Uno de los grandes avances que hemos visto en los últimos años es la inteligencia artificial. Esta tecnología ha permitido crear grandes modelos que pueden tener distintos usos, pero uno de ellos no busca precisamente ayudar a las personas. Y es que los ciberdelincuentes pueden usar la IA para crear malware, tal y como sucede con PromptLock, el primer ransomware potenciado por IA.
Los ransomware son un tipo de programa malicioso que tiene como objetivo cifrar los archivos de un ordenador, pidiendo un rescate monetario para desbloquearlos y que el usuario pueda volver a acceder a ellos. De esta forma el dispositivo infectado no solo puede presentar limitaciones a la hora de acceder a estos archivos, sino que puede bloquearse prácticamente por completo en dependiendo del tipo de ataque que represente dicho malware. Muchos sistemas de antivirus tienen medidas de protección frente a este tipo de ataques, encontramos que incluso Windows tiene una serie de medidas para evitar que los programas maliciosos puedan tomar el control de los archivos.
Pero incluso con todas las protecciones posibles, el nuevo ransomware llamado PromptLock representa un avance significativo en las técnicas de evasión, suponiendo un riesgo elevado para infraestructuras empresariales y usuarios finales, según los análisis técnicos.
ESET documenta la primera amenaza de ransomware que integra IA para su operativa autónoma
Cuando hablamos de programas maliciosos que afectan a la actividad de una empresa o un usuario encontramos una gran cantidad de variantes que pueden tener distintos riesgos asociados. De estos, uno de los más peligrosos que encontramos es el ransomware por la capacidad que tiene de cifrar una gran cantidad de archivos importantes dentro de un ordenador, pero también presenta ciertas limitaciones. Estas limitaciones tienen que ver con la forma en la que actúa, muchos antivirus y sistemas operativos pueden bloquearlos ya que siempre tratan de atacar archivos importantes ya que siguen un mismo patrón.
El problema está cuando aparece un modelo nuevo que cambia dicho patrón, ya que puede saltarse bastantes protecciones, pero ¿qué pasaría si cambiase constantemente? Según ha indicado ESET en un nuevo informe publicado el 26 de agosto, un ransomware que han bautizado como PromptLock utiliza un LLM desarrollado por OpenAI para librarse de estas limitaciones.
Este genera scripts que realizan distintas funciones en sistemas operativos Windows, macOS y Linux mientras que confunde a todas las herramientas defensivas:
«PromptLock utiliza el modelo gpt-oss:20b de OpenAI localmente a través de la API Ollama para generar scripts Lua maliciosos sobre la marcha. Aprovecha estos scripts Lua generados a partir de indicaciones codificadas para enumerar el sistema de archivos local, inspeccionar los archivos de destino, extraer los datos seleccionados y realizar el cifrado. En función de los archivos de usuario detectados, el malware puede extraer datos, cifrarlos o, potencialmente, destruirlos. Aunque la función de destrucción parece no estar aún implementada»
Cabe destacar que los LLM funcionan dependiendo de los datos con los que se le entrene, esto implica que el resultado puede cambiar incluso cuando se encuentra en el mismo dispositivo y se utiliza el mismo Prompt, precisamente es algo que ayuda a los distintos tipos de malware ya que permite cambiar su comportamiento, haciendo que las herramientas de detección tengan problemas para identificarlos.
La clave de su peligrosidad reside en su arquitectura. Al utilizar el framework Ollama para ejecutar un modelo LLM localmente, PromptLock opera de forma totalmente offline. Esto le permite generar sus rutinas de ataque sin necesidad de conectarse a un servidor de Comando y Control (C&C), una táctica habitual en ransomwares tradicionales. Como resultado, evade la mayoría de sistemas de detección basados en el análisis de tráfico de red, representando un desafío sin precedentes para las herramientas de seguridad perimetral.
