No cabe ninguna duda de que utilizar un HDD en la actualidad no tiene ningún sentido práctico, a no ser que prioricemos el espacio de almacenamiento por encima de la velocidad. Si, además, le sumamos la tecnología DirectStorage desarrollada por Microsoft, diseñada para optimizar la forma en la que se cargan los datos de un juego hacia la gráfica, obtenemos una mejora de rendimiento considerable.
Pero, para poder sacarle el máximo partido, es recomendable utilizar un SSD NVMe.
Qué es DirectStorage
DirectStorage es una API desarrollada por Microsoft para las consolas Xbox Series S|X y que también se encuentra disponible tanto en Windows 10 como en Windows 11. Su objetivo es cambiar la forma en la que se cargan y gestionan los datos de un juego, haciendo como puente entre el almacenamiento y la gráfica.
Tradicionalmente, cuando un juego necesita cargar datos, como texturas, mapas o audio, estos pasan comprimidos de la unidad de almacenamiento a la memoria RAM, de ahí a la CPU para ser descomprimidos (tarea que le lleva mucho tiempo) y finalmente a la gráfica para mostrar la imagen lo que acaba provocando un cuello de botella.
Gracias a la tecnología DirectStorage, los datos del juego viajan directamente desde el SSD a la GPU quien se encarga de descomprimirlos de una forma mucho más rápida y eficiente. Básicamente, elimina el uso de la CPU durante el proceso.
Por qué necesitas un SSD NVMe
El motivo por el que es necesario un SSD NVMe y no un SSD SATA no es un capricho para utilizar esta tecnología se debe a varios motivos.
- Velocidad de transferencia. Los SSD PCIe son mucho más rápidos que los que utilizan la interfaz SATA siendo capaz de transferir varios GB/s, por los varios cientos de MB/s de los discos duros mecánicos y los SSD SATA. Esta tecnología está diseñada para aprovechar esta autopista de datos ya que, de lo contrario, se generaría cuello de botella.
- Múltiples solicitudes simultáneas. Los juegos actuales, no solicitan archivos de uno en uno, sino que lo hacen por lotes. Esto supone miles de solicitudes de archivos pequeños (una textura, un personaje, una parte del mapa). DirectStoreage está diseñado para trabajar con miles de peticiones a la vez de forma eficiente a un ritmo que otras unidades de almacenamiento no pueden hacer.
Este es uno de los motivos por el que muchos juegos modernos, exigen un SSD como unidad de almacenamiento. Pero, para poder aprovechar esta tecnología, es necesario que sea NVMe. Esta tecnología permite reducir el stuttering, los tirones que se presentan en juegos con mapas grandes cuando movemos al personaje, ya que no es capaz de cargar todas las texturas a tiempo.
A su vez, también permite a los desarrolladores crear mundos con más detalles y objetos lejanos sin afectar al rendimiento, ya que todos los datos se cargan en milisegundos.
Requisitos de DirectStorage
Para poder disfrutar de esta tecnología, además de contar un SSD NVMe compatible con PCIe 3.0 o superior, también necesitamos que el equipo está gestionado por Windows 10 a partir de la versión 1909 o con Windows 11 en cualquier de sus versiones.
También es necesario que la gráfica sea compatible con DirectX 12 Ultimate, disponible en la RTX 20 de NVIDIA y superiores, RX 6000 de AMD y superiores y las gráficas Intel Arc. Obviamente, el juego debe estar programado para soporte la API DirectStorage.
Es importante señalar que no se trata de una función que puedas activar o desactivar. Si el equipo cumple con los requisitos, el juego la utilizará automáticamente.
