Llegan los primeros monitores a 480 Hz, ¿demasiado hasta para gaming?

Las pantallas con una frecuencia de actualización de 360 Hz y un tiempo de respuesta de 2,8 ms son actualmente los mejores monitores gaming que se pueden comprar. Sin embargo, esto cambiará pronto porque LG Display y AU Optronics han anunciado que están ya desarrollando monitores con una frecuencia de refresco de 480 Hz y un tiempo de cuadro de 2,1 ms (así como una latencia general más baja), que llegarán entre 2022 y 2023. ¿Es demasiado pronto para tanta frecuencia de refresco teniendo en cuenta el rendimiento de las tarjetas gráficas actuales?

Tanto AU Optronics como LG Display están ya trabajando en paneles LCD con una frecuencia de refresco de 480 Hz, según los informes de TFT Central. Según estos, LG Display trabaja en varios modelos de panel, siendo el primero de ellos con una diagonal de 24,5 pulgadas y resolución 1080p y con una proyección de lanzamiento para algún momento de 2022, por lo que si todo va bien veremos los primeros monitores gaming de 480 Hz en el mercado a finales del año que viene.

Los primeros paneles LCD de 480 Hz solo serán Full HD

AU Optronics

Por su parte, AU Optronics también está desarrollando un panel de resolución 1080p y 480 Hz, pero en este caso solo han dicho que pretenden comenzar su producción en masa en 2022, sin indicar trimestre ni ninguna información adicional por lo que solo podemos dilucidar qué pasará con ello (si bien es cierto que lo más probable es que el momento de lanzamiento sea bastante parecido al de LG).

Por el momento no hay mucha más información disponible, lo cual no es particularmente sorprendente si tenemos en cuenta que el lanzamiento está todavía lejos. Las pantallas actuales de 360 Hz utilizan panel LED-TN, si bien es cierto que los nuevos paneles de AU Optronics de 390 Hz han cambiado al tipo de panel AHVA (tipo IPS), pero no conocemos qué tipo de panel utilizarán los nuevos monitores de 480 Hz ni de LG ni de AU Optronics.

Para poder manejar un panel con un rango de frecuencia de refresco variable tan extremadamente amplio (de 30 a 480 Hz) se necesitará una lógica de controlador de pantalla sumamente potente. Este conjunto de chips (o quizá sea solo uno muy potente) tendrá que incluir una capacidad de procesamiento de imágenes de muy alto rendimiento, un procesador overdrive apropiado, un TCON (controlador de tiempo) muy veloz y un procesador de propósito general que administrará el funcionamiento de dichas unidades. En definitiva, estos monitores tendrán una tecnología muy potente y avanzada que encarecerá bastante su precio de venta.

¿Demasiada frecuencia de refresco para las GPU actuales?

Frecuencia de refresco

Por mucha frecuencia de refresco que tenga nuestra pantalla, de poco sirve si la tarjeta gráfica no es capaz de igualar los FPS con éste valor, incluso aunque tengas tecnología de frecuencia de refresco variable como FreeSync o G-Sync. Dicho esto, aunque tengas un monitor de 480 Hz si tu tarjeta gráfica no es capaz de sacar 480 FPS en los juegos, en realidad estarás ya no solo desaprovechando el potencial del monitor sino que también podrías incurrir en problemas de stutteting y tearing si la tecnología de frecuencia de refresco variable no funciona como debe.

Ya para los monitores actuales de 360 Hz es necesaria una GPU tope de gama y en muchas ocasiones debemos conformarnos con relajar los ajustes gráficos para poder alcanzar estas cotas de cuadros por segundo que permiten una experiencia gaming fluida, por no hablar de que por el momento solo estarán disponibles en resolución 1080p y ni siquiera se plantean la ultra alta resolución.

Por lo tanto, en lo personal a nosotros nos parece demasiado pronto para lanzar al mercado monitores de 480 Hz cuando las GPUs actuales ya tienen problemas para manejar 360 Hz. Es cierto que el lanzamiento de estos monitores posiblemente no se produzca hasta por lo menos dentro de dos años y para entonces ya tendremos las nuevas generaciones de GPU tanto de AMD como de NVIDIA, pero todavía no tenemos mucha información al respecto y no sabemos qué es lo que puede suceder.