Los sistemas informáticos llevan años evolucionando, pero todavía hay ciertos aspectos que se mantienen desde hace tiempo. Algunos como el retén o anclaje que tiene la placa base para asegurar la gráfica al PCIe x16 es uno de ellos. Y lleva tiempo siendo un problema con las tarjetas de nueva generación, principalmente por su tamaño.
Cuando se diseñan los componentes para PC se tienen en cuenta muchos factores, entre ellos la compatibilidad que tienen con otras piezas. Pero el problema está en que existen algunos aspectos que no han cambiado en los últimos años, principalmente por el hecho de que se pueden seguir utilizando sin ningún problema.
En las placas base encontramos que el anclaje utilizado por el puerto PCIe x16 cada vez es más complicado de utilizar. Este mecanismo de cierre es útil con gráficas que ocupan pocos slots o en placas base más grandes. Principalmente por cómo es accesible si el tamaño de la gráfica no es demasiado grande o si el puerto no se encuentra demasiado cerca del procesador.
Pero con los formatos más pequeños de placas base hay un problema realmente grande y es que resulta complicado presionar el mecanismo para abrirlo. Al incorporar un disipador de mayor tamaño en estas placas resulta complicado poder acceder al mismo. Y si hablamos de las gráficas más grandes, sucede lo mismo, pero hay compañías que están trabajando en varias soluciones.
Qué soluciones hay en el mercado para el anclaje de la gráfica en la placa base
A la hora de montar un ordenador hay una serie de problemas posteriores que muchas veces ni siquiera llegamos a imaginar. Pero cuando comenzamos a hacer un mantenimiento o cambiamos alguna que otra pieza, nos damos cuenta de los errores de diseño que hay. Y si hablamos del mecanismo de sujeción que tiene el PCIe x16, hay mucho que criticar.
Pero algunas de las principales marcas de hardware que hay en el mercado conocen que este error es algo que afecta en gran medida a los usuarios. Es por eso que en los últimos años hemos visto cómo se han lanzado prototipos de sistemas que facilitan la extracción de la tarjeta gráfica sin tener que hacer malabares para presionar el retén.
En este aspecto tenemos como uno de los grandes ejemplos el Q-Release que ofrece ASUS. Este sistema permite situar el botón para abrir el cierre en un lugar mucho más accesible. En lugar de situarse debajo de la propia tarjeta gráfica lo encontramos en un lateral, al presionarlo mueve el anclaje hacia abajo para soltar la tarjeta gráfica.
Otras marcas como MSI también tienen un sistema similar (EZ PCIe) en las placas base de última generación. Encontramos que incorporan un sistema muy parecido en el que al pulsar un botón se abre el bracket para dejar libre la tarjeta. A su vez Gigabyte también incorpora un mecanismo de este tipo denominado como EZ Latch Plus, aunque al igual que con las marcas anteriores, solo está disponible en placas base de alta gama.
Todos estos sistemas resultan originales y solucionan uno de los mayores problemas que hay en una placa base, el único fallo lo encontramos en que sería mejor si estuviesen disponibles en todos los modelos, no solo los más caros.
Más allá de la dificultad del acceso al retén, hay muchos reportes de usuarios en comunidades técnicas que indican que la pieza de plástico se les rompe, especialmente cuando se intenta sacar la gráfica y hay un disipador grande de CPU estorbando. En muchos foros, usuarios muestran cómo la gráfica se queda literalmente enganchada si el retén no se acciona correctamente, obligando a hacer maniobras y utilizar herramientas que pueden terminar dañando la placa base o incluso la propia gráfica.
