A día de hoy, todos tenemos muchos dispositivos que se conectan al monitor o TV a través de HDMI, pero muchas veces llega un punto en el que nos quedamos sin puertos disponibles para seguir enchufando cosas. En estos casos, ¿deberías hacerte con un Splitter HDMI, o más bien con un switch HDMI? Te contamos en qué se diferencian ambos, y en qué circunstancias deberías utilizar uno u otro para que siempre tengas la opción de ver esa fuente que acabas de enchufar a la tele.
Siempre que compramos una tele o un monitor de PC buscamos la máxima versatilidad. Y en los últimos años, ese término tiene mucho que ver con la posibilidad de expansión, de poder ir agregando funcionalidades extra que no teníamos pensadas en un principio. Y la principal es la posibilidad de tener más de una fuente conectada al aparato: un PC, una consola, un reproductor de Blu-ray (si somos un pelín retro) e incluso algún que otro sistema de juego viejuno de esos que se lanzan ahora y triunfan, como el mítico The Spectrum. De todas formas, ni aun siendo precavidos y yendo a la tienda con las ideas claras de que queremos muchos puertos podemos acertar. Básicamente porque los fabricantes tampoco se vuelven locos y lo más que nos ofrecen son dos o tres conectores: un DisplayPort sí o sí, y luego uno o dos HDMI por si las moscas.
Pero al margen de lo anterior, la realidad es que son muy frecuentes, y especialmente en monitores de PC, los que solo tienen una entrada de vídeo. Si quisieras conectar tanto el PC como una consola al mismo monitor a través de su HDMI tendrías que estar desconectando un cable y conectando el otro cada vez que quisieras cambiar, así que estas opciones de las que te vamos a hablar a continuación serían una solución perfecta para ti porque te evitan andar poniendo y quitando, con el consiguiente trabajo que supone y, también, el desgaste sobre los componentes, que se ven sujetos a un estrés constante que puede terminar por romperlos.
Así que si quieres tener dos o más fuentes de vídeo conectados al monitor de tu PC y no tienes puertos suficientes, mira todo lo que puedes hacer.
Qué es un HDMI Splitter y cuándo debes usarlo
La palabra «Splitter» viene del verbo inglés «to Split», que significa separar. En otras palabras, un Splitter es un separador que sirve para dividir (o duplicar) la señal de una sola fuente a varias pantallas. Esto sirve, por poner un ejemplo, si tenemos un PC y queremos ver la imagen tanto en nuestro monitor como en una televisión para que otras personas puedan hacer las veces de espectadores. Lo mismo sería, por ejemplo, si tenemos un Apple TV y queremos que la imagen se vea en dos televisiones al mismo tiempo.
Por este motivo, un Splitter HDMI siempre tendrá una sola entrada o «Input» que será la fuente de vídeo (y audio), y varias salidas u «Output», que será donde podamos conectar las pantallas donde queramos que se vea la imagen. Así, tenemos Splitter desde 1×2 (una entrada y dos salidas) hasta 1×16 (una entrada y dieciséis salidas), pasando claro por 1×4, 1×8, etc.
Los Splitter HDMI no tienen manipulación alguna, es decir, siempre emitirán la señal que les entre por el Input en todos los Output, sin excepción. Hay que decir que existen Splitter pasivos, que no necesitan alimentación adicional, pero lo normal es que estos tengan su calidad limitada, así que lo normal es que sean activos y que necesitemos conectarlos a una toma de corriente.
Este accesorio es ideal para duplicar la señal de una fuente de vídeo a dos televisiones o monitores, de tal forma que podemos cubrir varios espacios en los que habitualmente jugamos, trabajamos o simplemente vemos contenidos multimedia: una pantalla en el salón y la otra en la cocina; una tele en el jardín y otra dentro de la casa, etc. En todos los casos, estaremos reproduciendo el mismo contenido en diferentes lugares.
Qué es un HDMI switch y cuándo se utiliza
Un switch HDMI es justamente lo contrario en el sentido físico que un Splitter. Tiene varias entradas y una única salida. Es decir, se trata de un dispositivo conmutado en el que solo se emite una señal en cada momento. Para que os hagáis una idea de a que nos referimos, vamos a usar un ejemplo que conocéis todos: cualquier monitor o televisor. Ya que todos tienen un switch HDMI interno, Esto es debido a que solo tienen un panel y no se pueden mostrar dos señales de vídeo al mismo tiempo. Gracias a ello podemos mantener conectados diferentes dispositivos a los varios puertos HDMI.
Pues bien, un HDMI Switch externos nos sirve por si queremos conectar el PC o la consola, pero nos faltan puertos HDMI. Te serviría para conectar los dispositivos adicionales al monitor. ¿Su funcionamiento? Solo tienes que pulsar un botón para cambiar entre una y otra las fuentes de señal. Por este motivo, y al contrario que los Splitter, los switch HDMI tienen interruptores o botones físicos (incluso hay modelos con mando a distancia) que son los que nos permitirán cambiar entre una y otra fuente.
En este caso, la gran mayoría de switch HDMI son pasivos, es decir, no necesitan alimentación adicional. Esto es así porque no tienen que multiplicar la imagen en varias salidas como hacen los Splitter, sino que simplemente se limitan a enviar una u otra señal de entrada siempre por la misma salida, y para ello el propio HDMI ya le proporciona toda la energía que necesita.
Splitter + switch HDMI
Existen algunos dispositivos que son capaces de funcionar tanto de Splitter como de switch HDMI. Son generalmente más escasos porque los usuarios o tienen una necesidad o tienen otra y pocas veces las dos al mismo tiempo, y a su vez son bastante más caros por la complejidad interna que tienen. En cualquier caso, estos dispositivos tienen varias entradas y varias salidas y cuentan con un botón físico para cambiar de una fuente a otra.
En este caso, los Splitter + switch se comportan de la siguiente manera: seleccionaremos la fuente de entrada, y sea la que sea que hayamos seleccionado, la replicará en todas las salidas. ¿Para qué se puede utilizar esto?
Bueno, pues con una combinación de lo anterior. Imaginad que, como pusimos antes de ejemplo, queremos que la imagen que se vea en el PC se replique en una TV para que nuestros amigos puedan verlo. Pues este dispositivo nos permitiría, a la vez, hacer lo mismo con la consola conectándola al mismo monitor y misma TV, y permitiéndonos cambiar de una a otra fuente con solo un botón.
Qué es un KVM
Utilizar un Switch o un Splitter son las opciones más populares y utilizadas, sin embargo, no son las únicas que tenemos a nuestra disposición. Otra opción, cada vez más utilizada es un KVM.
KVM es la abreviatura de Keyboard, Video y Mouse es un dispositivo donde se puede conectar un teclado, monitor y ratón para utilizar en diferentes equipos que se encuentra conectados a este.
Incluye un botón que permite seleccionar cuál es equipo que queremos controlar. La alimentación de un KVM no proviene de ninguno de los equipos donde se encuentra conectado, por lo que necesita un transformador.
Los modelos básicos de KVM permiten controlar dos equipos con el mismo teclado, ratón y teclado, sin embargo, también podemos encontrar modelos más completos que permiten gestionar 3 o más dispositivos. Estos, demás, también incluye puertos adicionales donde podemos conectar otro tipo de periféricos como discos duros, pendrives y demás.
Estos dispositivos son ideales para espacios reducidos o si simplemente queremos controlar varios PC que se encuentran uno al lado del otro con los mismos periféricos.
En el mercado también existen otros modelos con conexión IP para administra diferentes equipos de forma remota, dispositivos utilizados por empresas y que son mucho más caros que los destinados al uso doméstico.
El precio de un KVM para gestionar los dispositivos varía entre 20 y 30 euros. Conforme el número de dispositivos que se puede gestionar se incrementa junto con las prestaciones el pecio va subiendo llegando a superar algunos modelos los 1000 euros.
¿Cuándo se usan cada uno de ellos?
Para resumirlo todo, vamos a ver en qué casos deberías escoger uno u otro dependiendo de la finalidad que busques, o de la necesidad que estés buscando cubrir. Estas son todas las alternativas:
- Splitter HDMI: como su nombre indica (Split), este dispositivo sirve para coger una única señal de entrada y reproducirla en diferentes salidas. Sirve para, por ejemplo, emitir la imagen de una videoconsola o PC en diferentes televisiones al mismo tiempo.
- HDMI Switch: este es el caso contrario, tiene una única salida y varias entradas, así que sirve para conectar, por ejemplo, diferentes PC al mismo monitor, o una consola y un PC con el mismo monitor o TV.
- Splitter + Switch HDMI: este es un caso especial que hace las veces de los dos anteriores, así que es ideal para quien requiere una mayor versatilidad, como por ejemplo quien quiere poder emitir desde una consola o desde el PC a varios monitores simultáneamente sin tener que andar conectando y desconectando cableado.
En definitiva, tanto el Switch como los Splitter HDMI sirven para manejar entradas y salidas de vídeo de manera que puedas hacer que, por ejemplo, de un PC que salga la misma imagen en varios monitores diferentes o, en el caso de los switches HDMI, hacer que puedas utilizar varios PC o fuentes de vídeo diferentes con un único monitor. Sea cual sea tu necesidad, con estos aparatos la tendrás cubierta, incluso por partida doble con los dispositivos que hacen las veces de Splitter y switch al mismo tiempo.
Cabe destacar que cada uno de los dispositivos que hemos mencionado tienen sus limitaciones, pero al final que más pegas puede poner es el Splitter HDMI. Al final este tipo de producto tiene que ajustarse a lo que ofrece cada uno de los periféricos conectados. Si por ejemplo utilizáis pantallas con distintas resoluciones este se adaptará a la más baja para asegurar una compatibilidad. Esto también sucede con la frecuencia de actualización.
En general no son dispositivos que el usuario medio utilizaría para su ordenador, la mayoría de los sistemas vienen equipados con salidas suficientes para dar soporte a varias pantallas. En el caso de los PC equipados con gráficas dedicadas encontraréis que como mínimo suelen ofrecer 4 salidas. Con los KVM sucede lo mismo, en la mayoría de las situaciones este tipo de solución está diseñada para un entorno más profesional.
Añadir puertos HDMI a un PC
Tanto el Switch como el Splitter, nos permite reunir o separar varias entradas en una o varias salidas, sin embargo, no nos permite añadir puertos adicionales HDMI para, por ejemplo, añadir una salida adicional HDMI a nuestro PC. Si tenemos una tarjeta gráfica relativamente moderna seguro que incluye, como mínimo, una salida HDMI y una DisplayPort o DVI, especialmente si se trata de modelos más antiguos, por lo que no es necesario utilizar ningún dispositivo externo para ampliar el número de salidas de vídeo para conectar varios monitores.
Si no disponemos de una gráfica dedicada con su propia salida, como es el caso de los portátiles, podemos utilizar un adaptador de USB a HDMI. Este conversor se encarga de añadir una salida adicional de vídeo a cualquier equipo a través del puerto USB 3.0. Este tipo de dispositivos nos permite duplicar la imagen o bien extender el escritorio de nuestro PC ya que funciona de forma independiente tanto al monitor de nuestro portátil como a la salida donde tengamos conectado un monitor.
Si buscamos una salida compatible con resolución 4K, el modelo que os mostramos a continuación de Cable Matters es una de las mejores opciones del mercado, sin embargo, no es la única. Tened en cuenta que estos accesorios deben contar con especificaciones especiales, por lo que a la hora de comprarlos tenedlo en cuenta para no llevaros una alternativa de menor nivel.
Pero, si no buscamos una salida 4K sino que nos conformamos con resolución FullHD el adaptador de USB a HDMI del fabricante WAVLink es más que suficiente y, además es más barato.
El funcionamiento de ambos dispositivos es muy sencillo y no es necesario instalar ningún tipo de software. Una vez lo conectamos al equipo y enchufamos el monitor, el equipo reconocerá automáticamente que hemos conectado a nuevo monitor y se añadirá a las opciones para duplicar o extender el escritorio. Este tipo de dispositivos con compatible con Windows, macOS y Linux.
Ambos dispositivos pueden degradar la señal
Si tu dispositivo es de una generación más alta que la que soporta el Splitter HDMI o el Switch, entonces te puedes encontrar con que la señal que se transmita no sea la adecuada. Esto es debido a que ambos dispositivos están pensados para transmitir una señal a una velocidad concreta, que corresponde a los diferentes estándares HDMI.
Ya se sabe que cada resolución necesita un ancho de banda concreto. Por lo que puede que el dispositivo emisor como la consola o el PC transmita la señal con una velocidad y esta disminuya. ¿Las consecuencias de esto? Una bajada de la resolución o la tasa de refresco. Así que procura que el HDMI Splitter sea de la misma generación del mejor de tus dispositivos a los que vas a conectar. No hay nada peor que conectar una consola 4K a uno de estos dispositivos y encontrarte con que en el televisor los gráficos se ven a Full HD por el hecho de que no hay suficiente ancho de banda.
Esto también ocurriría con los famosos HDMI inalámbricos, que mucha gente utiliza para no tener que usar cables, puede estar muy bien en ocasiones, pero la calidad y velocidad del mismo podría verse afectada de una forma mucho más notable de la que piensas, por lo que vamos con una opción final mucho mejor que todas estas.
Si tienes dinero, opta por un receptor AV
En todo caso, nuestro consejo es que mejor que uno de los dos dispositivos que os hemos comentado, si sois muy sibaritas, entonces vayáis a por un receptor AV, los cuales son dispositivos mucho más caros, pero que ofrecen unas prestaciones que no os van a dar en ningún momento ni un HDMI Splitter o un Switch, en especial de cara a conectar varios dispositivos al mismo tiempo y montar por ejemplo un sistema de altavoces posicionales.
Sin embargo, estos son sumamente caros y sus capacidades se encuentran más bien dentro del mundo del equipamiento HiFi y no son un periférico para PC, es más, se trata de un mundo aparte por sí mismos. El trabajo de estos dispositivos es recibir todas las señales de los diferentes dispositivos en un punto central que es el propio receptor AV y entregarlas con la mayor calidad y nitidez posibles. Son la base para crear sistemas de audio 5.1 y 7.1, así como permitir multiplicar una señal de vídeo sin pérdida de calidad por el medio.
Casos de uso reales de splitters y switch HDMI
Más allá de la teoría, estos dispositivos tienen sus funciones muy prácticas en el día a día. De hecho, es bastante probable que ya tengas una situación en casa donde uno de ellos te vendría perfecto.
- Usar varias fuentes en un solo monitor: este es probablemente el caso más común. Si tienes un PC y una consola pero solo un HDMI en tu monitor, un switch HDMI te permite tener ambos conectados y cambiar entre ellos con solo pulsar un botón. Nada de andar quitando y poniendo cables cada vez.
- Ver lo mismo en varias pantallas: aquí es donde entra el splitter. Por ejemplo, si quieres que lo que estás viendo en el salón también se vea en otra habitación (o incluso en el jardín), puedes duplicar la señal fácilmente. Es muy útil para eventos, partidos o reuniones familiares.
- Presentaciones o entornos de trabajo: en oficinas o salas de reuniones, un splitter permite mostrar la misma imagen en varios monitores o proyectores al mismo tiempo, asegurando que todo el mundo vea bien el contenido sin importar dónde esté sentado.
- Compartir monitor entre varios equipos: si trabajas con un portátil y un PC de sobremesa en el mismo escritorio, un switch HDMI te simplifica la vida. Puedes usar un único monitor para ambos y alternar entre ellos sin complicaciones.
- Setups de gaming o streaming: en configuraciones más avanzadas, puedes combinar splitter y switch para enviar la señal a varias pantallas y gestionar distintas fuentes. Es una opción muy interesante si grabas contenido o haces directos y necesitas más control.
Es posible que, en tu caso, haya incluso otra situaciones donde te venga bien, por lo que serán dispositivos muy útiles para adaptarse a cualquiera de ellas, y solo tendrás que pensar en qué darle uso.
Problemas comunes y cómo solucionarlos
Uno de los fallos más típicos es encender todo y que simplemente no salga imagen. En estos casos lo primero es lo más obvio, pero también lo que más se pasa por alto: comprobar que los cables estén bien puestos y que el switch tenga seleccionada la entrada correcta. Parece una tontería, pero muchas veces el problema es simplemente ese. Si es un splitter con alimentación, también conviene asegurarse de que está enchufado a la corriente.
Otro caso bastante habitual es que sí haya imagen, pero se vea peor de lo esperado. Por ejemplo, que no llegue a 4K o que la tasa de refresco sea más baja. Esto suele pasar cuando algún dispositivo de la cadena no es compatible con lo mismo que el resto. Al final, todo se adapta al nivel más bajo, así que si uno de los aparatos es más limitado, arrastra a todos los demás.
También puede ocurrir que algunas apps o consolas muestren la pantalla en negro. Esto suele estar relacionado con el sistema de protección de contenido (HDCP). Si el splitter o switch no lo soporta bien, la señal se bloquea directamente. La única solución real aquí es usar uno que sea compatible con versiones modernas de HDCP.
Y luego están los pequeños fallos más “difusos”, como cortes puntuales o sonido desincronizado. Normalmente no es culpa del televisor o del PC, sino del propio dispositivo, sobre todo si es muy barato o de gama baja. En esos casos, no hay mucho margen de ajuste: o se acepta la limitación o se cambia por uno mejor.
Al final, la mayoría de estos problemas no vienen de cosas raras ni complicadas, sino de incompatibilidades entre dispositivos o de usar equipos demasiado justos para lo que se les está pidiendo.
