Aunque a alguno pueda sorprenderle, hay mucha gente que confunde los términos input lag y frecuencia de sondeo cuando hablamos de hardware de PC. Obviamente, todos sabemos que son términos «malos» que siempre interesa reducir al mínimo para tener la mejor experiencia de juego pero, ¿sabes diferenciarlos y cómo actuar para reducir cada uno de ellos? En este artículo vamos a ahondar en ello.
Honestamente, es una confusión comprensible porque a simple vista ambos conceptos se refieren a retardos entre la interacción del usuario y la respuesta del PC. Sin embargo, el origen de ambas cosas es distinto y, por lo tanto, también lo son las soluciones que deberemos aplicar para reducirlos. Y entender con precisión qué significa cada cosa es fundamental no solo para saber cómo optimizar tu PC, sino también para evitar gastar dinero en soluciones que puede que no sirvan para solucionar el problema real.
Diferencias entre input lag y frecuencia de sondeo
El input lag, por definición, es el retraso que existe entre las acciones del usuario y la representación de esas acciones en la pantalla. Por ejemplo, cuando en un juego pulsas la W para caminar hacia delante, el input lag es el tiempo que pasa entre que pulsas la tecla y el personaje se mueve. Este retraso depende de muchos factores, pero casi todo es por el hardware y muy especialmente el monitor. Y como vamos a explicar en breve, uno de esos factores es precisamente el tiempo de respuesta.
Cuando pulsas la tecla, el periférico envía la señal al PC, es procesada por el procesador que actúa en consecuencia y aquí entran en juego otros componentes como la memoria RAM, aunque en muy poca medida. El comando se envía entonces a la GPU, que lo procesa y envía la respuesta al monitor, que muestra la acción en pantalla. Aquí han intervenido muchos factores, como el tiempo de respuesta del monitor, su frecuencia de refresco, y en menor medida la potencia de CPU y GPU. En todo caso, hablamos de milisegundos o incluso menos.
Por su parte, la frecuencia de sondeo, también llamada por su término en inglés, polling rate, mide cuántas veces por segundo un dispositivo informa al PC de su estado. Por ejemplo, un teclado con 125 Hz de frecuencia de sondeo informa al PC 125 veces por segundo, es decir, cada 8 ms, mientras que uno con 1000 Hz de polling rate lo hace 1000 veces por segundo, o cada 1 ms. Cuanto más alta sea esta cifra, más inmediata será la comunicación con el PC.
Como podéis ver, la diferencia fundamental es que el input lag mide el retraso de salida (lo que ves en pantalla desde que pulsas una tecla o botón) mientras que la frecuencia de sondeo mide la rapidez de entrada (lo que tarda tu periférico en enviar la señal al PC). Son dos piezas del mismo rompecabezas, pero que no deben confundirse.
Cómo reducir el input lag y mejorar la frecuencia de sondeo
Para reducir el input lag en el PC, lo más efectivo y con lo que notarás mayor mejoría es invertir en un monitor pensado para gaming, con un panel con bajo tiempo de respuesta y alta frecuencia de refresco. Obviamente un procesador y una gráfica más potentes también intervienen en esto. Por otro lado, hay algunas funciones en los ajustes gráficos de los juegos (o los ajustes de la propia gráfica) que pueden ayudar a reducirlo, como desactivar la interpolación de fotogramas, el suavizado de movimiento o ciertos modos HDR que, aunque mejoran la calidad de la imagen, añaden milisegundos extra de retardo.
También existen soluciones más directas pero de terceros, como NVIDIA Reflex. Esta tecnología consiste básicamente en que conectas el periférico directamente a un monitor compatible y, en juegos compatibles con la tecnología, se reduce drásticamente el input lag.
En el caso de la frecuencia de sondeo de los periféricos, solo hay dos cosas que puedes hacer: la primera es acceder a la configuración del dispositivo y asegurarte de que está configurado a la frecuencia de sondeo lo más alta que permita. Ojo, en este momento hay ya muchos ratones y teclados que presumen de tener 8000 Hz de frecuencia de sondeo pero los propios fabricantes advierten que esto tiene un impacto directo en el rendimiento de la CPU y en la batería del dispositivo en el caso de que sea inalámbrico. Lo segundo es obvio: adquirir periféricos con frecuencia de sondeo más alta.
¿Cómo influyen los componentes de un PC en el input lag y la frecuencia de sondeo?
Una vez tenemos claro que el input lag es el tiempo que transcurre desde que pulsamos un botón hasta que se refleja en pantalla y que la frecuencia de sondeo es el número de veces que un periférico informa al PC de su estado, además del monitor, existen otros componentes que también afectan a su funcionamiento.
- Procesador. Si utilizamos un ratón con una tasa de sondeo de 8000 Hz, significa se comunica con el procesador 8000 veces por segundo, lo que puede llegar a saturar el procesador si es antiguo provocando lag y tirones, al no ser capaz de interpretar tantas peticiones a la vez.
- Tarjeta gráfica. NVIDIA Relfex y AMD Anti-Lag se encargan de sincronizar el trabajo de la CPU y GPU para eliminar la cola de espera que se produce cuando el procesador envía los frames más rápidos a la GPU de lo que es capaz de procesar.
- RAM. No todas las memorias RAM son iguales. Las que cuenta con una latencia inferior, son capaces de procesar los datos de los periféricos más rápidos. Utilizar una combinación Dual Channel permite aumentar el ancho de banda.
