Cuando Microsoft lanzó Windows 11 en 2021, este tuvo una acogida muy fría por parte de los usuarios. Si bien es cierto que, conforme han ido pasando los años, los usuarios han ido adoptando esta versión (especialmente a través de equipos nuevos), muchos son los usuarios que no están dispuestos a actualizar su equipo debido a la mala fama que se ganó durante los primeros meses de funcionamiento y especialmente al cambio de la barra de tareas y los menús contextuales.
Sin embargo, el paso del tiempo le ha sentado muy bien a Windows 11 y, hoy en día, no cabe ninguna duda de que es la mejor opción para cualquier PC compatible, especialmente ahora que Windows 10 tiene fecha de caducidad y dejará de recibir actualizaciones a partir del 14 de octubre de este mismo año.
Más mejoras en el rendimiento de Windows 11
Uno de los problemas de Windows 11 que sigue dando mucha guerra son los drivers, especialmente los que llevan mucho tiempo sin actualizarse, un problema que tiene los días contados cuando la compañía que fundó Bill Gates lance la actualización Windows 25H2, actualización prevista para el último trimestre de 2025.
Microsoft quiere seguir el mismo camino que inicio con Windows 11 24H2, una actualización centrada en el rendimiento del sistema operativo reduciendo no solo el tiempo de instalación a prácticamente la mitad, sino también el uso de la CPU en un 25% para cargas típicas y la reducción de los reinicios no programados por actualizaciones en un 40% gracias a una mejora tanto en el sistema de actualizaciones como en la gestión de memoria.
Uno de los cambios más importantes en la gestión de los controladores de Windows 11 se encuentra en una nueva etapa obligatoria de análisis de código estático (depura el código en busca de errores de rendimiento y seguridad principalmente) para todos drivers que solicitan un certificado de compatibilidad de hardware con Windows.
De esta forma, se quiere evitar que los drivers con problemas de código de los drivers que llevan años sin actualizarse dejen de funcionar en el equipo hasta que reciban una nueva actualización para así reducir tanto la inestabilidad del sistema, como los pantallazos azules entre otros, problemas que siempre han estado asociados a los drivers y no al sistema operativo en sí.
Además, para continuar con el buen trabajo que hizo, 25H2 se centrará sus esfuerzos en los siguientes apartados.
- Administración de energía mejorada para que los drivers hagan un uso más responsable de los procesadores, lo que repercutirá en un menor consumo de batería en equipo portátiles.
- Recuperación rápida del sistema. Si el equipo se encuentra con error grave de kernel, será capaz de volver al estado en el que este se encontraba antes del error en lugar de obligar al usuario a reiniciar el equipo.
- Los servicios de telemetría reducen el consumo de recursos en un 10%. De esta forma, las aplicaciones que se ejecutan en primer plano tienen un mayor número de recursos a su disposición.
Una mayor seguridad implica problemas de compatibilidad
De esta forma, se reducirá el número de problemas que presentan los usuarios finales, pero, a su vez, presenta un problema para los usuarios que utilicen un hardware cuyo desarrollador no ofrece ningún tipo de mantenimiento ya que impedirá a los usuarios seguir utilizando el mismo hardware como hasta ahora.
