Así ha cambiado la forma de guardar datos en PC a lo largo del tiempo

En la historia del PC hemos tenido varios sistemas de almacenamiento persistente, los cuales han ido apareciendo y desapareciendo. Algunos de ellos se han convertido en estándar durante años, otros en cambio han sido verdaderos fracasos. Pero todos ellos están directamente relacionados con el avance de la informática a través de los años. Os hacemos un repaso de los más utilizados a través del tiempo.

Los sistemas de almacenamiento de la información están con nosotros desde los albores de la informática, al fin y al cabo un ordenador o computadora se encarga de procesar información almacenada en un soporte al que esta se encuentra almacenado al que llamamos memoria. La cual dividimos en dos grupos distintos.

El primero de este tipo de almacenamientos es lo que llamamos memoria volátil, se la llama así porque pese a ser mucho más rápida que la memoria no volátil esta pierde la información tan pronto como esta deja de ser alimentada con energía eléctrica. Lo que lleva a la necesidad de tener que utilizar sistemas de almacenamiento persistente o no volátiles, los cuales mantienen la información incluso después de ser apagados, los cuales son llamados también sistemas de almacenamiento persistente.

En los inicios fueron el casete …

Almacenamiento Persistente Casete

El casete como formato para almacenar música lleva con nosotros desde 1962 y ya en los años setenta cuando aparecieron los primeros ordenadores domésticos se convirtió en el formato de almacenamiento favorito para almacenar los programas. El motivo de ello es que este era excesivamente barato en comparación con otros formatos.

Por aquel entonces la memoria de almacenamiento más rápida era la ROM, pero no todo el mundo tenía acceso a su fabricación masiva y no se podía volver a escribir en ella. Por lo que lo habitual era hacer hacer uso de una unidad de cassette conectada a un minijack de audio, en el que los datos se transmitían a una velocidad bastante lenta.

El problema de los casetes es que se trataba de un formato de almacenamiento secuencial en el que era imposible realizar el acceso a un dato concreto. Por lo que los usuarios tenían que volcar el contenido del casete en la memoria RAM del sistema para poder utilizarlo. Un proceso que era tedioso y obligaba a que los primeros ordenadores domésticos necesitaran una gran cantidad de memoria RAM.

… Y las ROMS

ROMS cartuchos almacenamiento persistente

Las ROMS por otro lado solían almacenar el sistema operativo del ordenador, el cual solía ser sumamente simple y contener un intérprete BASIC con una serie de comandos para gestionarlo. Los sistemas operativos no se incluían en los casetes debido a la incapacidad de soportar accesos aleatorios a la memoria. Es más, parte del direccionamiento de memoria de los ordenadores solía estar ocupada por el sistema operativo almacenado en la ROM del ordenador.

Otro uso de las ROMS era para almacenar programas, aunque para funcionar requerían que el ordenador utilizará la memoria RAM para almacenar las variables temporales se convirtieron en una opción para los primeros ordenadores y consolas de videojuegos con el objetivo de ahorrar los costes de la unidad principal. Aunque la bajada de precio de la RAM en 1983 llevo a la desaparición progresiva de las ROMS, su mayor ventaja estaba en que la velocidad de acceso a sus datos por aquel entonces era tan rápida como la RAM y durante años se siguieron utilizando, al menos hasta la estandarización del disco duro

La aparición del disquete cómo almacenamiento persistente

Apple II Disk

El siguiente formato de almacenamiento persistente en estandarizarse fue el disco flexible o disquete. El cual fue estandarizado por primera vez en el Apple II Disk creado por Steve Wozniak meses después del lanzamiento del Apple II.

Lo que le da ventajas a un disquete respecto al casete a la hora de almacenar los datos es que está organizado en forma de disco. De ahí su nombre de disco flexible, donde su último nombre lo debe al estar formado por una pieza de plástico rodeada por un material magnético. La ventaja que tiene es que las pistas de datos no están colocadas de manera secuencial sino dentro de discos concéntricos, por lo que es mucho más fácil saltar de una pista a otra, permitiendo el acceso aleatorio a los datos.

El formato escogido para la disquetera del Apple II fue el disquete de 5.25 pulgadas, y ofrecía un rendimiento enorme respecto a la competencia. Los programas tardaban mucho menos tiempo en cargar y gracias al soportar acceso aleatorio podían utilizarse como memoria para los programas y almacenar en su interior archivos de datos creados por el usuario. Ventajas que hicieron que todo el mercado corporativo adoptase este formato y viniese de serie con el primer PC de IBM

¿Su capacidad de almacenamiento? Apenas 160 KB de información, pero era mucho más que lo que se podía almacenar en la RAM de un sistema de la época, no obstante el disquete sufriría una evolución que aumentaría aún más su capacidad de almacenamiento, así como su portabilidad.

El disquete de 3.5 pulgadas

Disquetes

Durante la generación de ordenadores de 8 bits, el casete se convirtió en lo que separó a los ordenadores domésticos de bajo coste de los pensados para el mercado profesional, pero ya en la de los 16 bits la cosa cambió y se acabaron estandarizando los disquetes de 3.5 pulgadas. Ya que estos acabaron siendo estándar de varios sistemas de 16 bits y no solo del PC, aunque cada uno de ellos con su sistema de archivos diferencias.

Así pues el disquete de 3.5 pulgadas, el cual derivó de un diseño de SONY, fue utilizado no solo por el PC, sino también en sistemas cómo el Commodore Amiga, el Atari ST y el Apple Macintosh. Su estandarización se la debemos gracias a su menor tamaño y el hecho de poder almacenar hasta 720 KB de memoria por disco.

A finales de los 80 apareció la segunda versión del estándar, el cual hacía uso de frecuencia modulada para duplicar su cantidad de datos. De los 720 KB a los 1440 KB o 1.44 MB. Formato que fue el último formato estándar en PC, pese a la existencía de formatos cómo el Zip de Iomega, el cual ofrecía 100 MB de almacenamiento persistente, pero que nunca se llego a estandarizar.

El disco duro, el formato de almacenamiento persiste más veterano

Si existe un sistema de almacenamiento que ha sobrevivido a todo este tiempo es el disco duro. Donde al igual que ocurrió con los disquetes su origen es de mucho antes de la aparición del ordenador personal. En concreto en una unidad tan grande como una habitación llamada IBM 350 y bautizada por la Big Blue como RAMAC, siglas que significan Random Access Method of Accounting And Control. ¿Su capacidad? Solo 5 MB de almacenamiento pese a tener discos tan grandes como una nevera.

El primer IBM PC que se lanzó en 1983 no trajo consigo un disco duro, ese honor se lo debemos al PC XT, el cual era una versión mejorada del primer IBM PC, donde se había reemplazado el 8088 por un 8086 y se había incluido un disco duro de serie con una capacidad de 10 MB, innovación que le dio a IBM el mercado profesional de la época, ya que el disco duro no solamente ofrecía un método persistente de gran tamaño para la época, sino también uno lo suficientemente rápido como para poder prescindir de las ROMS que incluyeron los primeros sistemas.

Desde entonces el disco duro ha formado parte íntegra del PC y aunque recientemente han aparecido los formatos de memoria sólida, el bajo coste por byte almacenado hace que se siga utilizando a día de hoy, incluso después de 30 años.

Cientos de MBs de almacenamiento persistente con el CD-ROM

CD-ROM

El formato óptico se pensó inicialmente para almacenar y reproducir música. Su máxima ventaja era que permitía codificar la mayor cantidad de información sin pérdida de datos y se podía escoger cualquier pista de manera directa. El Compact Disk se convirtió en el estándar musical por derecho propio. Sin los problemas de desgaste de los vinilos.

El CD-ROM, el cual fue la versión para datos del Compact Disk, apareció como estándar en 1984, pero tardó años en estandarizarse por varios motivos. El primer motivo era la incapacidad para escribir datos al ser un formato de sólo lectura. El segundo era que las primeras unidades eran masivas en tamaño y el tercero era que no existían los procesadores lo suficientemente potentes para sacar provecho.

CD-ROM Anuncio Magnavox

Los lectores CD-ROM utilizan un láser para leer los datos en binario codificados en el disco óptico. Gracias al uso del láser es posible almacenar los datos utilizando muy poco espacio en comparación con otros métodos de lectura, lo que lleva a que estos tengan una gran cantidad de información por área en comparación con los discos flexibles que se habían utilizado hasta el momento para la distribución de los programas.

Su estandarización se dio en los años 90, donde la capacidad de almacenamiento de los disquetes se convirtió en un engorro. Los más veteranos del lugar recordarán instalaciones de no pocos, sino decenas de disquetes para realizar una instalación. Con el paso del tiempo los lectores CD-ROM se fueron estandarizando y su coste acabó siendo tan barato que todos los PCs tuvieron uno.

El DVD, la última unidad comercial de almacenamiento persistente

Almacenamiento persistente DVD

El Digital Video Disk, más tarde conocido como Digital Versatile Disk. nació para solventar uno de los problemas del CD-ROM, la capacidad de almacenar una película entera y a buena calidad para así reemplazar a las cintas VHS.

Esto se consiguió utilizando un tipo de láser más estrecho, lo que hizo aumentar la capacidad de almacenamiento de los 650 MB a los 4700 MB de almacenamiento para su versión de una capa y de 8.5 GB para la versión de dos capas. Lo que llevó a que los videojuegos para consolas y PC acabaran por adoptar este formato como estándar durante años. ¿Su desaparición? Se ha debido a la aparición de la distribución de contenido por internet, y es que la red de redes se ha convertido en el mayor sistema de almacenamiento persistente del mundo.

El DVD tuvo un sucesor en forma de Blu-ray, el cual disponía de discos de 25 GB, pero a cambio de tener una velocidad de acceso muy lenta. Debido a ello su versión para datos no despego jamás como formato de almacenamiento. Internet se había vuelto una tecnología más conveniente, tanto para almacenar programas como datos para el usuario.

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