El primer portátil gaming «AMD Advantage», un fiasco por culpa de AMD

Hace poco que AMD lanzó la iniciativa «AMD Advantage» mediante la que pretende fomentar el uso de su hardware tanto en CPU como en GPU, y como casi siempre Asus ha sido la primera marca en apoyar al equipo rojo para ello lanzando el Asus ROG Strix G15 «AMD Advantage». Sin embargo, se ha detectado que a causa de una mala configuración de hardware y firmware, el equipo pierde hasta un 25% de rendimiento con respecto a lo que podría haber tenido si AMD hubiera hecho bien los deberes.

La nueva Radeon RX 6800M que incorpora el portátil Asus ROG Strix G15 parece que sufre severos problemas de rendimiento por culpa de la memoria RAM instalada de fábrica, así como cuando se utiliza la pantalla integrada en el propio equipo. Ambas cosas pueden solucionarse con relativa facilidad (cambiando la RAM y usando una pantalla externa), pero desde luego no parece un buen comienzo para la iniciativa AMD Advantage centrada en el hardware.

Los problemas del primer portátil AMD Advantage

Los compradores de portátiles gaming están ya acostumbrados a comprar versiones inferiores y menos potentes de las tarjetas gráficas que se venden con el mismo nombre pero para escritorio, con TDP más bajos y menos núcleos. Pero además de estos dos factores, la Radeon RX 6800M de AMD parece que está viéndose afectada por el resto del hardware del equipo, y muy negativamente.

Radeon RX 6800M

Así lo han mostrado los primeros análisis del portátil Asus ROG Strix G15, el primero de esta iniciativa AMD Advantage, en los que se descubrió serios problemas de rendimiento cuando se utilizaba la RAM incluida en el portátil y la pantalla del propio equipo. Este portátil de Asus, como muchos otros portátiles gaming, utiliza gráficos híbridos que permiten cambiar entre la GPU dedicada y la integrada según se necesite más o menos potencia para reducir el consumo; esto ahorra batería, pero limita el ancho de banda y limita el consumo de la CPU.

La tecnología Advanced Optimus de NVIDIA puede forzar un modo para solo utilizar la GPU dedicada, pero AMD no da esta opción en el G15 de Asus, lo que significa que solo se puede alcanzar el máximo rendimiento al utilizar una pantalla externa. Además, los tiempos de memoria parece que perjudican sustancialmente el rendimiento en juegos, algo que ya se ha visto anteriormente en otros portátiles equipados con procesadores AMD Ryzen… ahora, combinar ambos factores supone pérdidas de rendimiento de hasta el 25%.

Reemplazar la memoria RAM que viene instalada de fábrica e instalar un monitor externo, hizo que el Asus G15 pasara de tener 102 a 135 FPS en Shadow of the Tomb Raider, y esto es solo uno de los muchos ejemplos que podemos encontrar. En términos relativos, la Radeon RX 6800M se pone a la altura de la RTX 3060 cuando podría estar intercambiando golpes con la RTX 3080, muchísimo más potente.

AMD vuelve a dispararse al pie por no hacer bien los deberes

Esto presenta un grave problema para los posibles compradores, ya que aunque estos portátiles tienen un rendimiento excelente, para poder obtenerlo los usuarios se verían obligados a cambiar la memoria RAM que viene de serie y a utilizar un monitor externo, algo que para empezar podría hacer que los usuarios decidieran comprar un equipo de sobremesa en lugar de un portátil.

Desde luego la publicidad que la iniciativa AMD Advantage está siendo totalmente contraria a lo que AMD tenía en mente, ya que vistos los análisis de los primeros equipos totalmente de AMD que se han lanzado al mercado lo que da la impresión es de que estos equipos tienen un rendimiento inferior si los comparamos con alternativas de Intel + NVIDIA. Desde luego, «ventajas» lo que se dice ventajas no parecen tener.

AMD Advantage

Ver el Asus ROG Strix G15 con estos problemas es un aspecto particularmente malo para AMD, ya que se supone que es el debut de la iniciativa AMD Advantage, un conjunto de objetivos establecidos por AMD para ordenadores portátiles cuando se trabaja con fabricantes similares a los de NVIDIA Max-Q o Intel Evo. La reciente asociación de Asus con AMD para llevar CPUs Ryzen a los ultraportátiles ROG Zephyrus G14 y Flow X13 e incluso realizar el esfuerzo de ingeniería de usar pasta térmica de metal líquido en ellos, hace que estos errores de diseño sean todavía más desconcertantes.

Aunque ninguno de los requisitos de Advantage cubre explícitamente la memoria RAM, la conmutación de gráficos o incluso el rendimiento en su conjunto se supone que es algo que debería ser validado por AMD para esta iniciativa, ya que una implementación deficiente como es el caso lo que consigue es el efecto contrario, tal y como hemos explicado, y todo por culpa de que AMD parece no haber validado estos primeros equipos lanzados bajo la iniciativa.