HEVC o H.265, ¿qué es y en qué se diferencia del H.264?

HEVC o H.265, ¿qué es y en qué se diferencia del H.264?

Rodrigo Alonso

Aunque para muchos el término HEVC o H.265 ya les será conocido, para la mayoría de personas no es más que un nombre que no significa nada. Por ese motivo, en este artículo vamos a explicar al detalle qué es el HEVC y, sobre todo, qué ventajas nos aporta con respecto al códec H.264 actual, el que más se utiliza a día de hoy.

Hoy en día, las plataformas de contenido en streaming como Netflix, Youtube o Twitch son las que dictaminan la manera en la que vemos el contenido en nuestros ordenadores u otros dispostivos, y como cada vez hay más contenido en alta definición, el ancho de banda necesario les ha obligado a cambiar el modo en el que comprimen el vídeo que llega a nuestros dispositivos.

Ese es el motivo por el que, hoy en día, cada vez se utiliza más el formato H.265 o HEVC en lugar del anterior H.264 para los vídeos en alta definición.

 

¿Qué es HEVC y para qué sirve?

Las sigloas HEVC significan «High Efficiency Video Coding», que traducido es «codificación de vídeo de alta eficiencia». Es, por lo tanto, un método de codificación o compresión de vídeo que busca una mayor eficiencia o, en otras palabras, proporciona una mayor calidad de imagen consumiendo menos espacio, lo que en plataformas de streaming se traduce en un menor ancho de banda y menor consumo de datos.

También se le conoce como H.265 ya que fue originalmente lanzado como sucesor del H.264, y es un estándar de compresión de vídeo -el mejor hasta la fecha- y que frente a su sucesor permite comprimir el doble de datos con la mitad del ancho de banda de bits, lo que repercute en que se mantiene la calidad de la alta definición pero reduciendo a la mitad el espacio que ocupa.

 

Así pues, podemos decir que un vídeo que ha sido comprimido utilizando este estándar H.265 o HEVC, nos va a entregar una calidad igual o superior que otro comprimido con H.264 y, además, ocupando menos espacio.

¿Qué ventajas aporta frente a H.264? ¿Qué es mejor?

Que el códec H.265 es mejor que el H.264 es más que evidente y ya os lo hemos dicho: se mantiene o mejora la calidad ocupando menos espacio, por lo que se hace ideal para la transmisión de vídeos de alta definición en plataformas de streaming (si veis Netflix usando los datos del smartphone, lo agradeceréis).

En todo caso, estas son las ventajas que ofrece resumidas:

  • El formato HEVC permite resolución 8K y hasta 300 FPS (el H.264 está limitado a 4K a 60 FPS).
  • Ocupa la mitad del espacio, ya que condifica el vídeo a la tasa de bits más baja que sea posible, manteniendo la calidad.
  • Los vídeos H.265 tienen menos errores y artefactos, por lo que aumenta la calidad de imagen.
  • Este estándar permite dividir los píxeles de cada fotograma en grupos de distintos tamaños para adaptarse mejor a la escena, con una técnica llamada Coding Tree Units. Con esto, los bloques de información pueden ir en grupos de entre 4×4 y 64×64, mientras que H.264 solo permite bloques de hasta 16×16.

  • HEVC mejora los algoritmos de segmentación, y en lugar de solo utilizar un fotograma y el siguiente para comparar información, utiliza muchos más. Esto hace que la información que no cambie entre fotogramas sea reutilizada, ahorrando espacio y ancho de banda.
  • Por último, HEVC también mejora el seguimiento de movimientos. En otras palabras, en imágenes que no son del todo estáticas sigue aprovechando información de los fotogramas anteriores como hemos explicado con los algoritmos de segmentación.