Corsair SF750 Platinum, review: la mejor fuente en formato SFX del mercado

Durante el CES 2019, no cabe duda de que Corsair fue uno de los fabricantes más destacados en cuanto a número de lanzamientos. Y aunque ya hemos analizado muchos de ellos, son tantos que todavía tenemos alguno en la recámara, como el análisis que os presentamos en el día de hoy, la nueva fuente de alimentación Corsair SF750, todo un portento de la tecnología pues es capaz de proporcionar 750 vatios de potencia en formato SFX, y con certificación de eficiencia 80 Plus Platinum, además de contar con toda clase de extras como el juego de cables premium con mallado de hilo de nailon individual.

La serie de fuentes de alimentación SF Platinum de Corsair viene pisando muy fuerte, al menos con las características sobre el papel, y se posicionan como fuentes de alimentación Tier 1 y de gama muy alta desde el primer momento, máxime teniendo en cuenta que son de formato SFX y que, con ello, están pensadas para equipos de gama alta pero de factor de forma pequeño.

Índice

Características técnicas

Estamos ante una fuente de alimentación de formato SFX (100 x 63 x 125 mm), refrigerada por un ventilador de 92 mm y que es capaz de suministrar hasta 750 vatios de potencia con hasta 62,5 amperios de corriente en el raíl de +12V, por lo que se trata de una fuente de alimentación que, a pesar de su pequeño tamaño, puede dar servicio perfectamente a cualquier tarjeta gráfica del mercado actual, incluyendo a las nuevas RTX 2080 Ti.

Por supuesto, además de cumplir con el estándar ATX v2.4 y contar con todas las protecciones deseables (no en vano está cubierta por siete años de garantía), la fuente de alimentación también proporciona una gran eficiencia, avalada por la certificación 80 Plus Platinum que asegura que tendremos una eficiencia de, como mínimo, el 90% bajo cualquier situación de carga y un 92% en situaciones típicas de carga.

Además de eso, Corsair ha tirado la casa por la ventana y esta SF750 Platinum viene junto con un juego de cables Premium mallados con hilo de nailon de manera individual para proporciona la mejor calidad, aislamiento y resistencia. La parte mala es que son cables cortos, diseñados para cajas de formato mini ITX o, como mucho, micro ATX, pero a buen seguro no serán lo suficientemente largos para una caja de formato ATX. A continuación tenéis la lista de conectores de este modelo de 750 vatios.

Embalaje y análisis externo

Como es habitual, Corsair ha embalado esta fuente de alimentación en un caja de cartón duro y colores negro y amarillo, en cuya cara frontal podemos ver una imagen del dispositivo y sus principales características resumidas.

En la parte trasera encontramos un resumen de características, incluyendo imágenes y cotas del producto, gráfica de eficiencia y tabla de potencias. Para los laterales, el fabricante ha dejado más descripciones salvo en uno de ellos, en el que enumera los cables y conectores.

Vamos a comenzar viendo qué accesorios incluye Corsair junto con la fuente de alimentación. Como siempre, tenemos el folleto de información sobre la garantía y un completísimo manual con información sobre la fuente de alimentación. Siempre lo digo pero es la verdad, y es que Corsair es, junto con Silverstone, el fabricante que más información técnica da sobre sus fuentes.

Aparte de esto, también se incluye una bolsita de plástico con tornillos, bridas y una chapa metálica con adhesivo con el logo del fabricante, así como unas bridas con velcro reutilizables. Por supuesto, también está incluido el cable de corriente con enchufe de tipo schuko europeo y, en este caso, también hay un adaptador para poder instalar la fuente de alimentación en una caja que tenga hueco para fuentes de formato ATX.

En este caso, y no entiendo por qué, Corsair prescinde de la habitual bolsa de nailon para albergar los cables, y vienen en una bolsa de plástico transparente. Me resulta muy raro teniendo en cuenta que los cables son premium, con mallado con hilo de nailon individual.

Vamos a ver los cables que se incluyen. Aquí tenéis el ATX de 20+4 pines con conector doble en el lado de la fuente de alimentación para distribución de la carga del mismo. Su longitud es de solo 30 centímetros.

También se incluyen dos cables con dos conectores PCIe de 6+2 pines cada uno (4 conectores en total), dos EPS de 4+4 pines (por lo que la fuente será compatible con placas base de alto consumo) y un total de tres cables de periféricos, dos con tres conectores SATA cada uno (6 SATA en total) y otro con 3 MOLEX de 4 pines.

Estos cables de periféricos son muy, muy cortos, hasta el punto de que el primer conector está casi pegado al conector que va a la fuente.

La Corsair SF750 Platinum viene protegida por una bolsa de terciopelo y, a su vez, dentro de una bolsa de plástico. Aquí la tenemos.

La disposición de la fuente es la habitual, en el formato SFX: el ventilador de 92 mm en la parte de abajo, protegido por una rejilla metálica, la parte trasera con la salida de aire, la entrada de corriente y el interruptor de encendido y apagado, y la etiqueta con la tabla de potencias y certificaciones en uno de los laterales.

En la cara interior, como es lógico, tenemos todos los conectores modulares correspondientes a los cables que hemos visto antes. No hay conector USB, dado que la fuente no es digital.

Análisis interno

Vista la fuente por fuera, es hora de abrirla para ver qué nos encontramos por dentro.

Para abrirla, tan solo tendremos que quitar cuatro tornillos en la zona inferior, donde está el ventilador, y podremos retirar la tapa. A diferencia de las fuentes ATX, en este caso solo se retira la tapa en la que está el ventilador, los laterales se quedan fijados.

El ventilador utilizado por Corsair para refrigerar esta SF750 Platinum es un NR092L, de 92 mm de diámetro y 7 aspas bastante anchas para generar buena presión estática y así evacuar el calor de manera eficiente. Nótese que, en este caso, no hay un plástico para dirigir el flujo de aire puesto que, al fin y al cabo, con este tamaño de ventilador el aire que meta dentro de la fuente llegará a todos los componentes por igual. Por cierto, que su funcionamiento es híbrido, lo que significa que estará parado cuando la fuente tenga poca carga.

El interior de la Corsair SF750 Platinum está muy compactado y extremadamente ordenado, con todo muy limpio aunque poco accesible dado su tamaño. No obstante hay bastante separación entre componentes, lo que facilitará que el aire fresco empujado por el ventilador llegue bien a todas partes y no se sufra sobre calentamiento.

Corsair ha hecho uso de condensadores japoneses de 105ºC de primer orden, como no podía ser de otra manera. Y me ha resultado curioso ver que justo en esa zona hay una pieza de plástico para evitar que cualquier componente haga contacto con la chapa exterior. Claro, todo está tan comprimido que…

Todas las soldaduras son magníficas, algo que asegurará que no se produzcan pérdidas ni sobre calentamiento en la transmisión de la electricidad, ni en su conversión AC/DC. Ya en la entrada utiliza como filtro una sisterboard, con un condensador Y y una bobina. Lo que no me gusta mucho es que el fabricante haya utilizado -por no decir abusado- una especie de pasta negra no conductora para sellar muchos de los componentes. No es algo que afecte para nada, pero es simplemente una mala práctica (como el que echa gotelé para disimular una pared que no es perfectamente lisa).

Finalmente, a destacar que como es habitual, los transistores están atornillados a su propio disipador (es habitual porque son el componente interno que más se calienta).

En definitiva, un interior correcto y muy ordenado, que facilita una correcta refrigeración y con unas soldaduras impecables.

La fuente de alimentación Corsair SF750 Platinum puesta a prueba

Por desgracia, ya no disponemos de un generador de carga, pero aun así sí que podemos contaros bastante sobre el rendimiento de la fuente. Para las pruebas, la hemos instalado en nuestro equipo habitual, consistente en:

Este equipo a máxima carga tiene un consumo aproximado de 550 vatios, por lo que una fuente de alimentación de 750 vatios como tenemos en este caso, sería bastante adecuada.

Pruebas de rendimiento sintético

Para las pruebas de rendimiento sintético, nos hemos basado en la prueba de la certificación 80 Plus generada por Ecovag, donde nos muestran el rendimiento y, sobre todo, la eficiencia de la fuente de alimentación.

Los datos arrojan lo habitual para la certificación 80 Plus Platinum que tiene la SF750.

Pruebas en entornos reales

Para las pruebas en entorno real, simplemente hemos sometido al equipo a máxima carga utilizando la aplicación de estrés de Aida64, que pone al máximo procesador, gráfica y discos duros. Aquí podéis ver una gráfica que muestra la variación de los tres principales raíles de la fuente de alimentación: +12V, +5V y +3.3V.

Y aquí los valores máximos y mínimos.

Como se puede ver, los valores se mantienen excepcionalmente estables, creo que los más estables que he visto hasta ahora. Literalmente solo varían en centésimas, casi casi no llegan a moverse ni décimas.

Conclusión y veredicto

Es cierto que esta Corsair SF750 Platinum es una fuente de alimentación que, por su tamaño -y sobre todo por la longitud de sus cables- solo es válida para equipos de factor de forma pequeño. No obstante, si quieres montar un equipo gaming de gama alta en este factor mini ITX, no cabe duda de que la SF750 Platinum de Corsair es una de las fuentes de alimentación que deberías tener en cuenta, puesto que proporciona una gran potencia con la máxima calidad y eficiencia posibles en el formato SFX.

PROS:

  • Rendimiento excelente.
  • Estabilidad excepcional.
  • Eficiencia 80 Plus Platinum.
  • 750 vatios de potencia comprimidos en formato SFX.
  • Muy silenciosa, incluso a máxima carga.
  • Cables de calidad premium.

CONTRAS:

Por todo ello, esta Corsair SF750 Platinum se lleva nuestro galardón de Platino, además de nuestra recomendación por su excelente rendimiento y su diseño.

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