Por lo general una persona normal no suele tener la necesidad de conocer que es o cómo funciona un servidor, ya que no es algo necesario para el día a día de aquellos que utilizan las soluciones que nos ofrecen las empresas, como puede ser la nube. Pero hay ciertos momentos en los que nos podemos llegar a dar cuenta de que realmente merece la pena tener un servidor local forma casera, es por ello que os vamos a explicar para qué sirven y qué usos les podemos dar.
Realmente puede haber una gran cantidad de motivos por los que podemos llegar a querer tener un servidor local, como puede ser el caso de querer almacenar nuestros datos sin tener que depender de terceros, o para almacenar fotos y vídeos sin necesidad de tener que contratar espacio en la nube de Google, Apple, Dropbox o cualquier otro servicio parecido. Además de estos dos ejemplos, no es para lo único que podemos utilizar un servidor casero.
Así que si estás decidido a montar en tu casa un servidor local, vamos a explicarte de forma sencilla todo lo que necesitas comprar y configurar para tenerlo en funcionamiento lo antes posible. Eso sí, como en otros muchos temas que tienen que ver con la informática, es esencial que tengas claro para qué lo vas a necesitar y ajustarte estrictamente a los requisitos que te vamos a enumerar. Allá vamos.
¿Qué es un servidor local?
Para comenzar, debemos saber qué es un servidor, y tras esto, qué es lo que hace que sea local. Pero para aquellos a los que les asuste pensar que vamos a entrar en parámetros extremadamente técnicos, no os preocupéis, ya que la explicación es más sencilla de lo que creéis.
Un servidor no es más que un dispositivo similar a un ordenador que sirve principalmente para almacenar datos. Dicho de esta forma es sencillo, ¿verdad? Pues bien, la forma local que tienen dichos dispositivos simplemente son aquellos que se instalan dentro de una red que no tiene salida a internet, esto implica que tan solo podemos acceder a él si nos encontramos conectados a la misma red en la que este opera, de forma resumida, tan solo podemos ver los datos de este mismo si nuestro PC está conectado al mismo router que el servidor.
Es importante saber, que si conectamos un dispositivo a un router, este ya tendrá salida a internet, da igual que sea mediante cable o por WiFi, por lo que si quisiéramos tener nuestros datos de la forma más segura posible, tendríamos que configurar una red local nosotros mismos, pero este no va a ser el caso, ya que con las medidas de protección necesarias que nos ofrecen las aplicaciones que vamos a utilizar no es necesario.
Por qué montar un servidor casero
Como bien hemos indicado, puede haber muchos motivos por los que nos terminamos decidiendo por montar un servidor nosotros mismos, pero en la mayoría de los casos suele ser para utilizarlo como una nube privada, pero no es la única forma de darle uso, ya que existen un montón de alternativas. Por ejemplo, podemos darle uso para monitorizar nuestra red local, o en caso de querer ir a lo más básico, podemos utilizarlo como nuestro propio servidor de streaming de vídeos, películas, series o música, para poder almacenar todo lo que compremos legalmente y digitalicemos en una misma plataforma.
Además de esto con la llegada de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial también podemos buscar otro tipo de funciones adicionales, si os gusta programar podéis centraros en adquirir un tipo de hardware que esté diseñado para ofrecer el mejor rendimiento en IA. Esto puede serviros para utilizar varios LLM de forma local en el servidor y luego añadirlos a distintas aplicaciones con una API, esto permitiría que la tarea más dura la hiciese el servidor mientras podéis seguir utilizando sin ningún problema el o los ordenados conectados a la red aprovechando las ventajas de esta tecnología.
Por lo general montar un servidor de forma local es algo que no muchas personas suelen hacer ya que gracias a los sistemas que hay actualmente en internet no resulta necesario, siempre se puede acceder a cualquier tipo de función e incluso muchas veces no hay ni que pagar. Pero a su vez si no queréis tener que pagar una suscripción mensual por lo que implica utilizar un servidor por ejemplo para guardar vuestros datos, muchas veces resulta bastante mejor invertir un poco de tiempo y dinero en montar uno de este tipo, ya que además siempre podéis utilizarlo de otra forma.
Características, software y hardware necesario
A la hora de montar un servidor, tenemos que tener muy claro para que lo queremos utilizar, ya que para ciertas cosas podemos incluso hacer que nuestro propio PC actúe como tal, pero para otras lo mejor es comprar o montar un dispositivo para que haga esa función. Esto principalmente se debe a que no requiere la misma potencia un servidor que vamos a utilizar únicamente como almacenamiento en la nube que por ejemplo, uno de juegos al que luego le queremos dar salida a internet para que puedan unirse nuestros amigos.
Los servidores más básicos y que cumplen una única función como puede ser monitorizar la red de nuestra casa pueden ser montados en una simple Raspberry Pi, mientras que otros que requieran una mayor potencia como puede ser un servidor de un juego nos pedirá unos requisitos bastante más elevados y tener que gastarnos dinero en estaciones con un rendimiento realmente alto. Así que está en tu mano decidir exactamente qué necesitas.
Por otra parte, el tema del software no es extremadamente complicado, siempre y cuando vaya con el hardware adecuado, esto quiere decir que realmente si lo que queremos es montar un servidor local en nuestro PC, lo podemos hacer desde nuestro propio sistema operativo, pero en el caso de utilizar un hardware que tenga menos recursos, obviamente habrá que utilizar distribuciones que sean lo más ligeras posibles. Por este motivo, a la hora de montar servidores se suele elegir Linux, ya que este sistema operativo ofrece una gran personalización en todos los aspectos gracias a las distribuciones que tiene, como pueden ser aquellas que al carecer de cosas como puede ser la interfaz gráfica, permiten que se puedan ejecutar en cualquier tipo de hardware.
¿Merece la pena invertir en comprar un hardware específico?
Puede que uno de los principales motivos por los que queramos montar un servidor casero tiene relación con el hecho de aprovechar alguna pieza de hardware que tengamos en casa a la que no le demos demasiado uso. En este aspecto un ordenador portátil puede llegar a servir si lo que buscamos es tener un servidor realmente simple y que cumpla con una serie de funciones realmente limitadas, pero si lo que buscamos es uno más potente para tareas que requieren un rendimiento superior, como bien hemos indicado antes, implica que necesitaremos gastar bastante dinero.
En este aspecto puede que la pregunta se centre en si merece la pena o no invertir esa cantidad de dinero para tener un servidor local y al final todo depende de lo que busque cada usuario, ya que no todas las personas quieren lo mismo. Si una persona busca una forma de almacenar sus datos de forma segura pero no quiere gastar demasiado dinero siempre puede recurrir a utilizar funciones en la nube gratuitas como las que ofrece Google Drive u otras aplicaciones, pero si en cambio otro usuario lo que quiere es guardar esos contenidos de forma local para asegurarse de poder acceder a ellos incluso sin internet, obviamente tendrá que crear un servidor local.
Lo que está claro es que comprar un hardware específico creado para servidores si que puede ser un malgasto de dinero si pensamos en por ejemplo hacernos con un procesador Xeon o EPYC, ya que son modelos diseñados para un entorno profesional y obviamente no le vamos a dar uso la mayoría de las veces (además de que cuestan más de 1000€). En general lo mejor es buscar una serie de componentes que puedan durar bastante tiempo, destacando ciertos aspectos adicionales como el consumo que pueden tener.
Usos de un servidor local
A continuación os vamos a detallar los usos que le podéis dar a un servidor local en caso de que os apetezca montar uno y, como siempre, dependerá de lo que necesitéis en vuestro día a día que así deberéis optar por un tipo u otro. Adicionalmente también os vamos a explicar cómo se deben instalar y configurar en cada caso para tenerlo perfectamente funcional las 24 horas del día.
Tened en cuenta que un servidor es extremadamente configurable, por lo que a la hora de hacer el vuestro siempre podéis jugar con los parámetros para ver qué más funcionalidades le podéis sacar.
También cabe destacar que muchas veces hablamos de darle un solo uso a un servidor ya que por lo general cuando se monta uno de este tipo el hardware que tiene no es demasiado potente, lo que implica que con una sola cosa que esté ejecutando ya es suficiente. Pero en caso de que tengáis un hardware bastante más potente podéis hacer configuraciones múltiples, utilizando el mismo servidor para crear diversas instancias en las que se utilizan diversas aplicaciones, aunque esto ya es un poco más complicado por el hecho de que requiere unos conocimientos más amplios a la hora de configurarlos.
Almacenamiento local (nube privada)
Para este tipo de servidores ya existe un tipo de hardware específico como son los NAS, que nos permiten tener una nube privada en nuestra casa sin tener que comernos la cabeza instalando y configurando todo lo que necesitamos, pero como nos gusta hacer las cosas de la forma más complicada posible, os vamos a enseñar cómo utilizar cualquier dispositivo como nube privada.
Realmente no tiene mucho misterio, ya que lo que podemos hacer es instalar un sistema operativo extremadamente básico sobre una Raspberry Pi con una tarjeta SD de unos 128 GB de capacidad. Esto nos va a permitir almacenar todo lo que necesitemos en un dispositivo externo al que podremos acceder desde nuestro ordenador de sobremesa, lo que nos solucionará problemas de espacio y que además nos permitirá tenerlo todo organizado en el mismo sitio.
Instalación del SO
Para ello podemos utilizar OpenMediaVault, como lo que queremos realmente es hacer que este actúe como el propio sistema operativo de nuestro dispositivo, no es necesario que instalemos ningún sistema operativo adicional, aunque también podríamos utilizar esta aplicación sobre una distribución de Debian sin interfaz gráfica. Pero para quitarnos las molestias que puede causar instalarlo sobre otro sistema operativo, vamos a directamente instalarlo para dejarlo todo perfecto y que no haya ningún fallo a la hora de utilizarlo.
En mi caso, voy a utilizar un ordenador viejo para poder poner este sistema en marcha, aunque como bien he comentado antes se puede hacer directamente desde una Raspberry Pi:
- Descargamos la ISO y la grabamos sobre un USB, creando una unidad flash booteable para la instalación.
- Instalamos el SO, tan solo debemos configurarlo como queramos.
- A la hora de configurar la red, como tan solo queremos usarlo de forma local podemos dejar el valor que viene por defecto.
- Una vez hecho esto, reiniciamos la máquina, cuando se vuelva a iniciar podremos ver la IP de la misma, esta a su vez, la utilizaremos para acceder a la interfaz gráfica
- Ingresamos la IP de la máquina en un navegador desde nuestro PC u otro dispositivo.
- Iniciamos sesión con el usuario y contraseña default de la interfaz gráfica, estos son admin y openmediavault respectivamente
Crear el formato NAS
Ahora que tenemos el sistema operativo de nuestro NAS instalado y configurado, podemos empezar a utilizarlo. Para ello, debemos crear una carpeta compartida, en la que vamos a almacenar todo lo que queramos. Pero antes, hay que darle formato a los discos que vayamos a utilizar dentro del NAS:
- Dentro de la interfaz gráfica nos dirigiremos a Almacenamiento, y una vez aquí dentro iremos al sistema de archivos.
- Tras esto, presionaremos el botón representado con un más (+) para añadir el sistema de archivos que queramos a nuestros discos, hay que tener en cuenta que es necesario tener varios discos o particiones para que funcione.
- Elegimos el tipo de formato que le queremos dar, en mi caso he utilizado EXT4.
- Tras esto, debemos hacer clic sobre el icono de reproducción que hay a la izquierda del más para montar nuestros discos. Una vez hecho esto, nos saldrá un aviso en amarillo sobre cambios que hemos realizado, tan solo debemos darle a aceptar (el icono del tick)
Crear las carpetas compartidas
Ahora ya podemos crear nuestras carpetas compartidas, es bastante simple:
- Seguimos dentro de almacenamiento, nos dirigimos a carpetas compartidas.
- Una vez aquí, le damos al icono del más (+) para añadir nuestras carpetas.
- Nos pedirá un nombre para identificarlas, así como el disco sobre el que queremos montarla. También nos permitirá configurar varios parámetros adicionales, como los permisos que podemos establecer tanto para los usuarios como para los administradores.
- Guardamos y aplicamos los cambios.
Activación SMB
Ya lo tenemos casi todo terminado, y es que queda un paso más para poder utilizar las carpetas compartidas que creemos, activar el SMB para poder identificar las carpetas dentro de nuestro NAS desde nuestros dispositivos Windows:
- Vamos a la sección de servicios, y una vez aquí hacemos clic sobre SMB/CIFS
- Entramos en configuración y activamos el tick que aparece encima de WORKGROUP. Le damos a guardar y nos desplazamos otra vez a la sección principal de SMB/CIFS
- Una vez aquí, entramos en compartidos y hacemos clic sobre el icono del más (+) para compartir la carpeta.
- Llegados a este punto, elegimos la carpeta que queremos compartir y marcamos los atributos “Heredar permisos”, “Atributos extendidos” y “Guardar atributos DOS”. Además, debemos seleccionar en el campo “Público” la opción “Se permiten invitados” si queremos compartir la carpeta de forma que no nos solicite usuario y contraseña, ya que para poder acceder mediante esta verificación, tendríamos también que crear los usuarios específicos para cada persona que lo vaya a utilizar.
- Guardamos y aceptamos los cambios
Con esto ya tendremos nuestro NAS configurado y habremos creado una carpeta compartida, podemos crear todas las que queramos si nuestro espacio nos lo permite. Para acceder a estas carpetas desde Windows, tan solo debemos irnos al apartado de Red del explorador de archivos de Windows y ya podremos ver nuestro dispositivo, y una vez entremos, nuestra carpeta compartida que podemos utilizar para guardar todos nuestros datos.
Servidor local de Streaming
Este tipo de servidor suele ser el más utilizado por gente que quiere disfrutar de todo su contenido audiovisual en la misma plataforma, ya que existen aplicaciones que nos permiten evitar todo lo que implicaría tener que instalar y configurar todo a mano, en este caso os vamos a enseñar que es Plex Media Server y Jellyfin y para qué sirve.
Plex Media Server es una aplicación que nos permite agrupar y acceder a nuestro contenido favorito de la forma más sencilla posible de forma tanto local como online. La instalación es extremadamente sencilla, ya que se hace directamente gracias a su aplicación que podemos instalar en cualquier dispositivo.
Jellyfin es prácticamente lo mismo que Plex Media Server, una aplicación que permite convertir cualquier PC en un servidor doméstico, aunque, a diferencia de Plex, únicamente podemos utilizarlo para ver contenido en formato vídeo. Si queremos además, añadir nuestra biblioteca de fotos y música, nos veremos obligados a utilizar Plex.
Plex Media Server
Por lo general se recomienda un dispositivo que pueda estar encendido a todas horas, ya que esto nos permitirá acceder cuando queramos, os explicamos como instalarlo y configurarlo en un sistema Windows.
- Descargamos la aplicación desde la página oficial y la ejecutamos.
- Una vez instalado, deberemos iniciar sesión, y tras esto se nos abrirá el navegador que tengamos como predeterminado con las instrucciones.
- Tras esto, solo debemos seleccionar un nombre para nuestro dispositivo e indicar, en caso de querer utilizarlo fuera de casa, la opción que permite el acceso desde internet.
- Una vez hecho esto, tendremos que seleccionar qué carpetas queremos utilizar, para ello debemos seleccionar el uso que le queremos dar y tras esto, crear la carpeta o seleccionar en la que ya tengamos archivos de ese tipo. Podemos incluir todos los tipos que queramos, para que funcione bien debemos separarlos bien, es decir, no meter películas donde las series o series donde las fotos.
Con esto, ya lo tendremos listo y tan solo tendremos que descargar la aplicación de usuario de Plex desde los dispositivos que queramos utilizar. Esto no solo nos permitirá acceder a nuestros propios archivos, sino a todos los que estén incluidos dentro de la propia aplicación.
Jellyfin
Si bien es cierto que Plex es la plataforma más conocida y utilizada en todo el mundo para crear un servidor multimedia, hemos considerado que tras los cambios que sufrió esta plataforma a mediados de 2025, era necesario mencionarla. Hasta mediados de 2025, podíamos compartir nuestra biblioteca con cualquier usuario a través de nuestra biblioteca de Plex de forma totalmente gratuita.
Sin embargo, en un movimiento que levantó mucha polémica, Plex decidió que para acceder vía streaming a los datos almacenados en un servidor creado y gestionado por Plex, era necesario pagar una suscripción. Con Jellyfin no vamos a tener ningún problema a la hora de acceder a nuestra biblioteca desde cualquier lugar del mundo sin que sea necesario pagar una suscripción.
La instalación Jellyfin es igual de sencilla que PlexMediaServer. Lo único que debemos hacer es descargar la aplicación desde su página web oficial, disponible desde aquí e instalarla. El proceso de instalación es idéntico a Plex, y donde debemos crear una cuenta de usuario, seleccionar la biblioteca donde se encuentra el contenido y empezar a disfrutar de él desde cualquier lugar.
La aplicación que necesitamos para acceder desde cualquier lugar también está disponible desde su página web y, no incluye ningún tipo de compra adicional para poder disfrutar de todas las funciones, una limitación que si nos encontramos en la aplicación Plex para dispositivos móviles.
Servidor de monitorización red
Como bien hemos explicado antes, es posible que en algún momento queráis tener algo que pueda monitorizar vuestra red local en todo momento, ya sea para evitar intrusiones o simplemente porque sois unos fanáticos de la seguridad. Sea como sea, existen muchas formas de hacerlo, pero para la que os vamos a enseñar tan solo necesitáis una Raspberry Pi.
Esto lo vamos a llevar a cabo mediante un programa denominado una distribución de Linux denominada como Parrot, que se utiliza de forma general para el ámbito de ciberseguridad y que nos permite acceder a una gran cantidad de herramientas preinstaladas.
De esta forma lo que vamos a hacer realmente es tener un segundo ordenador al que vamos a poder acceder mediante SSH desde nuestro propio dispositivo para hacer una monitorización activa, ya que si quisiéramos hacer una monitorización de forma pasiva tendríamos que utilizar otros programas como MRTG, que requiere establecer un servidor web mediante apache para poder recopilar los datos y acceder a ellos fácilmente. No vamos a hacer esto ya que implica crear un vector de ataque para aquellos que están fuera de nuestra red, y si no sabemos mucho sobre estas y cómo protegerlas, podemos quedar completamente vendidos frente a cualquier tipo de acción maliciosa.
Uso de Parrot
Para monitorizar nuestra red, una vez instalado el sistema operativo, podemos utilizar diversas aplicaciones como EtherApe, que nos mostrará todas las conexiones que se están realizando, WireShark, en caso de saber hacia qué se están realizando esas conexiones, y muchas otras más que sirven para comprobar también conexiones WiFi y bluetooth.
Cabe destacar que hay que tener cuidado, ya que al final siempre que lo hagamos dentro de nuestra red local es perfectamente legal y no conlleva ningún problema, pero en el momento en el que salimos a internet aunque haya sido utilizando una aplicación sin querer, puede crearnos problemas tanto de seguridad como legales.
Servidores de juegos
Este es, de todos los que os vamos a enseñar, el más complejo, ya que se divide en dos subgrupos, con o sin salida a internet, por lo que es necesario hacer más configuraciones a la hora de tanto instalarlo como de ponerlo en marcha, ya que puede haber ciertos problemas que impiden que funcione, por ejemplo, en el caso de Minecraft, como depende de Java, es posible que no estemos utilizando la versión adecuada. Para evitar estos problemas, os vamos a explicar paso a paso cómo crear tanto un servidor local, como un servidor que permita a nuestros amigos conectarse de forma online.
Servidor de juegos local
Para este caso, vamos a utilizar nuestro propio PC, ya que es la forma más sencilla de hacer un servidor de juegos, y a la vez, la forma en la que podemos aprovechar la potencia de nuestro ordenador para juegos que no requieren una gran potencia, como pueden ser Minecraft, Project Zomboid o Valheim. Realmente para montarlos directamente dentro de una red LAN no hay mucho misterio, ya que tan solo debemos descargar la aplicación utilizada para crear los servidores de cada juego y hacer unas configuraciones muy básicas, en este caso os vamos a enseñar el ejemplo de cómo hacerlo con Minecraft.
- Descargamos la aplicación necesaria que nos proporciona el juego para crear servidores, en este caso utilizaremos la versión 1.16
- Ahora debemos situar el archivo que hemos descargado en una carpeta en un disco que tenga espacio suficiente.
- Tras esto, debemos ejecutar el CMD de Windows como administrador y utilizar el comando cd [ruta de la carpeta] para situarnos en la carpeta que hayamos creado, y una vez ahí ejecutar el siguiente comando java -Xmx1024M -Xms1024M -jar [nombre del archivo].jar nogui
- De esta forma, se comenzarán a crear los archivos necesarios para ejecutar nuestro servidor, habrá un archivo llamado eula.txt que tendremos que abrir y cambiar donde indica eula=false por true
- Volvemos a ejecutar el comando del paso 3 y ya tendremos nuestro servidor funcionando. En caso de querer modificar la cantidad de RAM que le queremos asignar podemos cambiar los parámetros Xmx y Xms por la cantidad que queramos de RAM.
Servidor para juegos por Internet
Si además queremos que nuestros amigos sean capaces de unirse a nuestro servidor, deberíamos crear una conexión directa hacia nuestro PC tocando diversas configuraciones, tanto de los puertos como del router. Como esto es algo bastante peligroso de hacer si no se tienen los conocimientos adecuados, podemos utilizar aplicaciones que ofrecen un enrutamiento seguro hacia nuestro servidor sin necesidad de abrir las puertas de nuestra casa para que entre cualquiera.
Estas aplicaciones lo que nos van a permitir es utilizar un puerto específico para que nuestro PC se comunique con los de nuestros amigos, y que a la vez, también van a establecer una seguridad que va a evitar que pueda unirse cualquiera, ya que vamos a configurarlo de forma que esto no suceda. En este caso vamos a utilizar Hamachi, una aplicación muy conocida para aquellos que hayan hecho esto alguna vez, y es que este software nos va a permitir crear nuestra propia red privada virtual, lo que significa que vamos a poder conectar nuestro PC al de nuestros amigos sin nadie más de por medio.
- Instalamos la aplicación de Hamachi
- Creamos una cuenta e iniciamos sesión.
- Creamos una red y establecemos una contraseña.
- La gente a la que queramos invitar tendrá que unirse a nuestra red, para ello deben conocer tanto el nombre de la red como la contraseña, una vez hayan conseguido entrar ya se encontrarán virtualmente en la misma red que nosotros
- En este caso ya estará todo listo, y tan solo tendrán que utilizar la IP virtual que nos proporciona el programa, esta aparecerá arriba a la izquierda del programa.
Servidor con un LLM local
A todas las funciones que hemos mencionado hay que sumarle una que actualmente cada vez tiene más cabida en la industria. La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los pilares actuales de la informática. Pero para utilizarla de forma local es necesario tener un sistema que cumpla con ciertos requisitos.
Por ejemplo una de las funciones que encontramos en este caso para montar un servidor local que utilice un LLM es mediante ChatRTX. Esta aplicación permite modificar un LLM de GPT conectado al propio contenido del usuario. Esto significa que se puede aplicar a uno de los servidores de datos que hemos mencionado anteriormente para crear una IA local.
Básicamente la función que ofrece esto pasa por la capacidad de personalizar por completo un modelo para que ofrezca las respuestas que el usuario quiera. A través de documentos creados por el propio usuario o mediante los ficheros almacenados ChatRTX puede generar diistintos tipos de contenidos.
Al ejecutarse de forma local garantiza que todos los archivos utilizados tengan un grado de confidencialidad. Esto por ejemplo es una buena solución para poder trabajar con cientos de archivos de forma simultánea. A través de la aplicación podríamos solicitar que haga un resumen de distintos documentos, permitiendo agilizar las cargas de trabajo.
Aunque como bien hemos comentado al principio de este tutorial hay algunos servidores que requieren más recursos que otros. En este caso si queréis que maneje grandes cantidades de datos sin tener que esperar 10 horas a que ofrezca la respuesta, necesitaréis como mínimo una tarjeta gráfica de gama media-alta instalada, ya que es un programa que funciona a través de este componente.
Las utilidades de un servidor local son ilimitadas
Una vez vistas algunas de las cosas que podemos hacer con un servidor casero, está claro que es algo que tener en cuenta incluso si no somos profesionales que necesitan utilizar un dispositivo de este tipo para almacenar los datos de una empresa o cualquier actividad comercial. En general los servidores suelen utilizarse, como bien sabemos, para que las grandes compañías almacenen datos y permitan utilizar diversas funciones a través de internet, pero lo que está claro es que esto no se limita únicamente a individuos con grandes cantidades de dinero o a grandes empresas.
Ya sea para guardar fotos, vídeos, películas o en general cualquier tipo de contenido audiovisual, así como otros datos de vital importancia como pueden ser documentos y demás, un servidor de este tipo es perfecto para ello. Pero obviamente no debemos dejar de lado otros usos que puede tener como bien hemos indicado, ya que al final las utilidades que podemos encontrar en este tipo de dispositivo son ilimitadas, y dependen realmente de lo que tengamos pensado utilizar o hacer, ya que en general cualquier tipo de dispositivo electrónico con capacidad de conexión puede gestionarse mediante un servidor.
Esto obviamente nos lleva a un punto todavía mucho más amplio, ya que no solo tenemos en cuenta todo lo que hemos indicado en este artículo, que realmente son usos que no tienen ningún tipo de dificultad real, sino que también debemos tener en cuenta si queremos utilizarlo para gestionar como bien hemos indicado otros dispositivos. Pero esto obviamente es algo que requiere unos conocimientos más extensos, no solo a la hora de montar el propio servidor, sino también para configurar todo lo que queramos conectar y gestionar desde dicho dispositivo.
