Hace unos días hemos tenido la oportunidad de probar uno de los juegos que más nos llamó la atención del Summer Game Fest 2025: Crisol: Theater of Idols. Este juego mezcla jugabilidad y conceptos de Resident Evil y Bioshock en un ambiente inspirado en una España oscura y gótica (también similar a Blasphemous) donde tendremos que sobrevivir, y cumplir con nuestro objetivo, teniendo en cuenta que cada disparo que hagamos nos quitará un poco de vida.
Desarrollado por el joven estudio madrileño Vermila Studios y publicado por Blumhouse Games, la rama de videojuegos de la famosa productora de cine de terror Blumhouse (Paranormal Activity, Insidious, The Purge, Halloween, Five Nights at Freddy’s), este título busca hacerse un hueco dentro de la categoría acción shooter y supervivencia con una densa atmósfera gótica y folclórica que tiene lugar en Hispania.
Historia de Crisol: Theater of Idols
Crisol: Theater of Idols es un juego ambientado en una versión retorcida de España llamada «Hispania», donde se combina la acción shooter y supervivencia con una densa atmósfera gótica y folclórica de principios del siglo XX. Este juego nos pone en la piel de Gabriel, un soldado que es capturado por el dogmatismo religioso dominante y que termina embarcándose en una misión divina encomendada por el misterioso Dios del Sol. El escenario principal de la aventura es la isla maldita de Tormentosa, un lugar ficticio que combina localizaciones históricas, mitos y leyendas españolas llevadas al extremo, azotado por el enfrentamiento entre las dos religiones rivales, donde tendremos que explorar ruinas monumentales, callejones laberínticos y parajes inquietantes, desentrañando una narrativa que difumina la línea entre la realidad y la pesadilla.
No sabemos mucho más sobre la trama, ya que, a pesar de que hemos jugado a dos demos en Steam (la pública, y la nueva exclusiva) las revelaciones de la historia y de la trama han sido muy limitadas. Lo único que hemos podido averiguar, por ahora, es que Gabriel deberá cumplir con ese encargo divino del Dios Sol (una figura misteriosa por ahora), lo que le llevará a derrotar abominaciones impías utilizando un poder igualmente maldito: su propia sangre. Además del propio desarrollo de la historia, tendremos documentos, inscripciones en español antiguo, y referencias históricas que irán revelando el trasfondo de la isla: desde antiguos rituales hasta ecos de conflictos reales como guerras civiles o persecuciones religiosas, siempre reinterpretadas bajo el contexto macabro del juego.
¿Qué tal en lo técnico?
En este apartado, el juego nos ha dejado un sabor bastante dulce, aunque con algunos matices. El título está desarrollado en un potente Unreal Engine 5, gracias a lo cual han conseguido ofrecer un apartado gráfico puntero. A pesar de ser un equipo de 20 personas, han conseguido que el juego tenga una fidelidad visual impresionante, prestando una extrema atención al detalle. Podemos verlo en los escenarios, los modelos, relieves, y hasta en los efectos de brillo en los metales y en la sangre. Los dos elementos que podríamos decir que son los más cuidados son los enemigos y las armas. El decorado también está lleno de vida (o muerte): desde muebles polvorientos, velas encendidas u objetos esparcidos por los escenarios, hasta cadáveres que tendremos que usar para recuperar vida.
Si hay que hablar de las limitaciones, podemos decir que, por ejemplo, no hay (o, al menos, no hemos visto en la demostración) objetos rompibles. Hay muchas cajas por el escenario, pero aunque las disparemos, o ataquemos a mano, no se rompen. Ni siquiera se quedan marcadas. Algunos detalles (como los cofres) podrían haberse diseñado un poco mejor para que no salga, por ejemplo, dinamita (con lo útil que podría ser) y que no se pueda coger.
El sonido es otro de los puntos fuertes del juego. Tanto los efectos de sonido ambientales como el diseño sonoro también han muy cuidados por parte de Vermila Studios. Aunque no hemos podido escuchar aún mucho de la banda sonora como tal (aunque imaginamos que tendrá un estilo orquestal oscuro, con coros sacros en latín o en castellano antiguo, órganos de iglesia, violines tensos y percusiones profundas), en lo que respecta a los efectos de sonido podemos ver que la desarrolladora lo ha cuidado igual que el apartado gráfico. Por ejemplo, antes de ver a la temible Dolores, se la escucha a lo lejos con pasos pesados, el crujir de su cuerpo antinatural y su voz susurrando entre ecos. Del mismo modo, los enemigos más pequeños emiten ruidos característicos, intensificando la sensación de supervivencia y obligándonos a afinar el oído para detectar los peligros a tiempo.
Este juego está doblado al español (de España) y al inglés, y cuenta con subtítulos para otros idiomas. Y, por supuesto, dado el contexto del juego, es en nuestro idioma en el que tendremos que jugarlo.
¿Y qué tal el rendimiento? Hemos jugado con una pantalla ultra-panorámica 2K, un procesador AMD Ryzen 9 7950X3D y una tarjeta gráfica NVIDIA RTX 4080. Configurando todo al máximo, hemos obtenido una media de unos 80-85 fotogramas por segundo. No está mal, pero podría haber sido superior para la tarjeta gráfica que tenemos. En cuanto al escalado, hemos podido elegir solo entre TSR (Temporal Super Resolution) y XeSS (Intel Xe Super Sampling). No tenemos DLSS ni FSR, y creemos que esto es lo que lastra un poco el rendimiento. Para jugar en condiciones, a unos 60 FPS en una pantalla Full HD creemos que con cualquier gráfica de la Serie 3000 de NVIDIA, e incluso con alguna 2080, debería bastar.
Conclusión, ¿qué nos deparará Hispania?
Una cosa está clara: si te gustan los survival horror (en concreto, Resident Evil), te gustó Bioshock, y también lo has pasado bien con Atomic Heart o la estética gótica de Lies of P, Crisol: Theater of Idols te va a enganchar desde el primer momento. Su historia, sus gráficos y su ambientación están cuidados al máximo para ofrecernos una experiencia inmersiva inspirada en España, algo que no solemos ver a menudo y que siempre nos gusta experimentar.
De lo que no sabemos nada aún es sobre la duración que tendrá la historia. Lo que sí hemos podido ver es que en Steam hay un logro de pasarse el juego en menos de 3 horas (speedrun), por lo que imaginamos que las primeras vueltas podamos hacerlas en torno las 6/8 horas, con una duración igual de 10 o 15 para descubrirlo todo. Pero esto no es más que mera especulación, por lo que tendremos que esperar a su lanzamiento para conocer su duración real.
Crisol: Theater of Idols estará disponible el próximo 10 de febrero de 2026 para PC, XBOX Series S/X y PS5. Su precio será de 17.49 euros (y un 10% de descuento adicional de lanzamiento en Steam), un precio rompedor y muy asequible para todo lo que tiene que ofrecernos. La única ausencia de lanzamiento será Switch 2, aunque no se descarta que, con el tiempo también acabe aterrizando en la consola de Nintendo.
