Esta refrigeración líquida mantendrá fríos tu CPU y SSD a la vez

En los últimos años, los dispositivos de almacenamiento han experimentado un desarrollo constante y sobre todo rápido, y cada vez vamos viendo SSD más rápidos pero que, al mismo tiempo, se calientan y consumen más. Es el precio del rendimiento, pero por fortuna los fabricantes como TeamGroup ya se están preparando para solucionarlo con el próximo kit AIO de refrigeración líquida T-Force Siren, diseñado para refrigerar tanto el procesador como el SSD al mismo tiempo.

Es cierto que, muy especialmente desde la llegada al mercado de los SSD PCIe 3.0, hemos hablado largo y tendido del Thermal Throttling, el fenómeno que reduce el rendimiento de los SSD para preservar una temperatura de funcionamiento aceptable y que no dañe el dispositivo. A raíz de esto, muchos fabricantes han mejorado sus controladores y han incluido disipadores pasivos en sus productos, pero ahora con la llegada de los SSD PCIe 5.0 la cosa puede ponerse realmente mucho más seria en términos de refrigeración específica para el SSD.

TeamGroup T-Force Siren para CPU y SSD al mismo tiempo

El fabricante nos ha enviado en forma de nota de prensa un adelanto del que será el primer disipador AIO de refrigeración líquida híbrido del mercado, diseñado según ellos para los procesadores de próxima generación y para la próxima generación de SSDs con interfaz PCI-Express 5.0, si bien es cierto que no es una presentación de producto como tal porque ni siquiera nos han enviado sus especificaciones técnicas concretas (simplemente, nos dicen que el producto está casi listo para salir al mercado).

TeamGroup SIREN

Estamos por lo tanto ante un disipador AIO de refrigeración líquida todo en uno que, en lugar de tener radiador + bloque de CPU como es habitual, tendrá otro bloque de agua integrado en el mismo circuito diseñado para ser instalado en un SSD (asumimos que en formato M.2 2280 que es lo más habitual).

Habrá que ver cómo lo desarrollan finalmente, pero por lo que podemos ver en las imágenes (especialmente en la que os hemos puesto en la portada de esta noticia) el sistema TeamGroup Siren consta de un radiador de 360 mm con tres ventiladores de 120 mm, el habitual bloque de CPU que seguramente también integre la bomba, y otro bloque de forma rectangular que, con toda probabilidad, será el que tendremos que instalar en el SSD. Ahora bien, habrá que ver qué sistema de anclaje han desarrollado para esto, porque el bloque parece mucho más grande que un SSD M.2 2280 convencional, que ya de por sí suelen ir «enterrados» en la placa base y muy cerca tanto del socket del procesador como de los zócalos PCIe de la placa base.

Por si os lo preguntáis, todavía no hay precio ni fecha de disponibilidad de este disipador AIO dual, TeamGroup simplemente nos ha informado de que están ultimando los detalles, pero esto también significa que lo veremos pronto.

¿De verdad necesitaremos una refrigeración líquida para el SSD?

Como hemos denotado al principio, la demanda de dispositivos cada vez más rápidos ha provocado una rápida evolución en el mercado del almacenamiento, y aunque los primeros SSD que llegaron al mercado no se calentaban ni consumían casi nada, las cosas están cambiando a pasos agigantados y este mayor rendimiento que nos proporcionan está provocando que cada vez consuman más y que generen más calor.

SSD NVMe temperatura alta

Desde que la interfaz PCI-Express se ha convertido en el estándar para los SSD de altas prestaciones, la temperatura que generan ha ido aumentando a la par que el rendimiento que proporcionan. Los SSD PCIe 3.0 ofrecían velocidades de hasta 3.500 MB/s, y esto se vio duplicado a 7.000 MB/s o más con la siguiente generación. Ahora, con los SSD PCIe 5.0 se espera que las velocidades de lectura y escritura superen los 12.000 MB/s, pero también se espera que su consumo supere los 14 vatios, motivo por el que va a ser prácticamente obligatorio utilizar sistemas de refrigeración en ellos.

Y claro, los disipadores pasivos que tienen los SSD PCIe 4.0 actuales van a ser del todo insuficientes, por lo que muchos fabricantes se están afanando en lanzar productos con refrigeración activa (incluso con disipadores de tipo torre como hemos visto hace poco). Por este motivo, toparnos con una refrigeración líquida que integra el procesador y el SSD en el mismo circuito no es para nada disparatado, y de hecho es algo que nos puede garantizar un funcionamiento óptimo en las unidades de almacenamiento de alta gama.

Veremos en qué queda la cosa al final.

Fuente > TeamGroup

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