Queramos o no, Windows es el sistema operativo perfecto para jugar a cualquier videojuego. Si bien es cierto que SteamOS ha evolucionado muchísimo desde sus primeras versiones y que en la actualidad es capaz de ejecutar prácticamente cualquier juego (excepto los títulos multijugador por el sistema antitrampas) al igual que otras distribuciones Linux diseñadas para jugar, su adopción sigue siendo muy minoritaria.
Afortunadamente para los usuarios de Windows, Microsoft no se conforma con su posición de liderazgo en el mercado y continuamente está añadiendo nuevas funciones e introduciendo mejoras de rendimiento del sistema. Sin embargo, estas mejoras no están centradas en los videojuegos algo que cambiará próximamente, según ha afirmado la compañía que fundaron Bill Gates y Paul Allen el 4 de abril de 1975.
Microsoft optimizará Windows 11 para videojuegos
Microsoft quiere que Windows sea la plataforma perfecta para jugar en PC y para 2026 tiene previsto implementar una serie de importantes mejoras centradas en optimizar el rendimiento además de recudir la carga del sistema operativo, la queja más habitual de los usuarios que se han pasado a SteamOS para jugar en sus PCs. Según podemos leer en la última publicación del blog de Microsoft:
Estamos comprometidos a hacer de Windows el mejor lugar para jugar, y seguiremos perfeccionando los comportamientos del sistema que más importan para los videojuegos: gestión de carga de trabajo en segundo plano, mejoras en la energía y la planificación, optimizaciones de la pila gráfica y controladores actualizados.
Con los cambios que Microsoft planea introducir en las próximas actualizaciones de Windows 11, se reducirá el uso de la memoria RAM en un 9,3% y aumentará el número de FPS en un 8,6%, reduciendo la gestión de la carga de trabajo en segundo plano. Las funciones con la que Microsoft plantea mejorar el rendimiento de Windows en videojuegos son:
- Xbox Full Screen Experience. La aplicación Xbox cuando se ejecute en primer plano, reducirá el número de procesos en segundo plano para mejorar el rendimiento.
- Advance Shader Delivery. Durante el proceso de descargar de los juegos, se precargan los shaders para así ofrecer tiempos de arranque más rápidos y reducir el consumo de energía. Esto último es especialmente útil en consolas portátiles.
- Auto Super Resolution. Escalado automático mediante IA para ofrecer una mayor fluidez y nitidez en resoluciones bajas sin necesidad de que los desarrolladores ofrezcan soporte.
Para llevar a cabo esta mejora, no solo optimiza la pila gráfica y los drivers, sino que, además, también añadirá mejoras en la potencia que es capaz de ofrecer el procesador.
Con estas mejoras, Microsoft quiere que los gamers sigan utilizando Windows y no se pasen a SteamOS u otras distribuciones Linux. Sin embargo, el historial de Microsoft en cuanto a promesas incumplidas es muy grande como para olvidarse. ¿Serán suficientes las optimizaciones que la compañía planea implementar para evitar la migración a otros sistemas operativos?
Tal vez debería empezar por ofrecer una versión de Windows sin bloatware, sin Copilot, sin telemetría ni con la integración de OneDrive, servicios que especialmente los gamers, no utilizan. Permitir a los usuarios realizar una instalación similar a la que ofrece con la versión LTSC sería un excelente primer punto de partida.
