Si tenemos que hablar de uno de los componentes más importantes de un PC, por orden encontramos la fuente de alimentación, ya que se encarga de suministrar la energía y filtrar sus impurezas para que los componentes no se dañen (de ahí que siempre recomendemos optar por fuentes de calidad, aunque sea más caras).
El segundo componente por importancia dentro de un PC es la placa base. La placa base determina, en gran medida, cuál será el rendimiento del procesador y todos los componentes que conectemos.
A la hora de comprar una placa base nos encontramos con un problema: cada fabricante utiliza un nombre en base a sus prestaciones. Por ejemplo, para ASUS, la serie Prime es la más económica, la serie TUF se encuentra a mitad de camino entre la gama de entrada y la gama alta, mientras que las más potentes de todas se encuentran en la serie ROG.
Cómo identificar las prestaciones de una placa base
Si no queremos guiarnos por los nombres, podemos hacerlo a través de la letra inicial del nombre del chipset, el encargado de gestionar la comunicación entre todos los componentes del PC.
Placas base de Intel
Los chipsets que se encuentran en las placas base compatibles con los procesadores de Intel son: Z, H, B y X.
- X – Gama alta – Cuenta con soporte para OC (con procesadores K o KF) tanto de CPU como de RAM y una mayor conectividad y número de puertos PCIe.
- H – Gama media / alta – Comparte muchas especificaciones de la serie Z, pero sin soporte para overclock (OC).
- B – Gama media – La combinación perfecta para usuarios que buscan una buena relación calidad-precio; cuenta con menos carriles y puertos que la serie Z y H y no es compatible con OC.
- Hn10 – Gama baja – Las placas base de Intel con un 10 al final ofrecen opciones muy básicas y son perfectas para entornos de oficina. No ofrece soporte para OC.
- X – Gama profesional: Las placas base que empiezan por X están destinadas a estaciones de trabajo y equipos de alto rendimiento.
Placas base de AMD
AMD, por su parte y para no facilitar la tarea a los usuarios, utiliza una nomenclatura similar, pero no la misma: X, B, A y E.
- X – Gama alta – Ofrece soporte para OC de CPU y RAM – Ofrece la máxima conectividad tanto para CPU como para CPU y tiene un mayor número de carriles PCIe.
- B – Gama media – Soporte para OC de CPU y RAM. Ofrece un equilibrio entre la gama alta y la gama media, menos carriles PCIe y puertos que la serie X y es la solución perfecta para la mayoría de los usuarios que utilizan el PC para jugar o trabajar.
- A – Gama baja – No cuenta con soporte para OC – Se trata de la opción más económica de todas, cuenta con menos opciones de conexión y es perfecta para equipos destinados al uso de aplicaciones de ofimática.
- E (como sufijo) – Gama élite – La E significa soporte para PCIe 5.0, tanto para gráficos como para unidades M.2.
Reconocer las prestaciones reales: VRM, fases y marcas
Si quieres reconocer las prestaciones reales de cualquiera de ellas, y saber si una placa vale realmente lo que cuesta, mira en primer lugar las fases de VRM. En este caso, si tiene 8 o más, estamos ante una gama media, pero si supera las 16, ya estaremos ante una gama alta. Pero también debemos mirar su enfriamiento, como los disipadores en Z o X.
Un ejemplo muy contundente es la Intel Z890 (LGA1851, Arrow Lake), que permite acelerar la CPU y RAM a tope, con muchas conexiones rápidas para gráfica y SSD. Las B860 son baratas y buenas en caso de que quieras jugar sin complicarte. En AMD, por ejemplo, las X870 aportan una gran potencia a los Ryzen 9000, con puertos muy actualizados, y las B850 equillibran todo para la mayoría de tareas que requieres en tu PC.
Las marcas también pueden ayudar. Asus cuenta con «Prime» baratas, «TUF» resistentes y «ROG», que son top. MSI va de «Pro» (básicas) a «MEG», que son premium. Por su parte, Gigabyte cuenta con «UD» de gama económica, en contraposición con «Aorus», que son las potentes. Por último, los números marcan a qué generación pertenece (Intel xx90, AMD xx70, etc.). Así podrás elegir bien sin caer en tecnicismos engañosos.
Qué significa el número del chipset
Pero no solo debemos tener en cuenta el código identificativo de las placas base, tanto de Intel como de AMD. También debemos conocer qué es lo que significa el número que lo acompaña. Este número indica la generación o serie compatible con el socket, generalmente.
Cuanto más alto sea el número, más reciente será el chipset. Por ejemplo:
- AMD X670, corresponde a la serie 600 y es compatible con los procesadores AMD Ryzen 7000 y 9000; cuenta con el socket AM5.
- AMD B550, corresponde a la serie 500 y es compatible con los procesadores Ryzen 3000, Ryzen 4000 y Ryzen 5000 que cuentan con el socket AM4.
El patrón que indica el chipset de AMD es el siguiente:
- xx70 – Gama alta
- xx50 – Gama media
- xx20 – Gama baja
El patrón de Intel para identificar el chipset y sus prestaciones es:
- xx90 – Gama alta
- xx70 – Gama media/alta
- xx 60 – Gama media
- xx 10 – Gamba baja
¿Es posible actualizar una placa base?
La placa base es la base (nunca mejor dicho) de cualquier, sobre la que se conectan todos y cada uno de los componentes de un PC. A diferencia de los componentes, que podemos actualizar según nuestras necesidades siempre por otros compatibles, no podemos actualizar una placa base de ninguna forma. Lo único que podemos hacer es actualizar la BIOS para que esta sea compatible con nuevos procesadores.
Si queremos que la placa base cuente con mayores prestaciones, lo único que podemos hacer es comprar una nueva. Si bien es cierto que no es un componente relativamente caro, siempre es recomendable optar por un modelo de gama media para no quedarnos cortos a futuro en lugar de comprar el modelo más económico que nos encontremos en el mercado.
