Con el fin del soporte de Windows 10, y a pesar de que Microsoft está ofreciendo un año de soporte gratuito para los usuarios que todavía no han actualizado sus equipos, muchos son los usuarios que utilizan su equipo principalmente para jugar que se han pasado a Bazzite basado en Fedora o SteamOS en Arch Linux.
Se pasan a Linux ya que todos los fabricantes de gráficas ofrecen soporte en forma de drivers, sin embargo, no todos ofrecen el mismo tipo de soporte, por lo que, si queremos sacarle el máximo partido, en base al fabricante, podemos encontrarnos con algún que otro problema, problema que depende de los drivers que, como todos sabemos es la base para poder sacarle el máximo rendimiento a cualquier hardware, y más todavía si se trata de una tarjeta gráfica.
AMD Radeon en Linux: el mejor soporte
Tradicionalmente, AMD siempre ha sido la elección perfecta para los usuarios que necesitan de una tarjeta gráfica dedicada en Linux por diversas razones. La primera y principal es que los drivers son de código abierto y están integrados directamente en el kernel de Linux, lo que permite conectar cualquier gráfica de este fabricante y en segundos, estar lista para trabajar, de forma muy similar a Windows.
En gaming destacan especialmente a través de Proton, que convierte DirectX de Windows a Vulkan, lo que permite ofrece un mejor rendimiento en comparación con otros fabricantes. Además, es compatible con Wayland, el protocolo de comunicaciones de servidor gráfico para renderizar gráficos y que sustituyó al antiguo X11.
Este es uno de los principales motivos por el que la consola portátil Steam Deck de Valve que funciona con SteamOS, utiliza hardware de AMD. A través de este enlace, puedes descargar los controladores de Linux para las gráficas Radeon y Radeon Pro de AMD.
Intel Arc también apuesta por Linux
Aunque Intel es un recién llegado al mercado de las tarjetas gráficas, eso no significa que se olvide de la comunidad Linux. Al igual que AMD, también ofrece drivers de código abierto integrados en el kernel para ofrecer un rendimiento superior.
A modo de curiosidad, a finales de 2025, Linus Torvalds montó un nuevo PC, no precisamente para jugar, a través del canal de YouTube Linus Tech Tips. En lugar de escoger una gráfica de AMD, al ofrecer el mejor soporte para Linux, optó por una Intel Arc B580, una GPU con 12 GB de memoria de vídeo junto con un procesador AMD Ryzen Threadripper 9960X y 64 GB de memoria RAM ECC.
Torvalds no especificó el motivo por el que optó por la Intel Arc en lugar de por un modelo de AMD, limitándose a afirmar que se trata de un modelo muy poco ruidoso en comparación los modelos de AMD. Está claro que el rendimiento de la GPU es algo completamente segundario o que tiene alguna manía personal con AMD, aunque, si fuera así, hubiera optado por un procesador de Intel.
Los drivers privativos de NVIDIA
No cabe ninguna duda de que NVIDIA es el principal fabricante de tarjetas gráficas enfocadas al gaming, sin embargo, no es la mejor opción para Linux. El principal motivo es que no cuenta con drivers de código abierto. NVIDIA utiliza controladores propietarios optimizados para Wayland, pero requieren de una instalación y configuración manual o herramientas específicas.
Debido a esto, el rendimiento en Linux suele sufrir caídas de rendimiento en muchos videojuegos. Si tienes conocimientos técnicos de Linux, no cabe ninguna duda de NVIDIA es la mejor opción, aunque la instalación y posterior configuración no es un proceso rápido ni sencillo.
