¿Por qué algunos discos duros todavía tienen pines por detrás?

¿Por qué algunos discos duros todavía tienen pines por detrás?

Juan Diego de Usera

Más de uno seguro que se ha sorprendido al ver que su disco duro todavía tienen una serie de pines al descubierto en la parte trasera. Sin embargo, cuando montamos estos en nuestros PC, no parece que debamos de conectarlos a ningún cable o conector. Entonces, ¿cuál es la función que realizan en esas unidades de almacenamiento? Y, ¿por qué los SSD ni los usan ni los han usado nunca? Estas dudas son las que responderemos en este artículo.

Los discos duros se llevan utilizando en la informática de consumo prácticamente desde el comienzo de ella. De hecho, los primeros discos duros de 10 MB datan del año 1986, aunque no se comenzaron a popularizar entre los usuarios hasta la siguiente década del siglo XX.

Disco duro con pines

En aquel entonces, todos los discos duros se conectaban al PC usando el estándar PATA (Parallel AT Attachment). En este estándar, los discos se conectaban a cables de tipo «faja», en los que solía haber dos conectores por cada cable. Esto significaba que las unidades habían de ser configuradas manualmente como «Master» o «Slave» según quisiéramos que realizaran una función u otra, y en aquellos tiempos esto es algo que debía saber realizar el usuario.

Precisamente para ello existen los pines de la parte trasera del disco duro, porque ahí se conectaban unos jumpers que servían para configurarlo en modo maestro o en modo esclavo. Para el sistema operativo y la BIOS esto era de vital importancia, porque únicamente era capaz de arrancar desde el disco duro maestro, nunca desde el esclavo, por mucho que tuviéramos instalado un sistema operativo también ahí.

Jumpers en los pines del disco duro

Como podéis ver en la imagen, según los pines que cerraban los jumpers, se podía realizar la configuración de la unidad. Todo esto deja de tener utilidad cuando aparecen los primeros discos SATA, dado que en este estándar no existen las unidades Maestras o Esclavas. Se las trata a todas por igual, al tratarse de una comunicación punto a punto, motivo por el que los cables SATA solo tienen un conector por extremo, no como los PATA que con un cable podíamos conectar varios discos duros.

Los pines traseros del disco duro ya no sirven para nada

Los primeros discos duros SATA que llegaron al mercado, usaban el estándar SATA 1 o SATA 150. Esto significaba que su máxima tasa de transmisión de datos solo podía alcanzar los 150 MB/s. La siguiente generación, SATA 2 o SATA 300 doblaba dicha tasa de transmisión de datos, hasta los 300 MB/s. Pero, cuando se usaban en placas base antiguas, para el antiguo estándar SATA 150m podían tener problemas de compatibilidad. Por ello, se les puso unos pines en su parte trasera.

Disco duro por detrás

Con ellos, se podía limitar el rendimiento del disco duro a SATA 150. Y volvían a ser compatibles con las placas base antiguas.

Sin embargo, en los últimos modelos, y teniendo en cuenta que ya no hay placas base tan antiguas que necesiten de esta limitación, los pines tienen otras funciones. Pero estas funciones están pensadas para usuarios avanzados. Por ejemplo, algunas marcas de discos permiten usar jumpers con los pines para activar la función de Spread-Spectrum Clocking. Mientras que otros pines permiten activar la característica del Advanced Format, que estaba presente en versiones antiguas de Windows.

Jumpers disco duro

Por tanto, a no ser que seas ese tipo de usuario, que necesita hacer uso de estas funciones tan atípicas dentro del panorama de la informática de consumo actual. A la mayoría de usuarios nos da igual que estos pines estén ahí. Porque la mayoría de nosotros no los vamos a usar nunca.

¿Por qué los SSD carecen de estos pines?

La respuesta es sencilla: estos pines se desarrollaron para funcionar con discos duros. Pero los SSD tienen un modo de funcionamiento interno muy diferente al de éstos. Lo cual significa que no necesitan de este tipo de pines para acceder a las funciones avanzadas de funcionamiento.