitual de la marca en este mercado. Pero en una categoría donde hay muchos SSD PCIe 4.0 rápidos y donde las ofertas cambian constantemente, su relación calidad-precio dependerá directamente del precio al que le podamos comprar. Con una buena oferta, sí, el Samsung SSD 990 merece la pena si lo que estás buscando es un SSD PCIe 4.0 rápido, de gran capacidad y pensado para servir como unidad principal de un PC moderno.
Por todo ello, hemos decidido darle a este Samsung SSD 990 nuestro galardón de oro.

