Antes de lanzamiento de la actualización 25H2 de Windows 11, Microsoft afirmó que esta nueva gran actualización de Windows mejoraría el rendimiento en videojuegos, una los aspectos que siempre se ha criticado de esta versión en comparación Windows 10. Aunque se ha añadido un año de soporte gratuito a todos los usuarios que utilicen una cuenta de Microsoft, tarde o temprano, Windows 10 dejará de ser una opción segura como sistema operativo.
Los chicos de Hardware Unboxed, realizaron el año pasado una comparativa de rendimiento con las versiones de Windows 10 y Windows 11 disponibles en ese momento, una prueba que dio como ganador al sistema operativo que Microsoft lanzó en 2015, Windows 10.
Este canal de YouTube ha querido comprobar de primera mano si las mejoras que Microsoft ha introducido con el lanzamiento de la actualización 25H2 de Windows 11, realmente sirven para algo. El resultado, como ya hemos adelantado en el titular, muestra como Windows 11 es, por primera vez, la mejor opción para jugar hoy en día, siempre y cuando no salgamos de SteamOS, Bazzite y demás.
Windows 11 ofrece un rendimiento medio superior del 4-5% en comparación con Windows 10
Para realizar esta prueba, como no podía ser de otra forma, se ha utilizado el procesador AMD Ryzen 7 9800X3D junto con la NVIDIA RTX 5090. En ambos casos tanto VBS como la virtualización del sistema estaba desactivado a través de la BIOS. Para confirmar los resultados obtenidos con el equipo principal, también se ha analizado el comportamiento con el procesador AMD Ryzen 7 9700X y una gráfica AMD RX 9070 XT.
Los títulos que se han probado con ambas configuraciones, tanto con Windows 10 con 22H2 como con Windows 11 25H2 son los siguientes:
- Rainbow Six Siege X
- Battlefield 6
- ARC Raiders
- Borderlands 4
- Marvel Rivals
- Baldur’s Gate 3 (DX11)-
- Cyberpunk 2077: Phantom Liberty
- Counter-Strike 2
- Space Marine 2
- Mafia: The Old Country
- Assetto Corsa Competizione
- Spider-Man 2
- Horizon Zero Dawn Remastered
- The Last of Us Parte II Remastered
- Ratchet & Clank: Rift Apart
El rendimiento en juegos competitivos, como Battlefiled 6, Counter-Strike 2, Asseto Corsa Competizione es prácticamente el mismo con la misma configuración de hardware, utilizando Windows 11 25H2 como Windows 10 22H2. El título que ofrece un rendimiento superior con Windows 11 es Arc Raiders. Con Windows 11 ofrece entre un 11 y 15% más de FPS en todas las resoluciones.
Borderlands 4, ofrece 13% más de FPS con resoluciones 1080p y 1440p reduciendo la mejora en 4K al 9 %. Las versiones remasterizadas tanto de Spider-Man 2 como de Horizon Zero Dawn, ofrece entre un 7 y un 10% más de FPS a 1080 y 1440p, prácticamente la misma mejora que también se obtiene a resolución 4K.
En el caso de The Last of Us: Parte II, observamos como a 1080p en Windows 1 ofrece un mayor número de FPS, sin embargo, Windows 11 le gana la partida cuando hablamos de resolución 4K, lo que, según afirman, podría ser un problema de drivers de NVIDIA.
En las pruebas en las que se ha utilizado el Ryzen 7 9700X junto con la RX 9070 XT de AMD, las diferencias de rendimiento son prácticamente inexistentes, lo que sugiera que la mejora viene por parte de los drives de NVIDIA, drivers más optimizados para Windows 11 que los de AMD.
Más allá de los benchmarks de FPS, sí es cierto que Microsoft lleva meses trabajando en optimizaciones profundas de Windows 11 orientadas al gaming, incluyendo la iniciativa Performance Fundamentals, diseñada para mejorar la gestión de recursos del sistema y la experiencia de ejecución de juegos mediante ajustes en el scheduler del kernel del sistema operativo, mejor manejo de cargas en segundo plano y mejoras en la compilación de shaders.
A modo de resumen, tras analizar los 14 títulos que hemos mencionado más arriba, el rendimiento de Windows 11 a 1080p es un 4% superior al que ofrece Windows 10. En resolución 4K, la diferencia de rendimiento a favor de Windows 11 se sitúa en un 5% de media.
Donde más se nota la diferencia es en títulos triple A, donde Windows supera el rendimiento de la versión anterior, manteniendo el mismo rendimiento en juegos competitivos.
