Es bastante frecuente que, con el paso del tiempo, unos altavoces por buenos que sean comiencen a «petardear», a no sonar bien o incluso a distorsionar el sonido. Generalmente esto sucede en dispositivos que ya tienen un tiempo y a los que no se les ha dado cierto mantenimiento, así que en este artículo te vamos a enseñar qué debes hacer con unos altavoces que «petardean», porque como verás la solución es sencilla y barata y tan solo requiere un poco de maña para llevarla a cabo.
Los altavoces no dejan de ser un mágico invento que es capaz de convertir una señal en sonido gracias a la vibración de unas membranas en los altavoces. Ese movimiento constante, imparable, que se produce todos los días a todas horas, va provocando un desgaste lógico en los materiales que, con el tiempo, pueden llegar a provocar problemas en la reproducción de ese sonido. Así que hay que tenerlo en cuenta para que, cuando llegue ese instante, sepamos cómo debemos operar para intentar atenuarlo todo lo posible.
Como sabes, los altavoces incorporan diferentes piezas y materiales dentro de una caja de resonancia, pero lo que debes tener en cuenta aquí es que existe un cono (diafragma) instalado generalmente sobre gomas que literalmente se mueve para producir el sonido. Y lo hace además al ritmo del sonido que estamos escuchando por lo que al movimiento constante hay que añadirle un estrés constante que va subiendo o bajando la intensidad sin descanso. Esta parte móvil, como todas, va acumulando cierta cantidad de desgaste con cada sesión en las que lo utilizamos y por lo tanto es necesario ofrecerle cierto mantenimiento para que se mantenga en buenas condiciones. Pero incluso si ha llegado al punto de petardear y hacernos creer que ya se ha estropeado… todavía tiene solución.
Suele ser normal que, con el paso de los años, los altavoces se vayan deteriorando, sobre todo en un componentes sometido a tanto estrés como es el de la membrana que produce el sonido, así que para evitar que se degraden de forma rápida es necesario tomar ciertas medidas de mantenimiento que, si bien pueden parecer pesadas, al final nos permiten disfrutar de la calidad de nuestro equipo durante más tiempo. Y obviamente, lo importante es terminar con ese petardeo que hace imposible disfrutar de la música como merece la ocasión.
A continuación os vamos a dar una serie de consejos para mantener vivos esos equipos y, llegado el caso si sufres ese petardeo, saber cómo vas a poder enfrentarte a él sin pensar que tienes que irte a una tienda a comprar un nuevo equipo.
¿Por qué dejan de sonar bien los altavoces?
A estas alturas, y eso que estamos al inicio del artículo, ya os hemos dado varias pistas. El primer motivo es por la edad, ya que los altavoces tienen partes móviles que van sufriendo desgaste y que se terminan estropeando con el paso del tiempo… dándoles cierto mantenimiento, como te vamos a explicar, se puede alargar bastante la vida útil de estos dispositivos, pero debes tener en cuenta que no existen altavoces eternos como tal, ya que todo lo que tiene partes móviles va sufriendo desgaste irremediablemente, y terminará por estropearse del todo.
Como es lógico, aquí también entra en juego la calidad de los materiales y de construcción, ya que un material de mejor calidad siempre durará más que uno de baja calidad, que de hecho tenderá a fallar más pronto que tarde. Por lo que pensarnos si invertir un poco más en vez de ir al criterio exclusivo del precio más bajo, nos puede evitar algunos disgustos pasados cierto tiempo. Aquello de que «lo barato sale caro» es cierto en muchas ocasiones. Y en la de los altavoces podría aplicarse sin problemas.
Cuáles son los signos de que un altavoz necesita un mantenimiento
Es importante saber detectar de forma anticipada los problemas que puede presentar un altavoz para cortarlos de raíz en los primeros síntomas y así evitar que este vaya a más y acabe afectando al funcionamiento de este sin posibilidad de reparación. Es importante prestar atención o la calidad del sonido, cambios que en un principio son sutiles y que, con el tiempo, pueden afectar por completo a la calidad de los altavoces. Si tus canciones favoritas no suenan como siempre y el problema no está en la fuente de sonido, ha llegado el momento de realizar el correspondiente mantenimiento.
Si, en lugar de notas ligeros cambios en la calidad del sonido, escuchamos sonido crepitante, parásitos, zumbidos o cualquier otro tipo de distorsión no habitual, especialmente a volumen bajo o medio, significa que el altavoz presenta un problema probablemente en la bobina de voz o en el cono, elementos que se encuentra en el interior del altavoz.
Otro síntoma inequívoco de que algo está pasando con nuestros auriculares y que no precisamente bueno es la pérdida de volumen o una notable caída en las determinas frecuencias, como agudos apagados es sinónimo de problemas con el driver, lo que puede suponer un problema en equipos con varios altavoces ya que se elimina por completo un rango de frecuencias.
En ocasiones, estos problemas se solucionan reemplazando el conector o incluso el cable, elementos que, a diferencia de lo que muchos usuarios consideran, son una parte muy importante en la calidad de sonido de los altavoces. Si la conectividad es vía Bluetooth o cualquier otro tipo de banda inalámbrica, el problema no se solucionará reemplazando el dispositivo de salida.
Mantenimiento de altavoces que petardean
Hay muchas, muchas ocasiones en las que los altavoces petardean no porque el diafragma o las gomas estén en mal estado, sino por culpa de los conectores y/o los cables. Lo primero que te recomendamos hacer es comprobar el cable de conexión en toda su longitud para cerciorarte de que no está dañado en ninguna de sus partes, y si está bien, deberás comprobar también el conector para ver si está en perfecto estado. Igualmente, deberías comprobar la conexión analógica en la parte del emisor (en este caso, el conector minijack del PC al que conectas los altavoces) y limpiarlo. Es sobre todo en estos sistemas antiguos, analógicos, donde pueden producirse interferencias y caídas de rendimiento según las circunstancias ambientales o de deterioro de los materiales.
Para ello, lo ideal es disponer de alcohol isopropílico, a ser posible al 99% (no uses alcohol normal) y bastoncillos para los oídos. Impregnando los bastoncillos con cuidado, limpia tanto el conector minijack macho como el hembra del PC (asegúrate de que el PC está apagado y desconectado de la corriente); para este último, introduce el bastoncillo con solo un poco de alcohol isopropílico con cuidado y gíralo despacio para asegurarte de que se queda completamente limpio por dentro.
Esto solucionará la mayoría de problemas que puedas tener, pero si no es así y los altavoces todavía petardean no desesperes, porque eso significa que probablemente el diafragma o las gomas de suspensión no estén en buen estado pero todavía se pueden arreglar en la mayoría de los casos. Así que hay que acometer por ese lado la siguiente tarea de mantenimiento.
Deberás, eso sí, desmontar al menos la parte frontal de cada altavoz si es que tienen malla protectora y no están «al aire», que es lo más normal, para que puedas acceder a la parte frontal del diafragma. En el mejor de los casos lo ideal es desmontar todo el altavoz para poder darle «tratamiento» también por detrás, pero salvo en los casos más graves no suele ser necesario.
Lo primero que te recomendamos hacer es limpiar toda la zona con un paño de microfibra seco y limpio, con el objetivo de quitarle todo el polvo que pueda tener. Después de eso, impregna el trapo en alcohol isopropílico y vuelve a pasarle a toda la superficie para terminar de quitar toda la posible suciedad que tenga. En este punto, fíjate si las gomas están agrietadas, porque si lo están entonces puedes tener un problema; si no lo están, lo que debes hacer ahora es hidratarlas, y para ello necesitarás o bien grasa de caballo o bien un poquito de aceite de oliva en una cantidad ínfima.
Existe la opción de usar glicerina algo diluida para conseguir pailar el efecto de distorsión por rigidez de la malla, donde en cualquier caso y siendo opciones válidas y baratas el material no debe estar muy líquido o calará por la misma. En la imagen que tenéis justo aquí debajo podéis ver la diferencia entre una superficie con mantenimiento hecho y otra todavía no.
El proceso es sencillo: con un trapo limpio y seco, imprégnalo con muy poca cantidad de grasa de caballo o aceite de oliva (nunca eches el producto directamente en el altavoz, siempre en el trapo) y frota con cuidado toda la superficie, intentando que no queden residuos por ninguna parte. Una vez que quede todo ligeramente mojado, debes dejarlo al menos una hora para que se hidrate bien toda la zona, y tras ese tiempo de espera deberás volver a limpiarlo todo con un trapo limpio y seco para que no quede ningún residuo. Esto es especialmente importante si has utilizado aceite de oliva, debes dejarlo todo completamente limpio (usa alcohol isopropílico para ello si es necesario).
Tras ello, monta de nuevo el altavoz y prueba; si todo hay ido bien ya debería dejar de «petardear» o distorsionar el sonido, pero si lo sigue haciendo es bastante probable o bien que el dispositivo se haya estropeado o bien que las gomas estén demasiado resquebrajadas; en ambos casos, lamentablemente no te quedará más remedio que cambiar el dispositivo por uno nuevo ya que ese tipo de operaciones de mantenimiento no son demasiado fáciles de hacer ni seguramente quieras meterte en líos parecidos. Adquirir unos nuevos altavoces será la mejor solución.
Limpieza e hidratación con productos profesionales
Aunque existen productos dedicados para los audiófilos de marras, estos cuestan tanto dinero que por normal general quedan relegados a nicho. En cambio, otras industrias tienen productos que no tienen nada que ver con el de audio y en cambio ofrecen productos iguales o incluso superiores a los otros y a una fracción bastante inferior del precio que podríamos esperar. Lo que siempre es bueno para cuidar nuestra economía, que no están los tiempos para malgastar nada.
Este es el caso del detailing de coches, donde las marcas compiten tan fuertemente que tiran los precios y los hacen asequibles. Por ello, si quieres limpiar de verdad tus altavoces tenemos que irnos a dos productos bastante específicos. El primero es Autoglanz Plastic Cleaner, un limpiado de plásticos especializado que con una buena toalla de microfibra dejará el altavoz como nuevo.
Solamente tenemos que pulverizar el producto en la microfibra y limpiar sin hacer presión alguna, no vaya a ser que rompamos la membrana. Tras esto y evaporarse el poco producto que quede podremos pasar otra microfibra para quitar restos y residuos posibles, o simplemente con otra cara completaremos el proceso.
Para terminar, recomendamos CarPro Perl, un hidratador de gomas que normalmente se usa en neumáticos y plásticos como los interiores de los coches y que deja la superficie bien nutrida. Se puede usar puro o diluido a 1:1 si lo que queremos es llegar mejor al poro de la membrada o a zonas de difícil acceso.
El método de aplicación es el mismo, y aquí es muy importante retirar excesos porque al ser denso y no evaporar la malla podría quedarse obstruida. Así que depende del tipo de malla así debe de hacerse la dilución del producto. Una vez aplicado y retirado dejamos secar unos minutos y probamos el altavoz.
¿Los altavoces siguen escuchándose mal? Prueba con esto
Está claro que conocemos que uno de los motivos principales por los que puede comenzar a fallar un altavoz y que genere petardeos tiene que ver con el estado en el que se encuentra el propio cono y los bordes que lo recubren, que son los que permiten ampliar el audio tal y como hemos visto. Si el problema se encuentra en el cono es un poco más complicado de reparar, ya que es probable que tengamos hacernos con uno nuevo o simplemente buscar la forma de sellarlo para que no tenga este problema, lo que nos llevaría un poco más de tiempo (y unos cuantos tutoriales de YouTube).
Pero también es probable que el problema se encuentre en el borde de los mismos, es decir, en la parte que permite que el cono se eleve a la hora de reproducir el audio, siendo esto bastante sencillo de reemplazar para intentar reparar el dispositivo. Esto es probablemente de las cosas más sencillas de cambiar en un altavoz, ya que el resto implicaría una reparación completa del mismo que por lo general no todo el mundo tiene el conocimiento de hacer, e incluso en el peor de los casos tendríamos que prácticamente cambiarlo entero en caso de que el daño sea prácticamente irreparable.
Obviamente para poder hacer el cambio necesitamos una serie de gomas nuevas que encajen en el altavoz que tengamos, a continuación os vamos a dejar una muestra de cuales son los que podéis comprar con un precio razonable, para que en caso de que estén demasiado gastados podáis cambiarlos. Esto os ayudará a realizar un mantenimiento que será bastante más eficaz y duradero, ya que al final hacer el cambio hará que aumente bastante su vida útil, si bien no estarán como nuevos, sigue siendo una opción lo suficientemente buena como para hacerla en caso de que, obviamente, el problema se encuentre en esta goma y no en cualquier otra parte del dispositivo.
¿Afectan la humedad y temperatura al rendimiento de un altavoz?
Al igual que cualquier dispositivo electrónico, los altavoces también ven influenciado su funcionamiento por las condiciones de su entorno. La humedad del ambiente puede provocar que los conos de papel no tratado absorban la humedad, aumenten su masa y provocando una resulta de graves más lenta además de sonido apagado. En climas muy húmedos, la espuma puede desintegrarse mucho más rápido dando una imagen de podredumbre.
En cuanto a los efectos de la temperatura, en climas fríos, materiales como el caucho o la goma de suspensión se vuelven rígidos, elevando la frecuencia de resonancia del altavoz provocando unos bajos menos profundos hasta que este vuelve a una temperatura normal de funcionamiento. A medida que la bobina de voz se calienta, su resistencia eléctrica aumenta haciendo que este sea menos eficiente, perdiendo no volumen y detalle.
Teniendo en cuenta cómo afecta la temperatura y la humedad a los altavoces, podemos seguir una serie de consejos para evitar los problemas asociados como esperar que los altavoces se adecúen a la tempera ambiente de la habitación si los traemos desde fuera, evitar que la luz del sol de le de forma directa y usar un higrómetro para conocer la humedad de la habitación donde se encuentra y poder tomar medidas que eviten su deterioro.
Si esto no te ha servido para reparar el altavoz…
Uno de los mayores problemas que podemos tener en los dispositivos electrónicos es que terminen por dejar de funcionar por no realizar un mantenimiento adecuado, algo que nos puede hacer perder un producto de alta calidad, por simplemente no tratarlo de una forma correcta. Esto no solo sucede en los altavoces, sino en la mayoría de dispositivos de este tipo, podemos ver tanto en los periféricos e incluso en los propios ordenadores cómo la falta de mantenimiento nos puede llevar a tener que cambiarlos por algo nuevo, principalmente, por el hecho de que han dejado de funcionar y no se puede reparar.
Esto, obviamente implica que si tras haber seguido todos los pasos de este tutorial, vuestros altavoces siguen petardeando o presentan más problemas, es probable que ya sea demasiado tarde, algo que todos sabemos lo que implica. De todas formas, si tenemos un dispositivo de este estilo de gran calidad, es posible que comprar uno similar nos pueda parecer demasiado caro, por lo que esto siempre debe ser la última opción a tener en cuenta, algo que podemos aplicar para la mayoría de casos, comprar algo nuevo debería ser siempre el último recurso.
De primeras, siempre os recomendamos que en caso de que alguna de las formas de reparación que os mostramos no funcionan, antes de renovar el dispositivo, siempre podéis optar por llevarlo a un especialista para conocer si es posible repararlo cambiándole algunas partes antes que comprar uno nuevo. Esto en un principio nos podría ahorrar una gran cantidad de dinero, aunque obviamente si el dinero no resulta un problema, desde un principio es normal que lo primero que pensemos es en comprar un producto nuevo que sabemos que va a cumplir con nuestras expectativas.
Así que ya sabéis, antes de dejar que los altavoces mueran por falta de mantenimiento, realizad cada pocos meses una visita por cada uno de ellos para ver cómo están. Seguramente os evite con el tiempo el tener que gastar dinero de más.
