El mundo retro no deja de darnos buenas y grandes sorpresas. Y parece estar viviendo en una época dorada gracias a la tecnología FPGA. Ahora ha llegado el turno de Atari ST, que vuelve al centro de las miradas tras pasar prácticamente desapercibida con sistemas de emulación.
La comunidad retro ha dado un paso firme hacia aquella joya de 1985 con la llegada de MiniST. Todo un logro en cuanto a su comportamiento interno y una precisión de ciclo exacta a la consola de entonces. Pero lo mejor es que este producto no proviene de una gran empresa, sino del esfuerzo de los desarrolladores de software de código abierto. Una consola que, de otro modo, estaría prácticamente condenada a desaparecer cuando las ventas no acompañasen.
El MiniST es la representación de todos estos esfuerzos, y une la nostalgia de los 16 bits con las ventajas de la tecnología moderna y el diseño abierto. Así lo han analizado en el prestigioso medio Tom’s Hardware
Así es MiniST
MiniST es la réplica más perfecta y todo un hito en este mundo retro. Hablamos de un dispositivo que utiliza circuitos FPGA (Field Programmable Gate Array) para clonar -literalmente- el funcionamiento de la Atari ST original. A diferencia de los sistemas de emulación, que pueden sufrir latencias o inconsistencias sistemáticas, el procesador de este sistema es el núcleo MiSTeryNano. Un chip capaz de replicar el procesador original de Motorola 68000 a 8 MHz de manera exacta.
Esto nos garantiza que tanto los juegos como la música, donde la Atari ST fue la reina indiscutible gracias a su puerto MIDI, funcionen exactamente igual que la misma consola lanzada ya hace más de 4 décadas.
Aunque el creador de este proyecto, Dennis Shaw, ha producido tan solo una serie limitada de 5 unidades creadas a mano -y un precio de 350 euros-, la verdadera importancia de esta noticia es su naturaleza open source. De hecho, cualquier usuario que cuente con una impresora 3D puede descargar los esquemas de la carcasa. Un sistema que utiliza una placa Tang Nano 20 FPGA, una opción muy económica y potente con que poder montar nuestro propio ordenador de 16 comprando los componentes de manera independiente. De esta manera, nos aseguramos que el legado de la ST pueda entrar de nuevo en nuestra casa.
Tecnología actual, diseño de 1985
Más allá de la fidelidad casi perfecta de sus componentes la MiniST no ignora las necesidades de los jugadores hoy en día. Su placa base incluye salida de vídeo y sonido a través de puertos HDMI. De esta manera, se facilita su conexión a monitores y televisores actuales sin necesidad de tener que comprar adaptadores analógicos. También se han sustituido los antiguos puertos de teclado y ratón por puertos USB. Por lo que no tendremos problema para usar nuestros periféricos actuales. Aun así, se mantienen los icónicos puertos MIDI de entrada y salida. Una curiosa característica que es perfecta para los músicos que siguen utilizando la Atari ST como secuenciador para sus estudios profesionales.
Además, el nuevo dispositivo también ofrece soporte para imágenes de disquetes y discos duros a través de tarjetas de memoria. Lo que elimina su vulnerabilidad de depender de unidades de disco de 3.5 pulgadas. Por lo tanto, esta combinación de estética retro con carcasa que imita el diseño original de mediados de los 80, junto a una funcionalidad contemporánea, convierte a la MiniST en toda una joya del coleccionismo.
A ello hemos de añadir la capacidad para ejecutar varias versiones del sistema operativo TOS. Por lo que estamos ante otro proyecto más que demuestra que el hardware de código abierto puede albergar herramientas muy potentes para que los iconos nostálgicos informáticos sigan siendo viables en el siglo XXI. Así, nuevas generaciones de jugadores descubrirán el catálogo de los famosos 16 bits.
