Más vale tarde que nunca. A Microsoft le ha costado muchos años darse cuenta de que estaba siguiendo el camino equivocado con Windows 11. Afortunadamente, no solo ha reconocido su error, sino que, además, ahora ha pisado el acelerador para tratar de recuperar la confianza de los usuarios que siempre han apostado por este sistema operativo.
El primer paso que Microsoft ha dado en este sentido ha sido detener por completo la introducción de nuevas funciones relacionadas con la Inteligencia Artificial. No estamos hablando de Copilot, que también, sino de funciones que nadie había pedido porque su utilidad en el día a día son muy cuestionables. Una vez ha detenido la introducción de nuevas funciones, se está centrando en mejorar el rendimiento y ya sabemos cómo lo quiere hacer.
Windows 11 reducirá la latencia del sistema
Según la información a la que ha tenido acceso Windows Central Microsoft ha comenzado a desplegar una función experimental de forma silenciosa a través del programa Windows Insider con el objetivo de reducir la latencia a la hora de:
- Abrir aplicaciones
- Abrir el menú del sistema
- Acceder a los menús contextuales
- Acelerar la interfaz general del sistema operativo
Cómo funciona
Esta nueva función incrementa la CPU a su velocidad máxima durante períodos cortos de tiempo, de 1 a 3 segundos para acelerar tareas cortas. Esto es similar a los modos PL2 e PL4 de los procesadores Intel que gestionan los límites de energía a través de la BIOS, aunque con una duración superior, pero ofreciendo el mismo comportamiento: elevar el rendimiento de la CPU al máximo durante unos segundos para exprimir su rendimiento.
Al tratarse de incrementos del reloj de la CPU durante breves segundos, el impacto sobre la batería y la temperatura será mínimo, o al menos eso lo que se supone sobre el papel. Según las pruebas internas a las que ha tenido acceso Windows Central, Windows 11 con esta nueva función abre aplicaciones como Edge o Outlook un 40% más rápido.
La velocidad a la que ejecutan otros elementos de Windows como el menú de inicio o los menús contextuales es ahora un 70% más rápido. También se ha incrementado notablemente el tiempo necesario para abrir aplicaciones de terceros, no nativas de Windows.
Cuándo llegará a los usuarios
Como hemos comentado más arriba, esta nueva función ya se encuentra disponible a través de la última build de Windows Insider. Sin embargo, todavía no hay una fecha prevista de lanzamiento. Cabe recordar que, aunque sea una función disponible en una beta de Windows, eso no significa que la compañía la incluya en próximas actualizaciones ni que ese sea el rendimiento real.
Esta nueva función, forma parte del proyecto K2, un proyecto con el que Microsoft quiere reducir la carga del sistema, optimizar las funciones de IA, mejorar el rendimiento en videojuego y quitarle las muletas con las que Windows 11 lleva camino estos dos últimos años.
