Intel cede ante la presión: sus nuevas CPU las fabricará TSMC a 4 nm

Quién ha visto y quién ve a Intel en pleno 2021, los rumores y presiones de parte de empresas y accionistas ya tienen un primer movimiento y, en teoría, va más allá de lo que podríamos pensar en un primer momento. Y es que según se informa, Intel y TSMC han llegado a un acuerdo que puede poner nerviosa a la competencia: nueva fábrica para las CPU de Intel con 8000 ingenieros y reserva del nuevo nodo de 4 nm para competir contra AMD.

La bomba ha llegado desde varios frentes y como suele pasar, entre todos la verdad va saliendo a la luz. Las declaraciones son anónimas para preservar la identidad de las personas que lo han filtrado, pero todas confirman lo mismo: Intel tiene como objetivo mejorar su competitividad.

El gigante dormido despierta y por primera vez dependerá de un segundo

Intel vs Samsung vs TSMC

Aunque Intel ya ha contratado producción con fundiciones de terceros, nunca lo ha hecho al nivel, escala y novedad de lo que va a hacerlo ahora con TSMC. Hablamos de un proceso litográfico puntero para los mejores chips que puedan salir desde Santa Clara, no chips residuales de gama baja o chipsets o simplemente circuitos integrados como tal, para nada.

Las fuentes son muy claras al respecto, ya que aseguran que los continuos retrasos de la compañía han puesto una gran presión sobre los nodos y los tiempos de los mismos, forzando errores y retrasando aun más la producción en masa hasta poder subsanarlos.

«Tenemos otra gran línea de productos en 2022, y confío cada vez más en el liderazgo que nuestros productos 2023 ofrecerán con procesos de fundición externa o de 7 nanómetros de Intel, o en una combinación de ambos», dijo Swan hace apenas unos meses, evidenciando que la decisión estaba ya encarrilada.

Por ello, el esquema y enfoque se ha cambiado hacia tres nuevos parámetros y objetivos: problemas de costos, rendimiento y flexibilidad de producción.

TSMC probará este mismo año su nuevo nodo de 4 nm

TSMC-3-nm-2

Como era más que evidente, subcontratar la producción va a tener consecuencias en TSMC y posiblemente en Samsung (si llegan a un acuerdo finalmente). Por lo pronto, los taiwaneses van a construir una nueva fábrica de obleas en Baoshan, donde como hemos comentado habrá la friolera de 8000 ingenieros a su cargo.

Los rumores sobre el contrato de Intel y TSMC, junto con la creación de la nueva fábrica han hecho estallar la idea de que los segundos van a obtener un gran volumen de pedidos de los americanos, por lo que se especula con la opción de que la nueva fábrica sea en exclusiva para Intel.

Esto deja un panorama totalmente distinto para el año que viene, ya que dicho nodo entrará en producción en masa y superará a los 5 nm actuales, mientras que Intel coge aire con sus 7 nm ++ para 2023 y podría volver a competir por sus propios medios si fuese necesario, ya que en densidad estarán de nuevo muy a la par.

De todas formas, la producción de los mismos no llegaría hasta 2023 por los motivos arriba explicados, así que Swan llevaría razón: Intel conviviría con unas CPU fabricadas por TSMC y otras fabricadas por ellos mismos, todas de alto rendimiento en sus distintos sectores, algo inaudito hasta el día de hoy y que pone en evidencia que AMD hizo bien vendiendo Global Foundries en su momento.