Si estamos dándole vueltas a montar un nuevo PC, debemos partir siempre de una base que, en este caso es la placa base (valga la redundancia) ya que es el componente donde se conecta la fuente de alimentación y desde donde se distribuye la energía a todos los componentes conectados a esta.
Básicamente, en el mercado podemos encontrar tres gamas de placas base: baja (las más baratas de todas), media (a mitad de camino entre las baratas y las más caras) y alta (las más caras por ofrecer un mayor número de prestaciones).
Antes de nada, es importante dejar claro que cuando hablamos de una placa base de gama baja, no estamos hablando de una placa base de mala calidad, ni mucho menos, hablamos de placa base que ofrece una serie de limitaciones que no vamos a encontrar en los modelos más caros.
Grosso modo, las diferentes entre los diferentes tipos o gamas de placa base son, principalmente 3:
Opciones de conectividad
Aquí es donde más de nota la diferencia entre las placas base económicas y las caras. Los modelos más económicos, generalmente ofrece soporte para ranuras PCIe 4.0, mientras que los modelos de gama media ofrecen soporte para PCIe en las ranuras M.2 pero PCIe 5.0 para la gráfica. Las modelos de gama alta ofrecen soporte para PCIe en ambas ranuras.
Además, estos modelos también incluyen ranuras para varias unidades M.2 e incluyen su propio disipador. Lo mismo sucede con los puertos ethernet que pasan de 1 GB de los modelos más baratos a 2.5 G en los modelos más caros. Tres cuartos de lo mismo pasa con la conectividad inalámbrica.
La diferencia de precio también se encuentra tanto en el número como en la velocidad de los puertos USB. Los modelos más caros, incluyen soporte para USB4 y USB-C de 20 Gbps.
VRM y temperaturas
Los procesadores necesitan una fuente de suministro estable de energía. Los modelos más económicos cuentan con módulos reguladores de voltaje (VRM) sencillos sin disipadores de aluminio que ayuden a reducir su temperatura. Si tiene pensado montar un Core i5 o un Ryzen 5 con este tipo de placas, no vas a tener ningún problema.
Pero, si quieres utilizar un procesador Core i7 o superior o un Ryzen 7 o superior, debes saber que los VRM pueden calentarse más de lo necesario. Cuando esto sucede, para evitar que se dañen, el procesador bajará su velocidad, efecto conocido como thermal throttling.
Las placas de gama media alta cuanta con más fases de alimentación e incluyen disipadores para reducir su temperatura para que el PC trabaje de forma estable durante largos períodos de tiempo.
Calidad de vida
Dejamos para el final la característica que, para muchos es completamente secundaria. Dentro de las opciones para mejorar la calidad de vida de los usuarios que optan por modelos de gama alta, encontramos un botón denominado BIOS Flashback que permite actualizar la BIOS de forma independiente o restaurar la anterior en caso de haber sufrido un problema durante la actualización. Este tipo de placas, también indican cuál es el componente que falla cuando el PC no quiere arrancar sin recurrir a los clásicos pitidos, y cuenta con una tarjeta de sonido de mayor calidad.
¿Qué placa base comprar?
Si buscas montar un PC para trabajar con aplicaciones de ofimática, con una placa base de gama baja de la serie H tanto de Intel como de AMD tienes más que suficiente.
Si quiere jugar, es recomendable optar por la gama media con el chipset B tanto de Intel como de AMD. Pero, si quieres montar un equipo de la NASA, debes optar por la gama más alta tanto de Intel (chipset Z) como de AMD (chipset X).
| Si tu perfil es... | Lo que te recomiendo |
|---|---|
| Presupuesto ajustado / Ofimática | Chipset H (Intel) o A (AMD). Lo mínimo funcional. Mira que tenga al menos un disipador sobre los VRM. |
| Gaming y Uso General (El ideal) | Chipset B (B760 / B650). Es el punto dulce. Tienes buena construcción y conectividad de sobra sin pagar el "impuesto" del overclocking. |
| Entusiasta / Creador de contenido | Chipset Z (Intel) o X (AMD). Solo si necesitas muchísimos puertos USB, muchos discos SSD o conectividad 10Gb. |
