Si te has cansado de que tu PC tarde más tiempo en arrancar que lo que tardas en prepararte un café con cafetera italiana por las mañanas, debes saber que el principal y único culpable es el disco duro (HDD).
Cuando hablamos de un disco duro hablamos de un disco donde se almenan los datos que son leídos por un cabezal que se desplaza de forma aleatoria para acceder a los datos. Al tratarse de un dispositivo mecánico, su funcionamiento es mucho más lento que cualquier otro tipo de almacenamiento con celdas de memoria, como es el caso de los SSD.
Seguir utilizando un HDD en la actualidad no tiene ningún sentido, ya que nos hemos acostumbrado a la inmediatez, quererlo todo para ya sin tener que esperar. En este sentido, el HDD genera un importante cuello de botella en el equipo, no solo a la hora de encenderlo, sino también a la hora de ejecutar cualquier aplicación.
Qué beneficios aporta un SSD frente a un disco duro
Cuando hablamos de un SSD, hablamos de una unidad de almacenamiento donde toda la información se almacena en celdas de memoria, a diferencia de los HDD donde esta se almacena a lo largo de un disco físico. Debido a su funcionamiento, los datos almacenados en una unidad SSD están accesible de forma inmediata mientras que los almacenados en un HDD requieren que el cabezal se mueva física al disco donde se encuentran almacenados los datos.
Otra importante ventaja que ofrecen los SSD frente a los HDD la encontramos en las operaciones por segundo, debido, una vez más a su funcionamiento. Mientras que un HDD tradicional es capaz de realizar entre 80 y 100 operaciones por segundo, los SSD SATA puede alcanzar las 10.000 y los SSD NVMe superar las 500.000, que repercute directamente en la velocidad.
Si el equipo donde estás planteándote cambiar de un HDD a un SSD es un portátil, es importante señalar que los SSD consumen mucha menos energía que los HDD, ya que no cuentan con piezas mecánicas que mover. Este menor consumo permite ampliar la duración de la batería entre 30 y 60 minutos dependiendo del modelo y del estado de la batería.
| Característica | HDD Mecánico | SSD SATA | SSD NVMe PCIe 4.0 |
|---|---|---|---|
| Velocidad Lectura/Escritura | ~150 MB/s | ~550 MB/s | Hasta 7.000 MB/s |
| Operaciones por Segundo (IOPS) | ~80-100 | ~10.000 | +500.000 |
| Tiempo de Arranque de Windows | 45-90 segundos | 15-25 segundos | 5-15 segundos |
| Latencia de Acceso | 5-10 ms | ~0.1 ms | <0.1 ms |
| Mejor para... | Almacenamiento masivo y económico | Mejora drástica para PCs y portátiles antiguos | Máximo rendimiento para gaming, edición y profesionales |
Pasar los datos de un disco duro a un SSD
A la hora de pasar los datos de un HDD a un SSD, lo primero que debes analizar es que tipo de datos queremos pasar, ya que le proceso no es el mismo.
Copiar datos de un HDD a un SSD
Si únicamente queremos copiar todos los archivos que tenemos almacenados en un HDD a un SSD, lo único que debemos hacer es conectar el SSD al PC, utilizar el explorador de archivos de Windows y copiar todos los datos que no queremos perder.
Este proceso no sirve si lo que queremos es copiar, además el sistema operativo. En este caso, lo que debemos hacer es clonar el contenido del HDD en un SSD al y como os explicamos en el siguiente paso.
Copiar el sistema operativo y datos de un HDD a un SSD
Cualquier sistema operativo, no está formado solo por los archivos que se ven. Cuando instalamos un sistema operativo, lo primero que debemos hacer es crear una tabla de particiones. En base al que utilicemos, MBR o GPT, tendremos más o menos limitaciones a la hora de interactuar con el disco duro.
La tabla de particiones que se utiliza en la actualidad es GPT, que permite trabajar con unidades de almacenamiento de más de 2 TB y no tiene ninguna limitación a la hora de crear particiones. MBR, por su parte, únicamente permite crear un máximo de 4 particiones y no es compatible con unidades de almacenamiento de más de 2 TB.
Cuando copiamos los archivos del sistema operativo de un HDD a un SSD, no estamos copiando la tabla de particiones, estamos copiando únicamente los archivos que se ven, no la base del funcionamiento de la unidad de almacenamiento, por lo que, si queremos llevar a cabo este proceso, lo que debemos hacer es clonar la unidad, es decir, hacer una copia exacta del contenido del HDD donde se encuentran todos los datos en la unidad de destino que queremos utilizar a partir de ser momento.
Cómo clonar un disco duro
A diferencia de lo que muchos usuarios piensan, clonar un disco duro es un proceso muy sencillo y no es necesario tener ningún tipo de conocimiento para hacer el proceso. Respecto a la aplicación que podemos utilizar para este proceso, el número de opciones disponibles es muy amplio y variado.
Importante
Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de clonar un HDD a un SSD es la capacidad. Como mínimo, tanto el origen como el destino de los datos deber tener la misma capacidad. Si la unidad principal tiene más espacio de almacenamiento que la unidad de destino el proceso nunca se podrá completar. Pero, si el destino de los datos tiene más espacio que la unidad de origen podemos realizar el proceso sin problemas.
En este caso, es importante señalar que, una vez finalizado el proceso, cuando iniciemos el PC con el SSD clonado, veremos que no está disponible todo el espacio de la unidad. Si entramos al Administrador discos, veremos que una parte de la unidad está bajo el nombre espacio no asignado.
Primer paso
Lo primero que debemos hacer es conectar el SSD donde queremos copiar los datos al equipo donde se encuentran el HDD que queremos clonar. Si se trata de un PC de sobremesa, podemos conectarlo directamente a la placa base.
Cuando se trata de un portátil, podemos comprar una caja que incorpora un puerto USB para conectarlo al equipo y que este lo reconozca. Si es un SSD de 2,5 pulgadas, la siguiente caja es una de las mejor valoradas en Amazon y la podemos aprovechar para utilizar el disco duro una vez clonado para hacer copias de seguridad.
Si se trata de unidad NVMe PCIe o SATA, el modelo que os mostramos a continuación es una excelente opción.
Segundo paso
Para realizar este proceso, debemos iniciar el equipo con un USB de arranque que incluya la aplicación que vamos a utilizar.
Desde HardZone os recomendamos utilizar la aplicación Rescuezilla, una aplicación gratuita con interfaz gráfica muy sencilla e intuitiva de utilizar que podéis descargar desde aquí. Una vez la hemos descargado, utilizamos la aplicación Rufus (disponible desde aquí) para crear un USB de arranque con la imagen IOS que hemos descargado.
Una vez se ha creado la unidad de arranque con Rufus debemos apagar el PC y, al volver encenderlo debemos acceder a la BIOS / UEFI para cambiar el orden de las unidades de arranque para que seleccione el USB con Rescuezilla.
Tercer paso
Cuando el PC detecte el USB, lo primero que debemos hacer es seleccionar el idioma que queremos utilizar para la interfaz de usuario. Si no seleccionamos ninguno, transucurridos unos se cargará la interfaz en inglés.
La siguiente ventana muestra una breve explicación de en que consiste el proceso, para que tengamos claro que es lo que estamos haciendo. Lo único que debes hacer en esta ventana es pulsar en Siguiente.
A continuación, debemos seleccionar la unidad de origen, la unidad donde se encuentran todos los datos que queremos clonar a un SSD y pulsar en Siguiente.
En la siguiente ventana debemos seleccionar la unidad SSD donde queremos copiar los datos y pulsar en Siguiente. Como podemos ver, la unidad de origen tiene 500 GB mientras que la unidad de destino tiene 1 TB. Como hemos comentado más arriba, una vez haya finalizado el proceso, desde Windows tendrá que habilitar el espacio no asignado.
La ventana que se muestra a continuación nos permite confirmar las particiones que queremos copiar del disco de origen al de destino. No debemos deseleccionar ninguna opción si queremos clonar la unidad. Pulsamos en Siguiente.
Finalmente, se muestra un resumen del proceso, indicando cual es el disco de origen, el de destino y todas las particiones que se van a copiar.
Si el disco origen tiene sectores defectuosos, debemos marcar la casilla Rescue: Ignore inconsistencias del sistema de archivos y sectores defectuosos. Si no es el caso, finalmente, pulsamos en Siguiente y esperamos a que finalice el proceso, un proceso que tardará más o menos tiempo dependiendo del espacio que tengamos ocupando en el disco duro de origen.
Último paso
Una vez hemos clonado el contenido de un disco duro en un SSD, debemos apagar el equipo y reemplazar el HDD por el SSD donde hemos copiado todos los datos. Si durante el proceso la aplicación no ha mostrado ningún tipo de error o incidencia (no suele ser habitual), en primer lugar, debemos acceder a la BIOS / UEFI para comprobar que el equipo ha reconocido el SSD como unidad principal de arranque.
Si tenemos más de una unidad de almacenamiento es probable que haya cambiado el orden de arranque y nos veamos obligados a modificarlo para seleccionar el SSD con el sistema operativo como unidad de arranque principal. Además, debemos comprobar que el modo AHCI está activado, especialmente si estamos realizando el proceso en un equipo antiguo.
A continuación, grabamos los cambios en la BIOS / UEFI y dejamos que el ordenador realice el proceso de arranque y comprobamos como todo el contenido que se encontraba en el HDD también está disponible en el SSD. A partir de este momento, podemos formatear el HDD antiguo para utilizarlo como disco duro externo para hacer copias de seguridad.
