¿Qué es un CPC y qué lo diferencia de un PC convencional?

En los albores de la era de la informática doméstica, los PC no contaban ni tan siquiera con pantallas a color, sino que empleaban monitores CRT (a veces integrados como si fueran un AIO) monocromo o las típicas de color verde fluorescente que a buen seguro habréis visto en películas y series. Sin embargo, la llegada de los CPC cambió completamente el paradigma de los ordenadores personales, y en este artículo vamos a indagar en ello para contarte su origen y su historia hasta llegar a los tiempos que corren hoy en día.

Es bastante probable que hayas usado o visto aquellas pantallas antiguas que mostraban la imagen en verde sobre negro. Hoy en día la tecnología ha avanzado mucho y obviamente quedaron en el olvido al igual que lo hicieron los monitores CRT, pero en aquellos tiempos los CPC fueron una auténtica revolución porque fueron precisamente los que dejaron a las pantallas monocromo y a estas verde fluorescente caer en el olvido.

Los CPC, creados por Amstrad para impulsar las pantallas a color

CPC antiguo

El principal motivo por el que los fabricantes de PC impulsaron los CPC fue la salud visual de los usuarios. Estas pantallas antiguas utilizaban tecnología de tubos de rayos catódicos para disparar electrones sobre una malla fluorescente, la cual producía los píxeles que veíamos en las pantallas; el tema es que en el interior de estas pantallas fluorescentes había fósforo, un material que emite luz cuando se le golpea con radiación como los electrones y el culpable de ese color verde de las pantallas.

Con el paso del tiempo esta tecnología evolucionó y llegaron los monitores monocromo, cambiando ese color verde por fondo blanco con letras negras que proporcionaban una experiencia similar a la lectura sobre el papel… pudiera parecer que esta evolución no tenía mucho que ver con la salud visual de los usuarios, pero esto no era del todo así, ya que aparecieron estudios a principios de los años 80 que demostraron que este choque de electrones, que causaba destellos de luz a causa del fósforo, era muy perjudicial para la salud y muy especialmente para personas que sufrían de astigmatismo.

CPC es un acrónimo del inglés que significa Colour Personal Computer, u ordenador personal a color. Como supondréis supuso la siguiente evolución de los PC con pantalla monocromo introduciendo por primera vez las pantallas a color en un ordenador personal. El precursor de esta tecnología fue Amstrad, quien durante la década de los 80 y principios de los 90 comenzó a vender los primeros CPC del mercado (si bien es cierto que incluso con su introducción todavía se podían comprar modelos con pantalla de fósforo verde (GT65/66), con el modelo CTM640/644 a la cabeza.

Amstrad CPC 464

El primer CPC fue el Amstrad 464, presentado oficialmente y vendido a gran escala desde el 21 de junio de 1984; se diseñó como competencia directa del famoso Commodore 64 y del Singlair ZX Spectrum, y toda la gama tuvo tal éxito que se vendieron más de 3 millones de unidades durante la vida útil del dispòsitivo.

La serie disponía en total de seis modelos diferentes: los CPC464, CPC664 y CPC6128 se convirtieron en todo un fenómeno de éxito en el mercado europeo de los ordenadores domésticos, mientras que los modelos 464 Plus y 6128 Plus fueron actualizaciones de hardware que simplemente prolongaron el ciclo de vida de los modelos del mismo nombre pero sin el sufijo plus. Amstrad también lanzó, con un éxito bastante menor, la consola de juegos GX4000.

Por lo tanto, y lo que nos interesa aquí, es que los CPC supusieron los primeros ordenadores domésticos en incorporar pantalla a color, y por lo tanto en realidad no es que haya diferencias con los PC que utilizamos hoy en día, simplemente se llamaron así inicialmente (o Amstrad quiso llamarlos así) porque en aquel entonces el tener una pantalla a color en el PC era una auténtica novedad.

¿Qué hardware tenían los primeros CPC?

Placa Amstrad CPC 6128

Toda la familia de ordenadores CPC de Amstrad se basaba en el procesador Zilog Z80, con una velocidad de reloj de 4 MHz y obviamente con un solo núcleo e hilo de proceso. Una curiosidad de este procesador es que para evitar conflictos entre la CPU y los circuitos de vídeo que daban servicio a la pantalla a color a la hora de acceder a la memoria del sistema, el acceso a ésta se limitaba a ciertos milisegundos, ajustando cada una de las instrucciones de la CPU a un múltiplo de cuatro ciclos, y como las instrucciones del Z80 requerían entre tres y cuatro ciclos la velocidad resultante efectiva se vio reducida a 3,3 MHz aproximadamente.

En cuanto a la memoria, las diferentes versiones de CPC contaban con diferentes capacidades; los modelos CPC464, CPC664, 464 Plus y GX4000 tenían 64 KB de memoria RAM, mientras que los CPC6128 y 6128 Plus tenían 128 KB (de ahí sus nombres entre otras cosas). Esta memoria se podía ampliar hasta 512 KB utilizando expansiones de memoria vendidas por terceros, y hasta 4 MB de RAM utilizando métodos experimentales tal y como se demostró más tarde.

El sistema de vídeo de los CPC estaba formado por un CRTC (Motorola 6845) con un chip diseñado para conformar una salida pixelada; tenían tres resoluciones disponibles: 160 x 200 píxeles a 16 colores, 320 x 200 píxeles con 4 colores y 640 x 200 píxeles con dos colores, obviamente para pantallas monocromo. Sin embargo, el hardware de vídeo de los CPC originales soportaba una paleta de hasta 27 colores generada desde el espacio de color RGB, si bien la serie Plus extendió esta paleta a 4096 colores en total.

En cuanto al audio, los Amstrad CPC utilizaban un chip de sonido General Instrument AY-3-8912 que proporcionaba tres canales configurables para generar simplemente ondas cuadradas y ruido blanco, con salida mono a través de un pequeño altavoz integrado de 4 cm con control de volumen. Algunos modelos contaban con una salida jack de 3.5 mm para salida de audio estéreo.

Finalmente, cabe mencionar que estos equipos también tenían almacenamiento, pero no interno sino que hacían uso de unidades de disquete, cartuchos y cintas de audio como ya os hemos explicado anteriormente en otros artículos; no tenían memoria interna.