BIOS y UEFI: todo lo que debes saber para configurar tu placa base

Escrito por Javier Lopez

Con el paso de los años los más veteranos hemos visto y vivido el paso de las BIOS a través del tiempo, su evolución y sus características. Pero hay muchos usuarios que no fueron tan privilegiados y les puede surgir la duda entre BIOS y UEFI y sus características. En este artículo abordaremos todos los aspectos que las diferencian y que las caracterizan.

BIOS Vs UEFI

BIOS-VS-UEFI

Para comprender lo más complejo siempre es mejor empezar por lo más básico, así que lo mejor será comenzar con las definiciones técnicas de ambos conceptos.

BIOS es el acrónimo de Basic Input Output System, mientras que UEFI parte de Unified Extensible Firmware Interface. Si bien ya las propias definiciones dejan entrever sutiles diferencias hemos de decir que curiosamente las dos fueron creadas con el mismo objetivo pero distinto método y práctica.

La función principal en ambos casos es arrancar el PC y sus sistemas/subsistemas, pero como decimos parten de métodos distintos para ello. En el caso de la BIOS tenemos que comprender que es una versión a día de hoy obsoleta pero que funciona en muchísimos equipos todavía.

En 1975 se dio su origen gracias a los ordenadores de IBM, ya que fueron los primeros en implementarlos y desarrollarlos para que más adelante se convirtiera en un estándar. Por el contrario, UEFI fue creada por Intel en el año 2002 y poco a poco se ha extendido, hasta tal punto que a día de hoy poquísimos son los PC que no tienen ya esta mejor versión de firmware en sus placas.

Viendo sus posibilidades en 2005 se creó una fundación UEFI para desarrollar la plataforma y donde actualmente participan Intel, AMD, Apple, Dell, Lenovo y Microsoft entre otros.

Esto supone que la BIOS estuvo 27 años con nosotros, tiempo en el que fue evolucionando y siendo cada vez más compleja. En cualquier caso, mantuvo su esencia al ser un firmware/software de bajo nivel dentro de un chip EEPROM (ROM) que incluía la placa base, primero soldado y después en ciertos modelos de gama alta extraíble.

Las UEFI han corrido el camino donde BIOS dejó paso, así, a día de hoy se mantiene este sistema. En cambio, ahora los chips son de mayor capacidad debido al mayor peso del firmware dadas las mayores capacidades del mismo.

Pero ¿de qué capacidades hablamos exactamente?.

Características y capacidades

uefi

Como en todo sistema hay cosas que se pueden hacer y otras que no son posibles. En el caso de la BIOS esta tiene tres funciones principales:

  • Realizar el POST (Power-On Self-Test), que no es más que verificar ciertos parámetros de la placa a tratar e ir iniciando los distintos dispositivos que contiene, configurando y diagnosticando el hardware en dicho proceso.
  • Proporcionar dispositivos de entrada y salida o I/O: en dicho inicio la BIOS tiene que proveer al usuario de teclado y ratón al menos en el inicio, ya que podemos configurar dicha BIOS y para ello necesitamos los periféricos de entrada más comunes.
  • Arrancar el sistema completo: una vez superado el POST es hora de ir al sistema de almacenamiento para buscar los sectores de arranque, particiones y datos del sistema operativo que tengamos o vayamos a instalar.

Este es el proceso normal de carga de una BIOS y como interfiere con nuestro PC a través de la placa base, pero ¿qué ocurre si algo en dicho inicio falla? Normalmente si el POST no puede completarse y la placa dispone de un altavoz incorporado, dicha placa comenzará a emitir una serie de pitidos que tienen distinto significado según el fabricante de la misma.

Mediante dichos pitidos y su interpretación en el manual de la placa base podremos comprender qué es lo que está fallando y solucionarlo si tenemos los conocimientos suficientes. Aparte de esto, las BIOS tienen una serie de limitaciones que no pueden solventar. Por ejemplo, funcionan a 16 bits, esto quiere decir que no podrán soportar el reconocimiento de HDD o SSD superiores a 2 TB y aunque no es una limitación suya propia si lo es desde el punto de vista logístico.

La limitación viene dada por el sistema MBR (Master Boot Record) de los HDD y SSD, ya que la BIOS no puede leer otro sistema que no sea este (GPT no es reconocible por la mayoría de BIOS del mercado).

Las limitaciones marcan las diferencias

CHIP-BIOS-PC

Además el tamaño máximo de los chips donde se albergaban no podía superar 1 MB, lo que suponía que dicho firmware tendría que ser liviano para intentar cargar los dispositivos de hardware de la manera más rápida y óptima, cosa que pocas conseguían.

Salvando estos pequeños detalles que para algunos pueden ser relevantes, la mayoría de BIOS actuales pueden modificar muchísimos parámetros de su firmware, ya sea de arranque, de carga o de overclocking por ejemplo. Son diminutos programas con muchas características pero que por suerte o desgracia sólo pueden ser trabajadas con teclado.

En cambio UEFI toma el relevo donde lo dejó BIOS. Para ser más correctos debemos de decir que EFI tomó el relevo, ya que antes de UEFI existió EFI y aunque duró pocos años creemos que hay que remarcarlo.

Podríamos decir que EFI fué la versión 1 de esta interfaz para dar paso al poco tiempo a su versión 2, UEFI, que es donde nos encontramos ahora.

BIOS, EFI y UEFI hacen lo mismo en cuanto a concepto, pero UEFI puede hacer mayor número de cosas al adquirir mayores capacidades:

  • Proporciona una interfaz de teclado y ratón completa, interactiva y mucho más potente en cuanto a visibilidad, opciones, características y posibilidades.
  • Añade arranque de red en el 100% de las placas base actuales, cosa que BIOS tenía pero ni mucho menos en todos los modelos.
  • Posibilita un arranque seguro mediante certificados de confianza.
  • Permite arrancar HDD y SSD de más de 2 TB utilizando GPT.
  • Puede ejecutarse en 32 o 64 bits, lo que posibilita un mayor rendimiento y una carga o apagado más rápida.

Además, entre BIOS y UEFI existe otra diferencia que trajo de cabeza a muchos usuarios al principio de su implantación: el modo de arranque del sistema operativo.

Con BIOS solo existía un modo de arranque/instalación, el modo BIOS propiamente dicho. Esto cambió con UEFI, donde esta interfaz proporcionaba su propio arranque más nuevo.

Para ello UEFI creaba (y crea) una partición exclusiva EFI donde se almacenan los drivers de arranque del sistema. Así nuestro PC puede apagarse y encenderse en menor tiempo si lo comparamos con BIOS.

¿Cómo saber si disponemos de BIOS o UEFI?

Modo-de-BIOS

Si estamos en Windows es muy sencillo:

  • Pulsamos con el botón derecho del ratón en el icono de inicio de Windows.
  • Pulsamos en buscar y en el recuadro que nos marque escribimos “msinfo” sin comillas.
  • Se nos abrirá la ventana de información del sistema y ahí nos indicará el tipo o modo de BIOS que tengamos.

uefi-bios

Si disponemos de Linux es un poco más complicado pero nada imposible:

  • Tendremos que buscar la carpeta /sys/firmware/efi
  • Si existe estamos usando UEFI, si no existe estamos usando BIOS.

¿Cómo entrar en mi BIOS o UEFI?

BIOS

Llegados a este punto hemos de decir en primer lugar que las BIOS o UEFI son para usuarios medianamente avanzados, antes de intentar entrar es mejor informarse del tipo de BIOS/UEFI de nuestra placa base, de los parámetros que queremos cambiar o modificar y que ocurriría de hacerlo.

Dicho esto, hay bastantes configuraciones distintas para entrar en BIOS/UEFI, pero en cualquier caso siempre se entra o bien al encender nuestro PC o bien justamente cuando reiniciamos el sistema operativo y se produce el reinicio segundos después.

En cualquier caso tendremos que pulsar repetitivamente una tecla concreta para entrar, que dependiendo del fabricante y el año de fabricación de la placa o PC será de una manera u otra.

Las más comunes son pulsando suprimir (del), o F2, o F1 o en algunos casos F10. Si nuestro equipo es de una marca en concreto, como los portátiles, es posible que tenga otra serie de teclas a pulsar y en ese caso lo mejor es buscar en Google dicha combinación.

¿Cómo resetear nuestra BIOS o UEFI?

Existen varios métodos para resetear una BIOS o UEFI, así que iremos de más sencillo a más complicado:

  • Dependiendo de la placa base que tengamos, es posible que en la parte de atrás, donde están las conexiones USB, pantalla etc … tengamos un botón para resetear la bios. Normalmente la mayoría de fabricantes aconsejan apretarlo durante 10-15 segundos de media.
  • Cambiando el jumper concreto que todas las placas tienen. Para saber cómo hacerlo tendremos que ir en busca del manual de la placa y buscar Clear CMOS.
  • Retirando la corriente a la fuente de alimentación y quitando manualmente la pila de la placa base durante unos 15 min.
Continúa leyendo