Darkest Dungeon 2 está al caer pero antes deberías probar su primera parte

Darkest Dungeon 2 está al caer pero antes deberías probar su primera parte

José Luís Sanz

Existe un género que encanta a los gamers que es el de las mazmorras. Esas que aparecen oscuras, llenas de peligro y que en todas las ocasiones marcan para siempre el sentido de nuestra partida. Y si encima le metes una capa de rol, de clases de distintos personajes, unos gráficos tan personales como soberbios y unas mazmorras extremadamente sombrías, obtenemos Darkest Dungeon. Un juego que salió al mercado en 2016 y que ha triunfado por todo lo alto en prácticamente todas las plataformas.

Cartas, rol y combates por turnos

El caso es que Darkest Dungeon va a tener una segunda parte que, aunque ya pasó por un proceso de early access el año pasado, no será hasta el segundo trimestre de 2023 (de abril a junio) que lo tengamos definitivamente lanzado para nuestros ordenadores. Así que como tenemos por delante unos cuantos meses vacíos, ¿qué tal si revisitamos su primera entrega que fue la que marcó realmente el camino de la saga?

Darkest Dungeon es de esos juegos que llegan con cierta discreción pero rápidamente se convierten en referencia de su género. En este caso podemos hablar de uno que mezcla una historia oscura, un aspecto gráfico muy cuidado que juega siempre con ese efecto 2,5D y una ambientación que nos rodea cada vez que nos decidimos a echar una partida. Pero ese envoltorio no sería nada sin chicha, sin una miga jugable que llevarnos a la boca.

Y de eso Dungeon Darkest está sobrado porque da igual donde lo juguéis que su experiencia es siempre satisfactoria. Ya sea en un PC, en una tablet con iOS o Android, en una Nintendo Switch, en PS4, Xbox One o en la ya desaparecida (que no olvidada) PS Vita.

Mazmorras y cientos de enemigos

En Darkest Dungeon gestionamos a un grupo de héroes que va nutriéndose de los habitantes de una rara aldea en la que conviven junto a un oscuro mal. La idea es ir creando nuevas patrullas de cuatro miembros que cuenta cada uno con una clase bien diferenciada y un árbol de habilidades que debemos evolucionar. El problema es que las mazmorras son muy exigentes y caerán en acto de servicio más unidades de las esperadas por lo que tendremos que sustituirlas con otros personajes y perder preciosos recursos por el camino.

Darkest Dungeon.

Recorrer las mazmorras es lo más divertido porque nos movemos (lateralmente) con el grupo por pasillos que están conectados con otros y que nos van llevando hasta lo más profundo donde nos esperan los enemigos más grandes. Por el camino podremos encender antorchas, recoger objetos e ítems, algún que otro reparador de energía y cosas así, pero lo más importante es que los enemigos suelen salir de la nada, por sorpresa, golpeándonos ellos primero.

Esos combates por turnos son de lo mejorcito que veréis porque son sencillos y rápidos y, sobre todo, suponen un desafío para saber ejecutar el golpe o movimiento justo en cada instante. Un parry o un ataque que no alcanza su objetivo puede significar la muerte de una unidad y, por tanto, dejar coja la expedición de cara a lo que queda de aventura.

Prueba de su éxito es que Darkest Dungeon a día de hoy mantiene su precio relativamente alto y en Steam, por ejemplo, podréis haceros con él por cerca de 25 euros, con todos los DLC y extras que han ido apareciendo en los últimos siete años. Así que aprovechad, que cuando llegue Darkest Dungeon 2 no podréis disfrutar ya del primero…

Fuente > Steam

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